Miles de profesores y familias vuelven a manifestarse en Barcelona para pedir mejoras en la educación
Miles de docentes, familias y estudiantes se han vuelto a manifestar este domingo en Barcelona bajo el lema “Paremos la emergencia social y educativa”. Los sindicatos USTEC, CGT, Intersindical, CNT y COS han convocado la movilización, la última del curso, a la que también se han sumado la aFFaC, colectivos sociales y representantes de ERC, la CUP y los Comunes.
Los impulsores quieren que sirva para reclamar un “gran acuerdo” por la educación pública. La marcha ha salido de los Jardinets de Gràcia y ha finalizado en la plaza Catalunya con varios discursos. Desde USTEC se pide “unidad” para fijar objetivos con todos los agentes y lograr una “transformación”. La Guardia Urbana ha cifrado en 7.000 los asistentes a la protesta y los organizadores en 25.000.
La manifestación ha transcurrido sin incidentes y ha concluido junto a la plaza Catalunya a las 13.00 horas, donde se había instalado un escenario. Una vez más, los cánticos más repetidos han sido contra la consellera de Educación, Esther Niubó, el Govern, los Mossos y su presencia en las aulas, y a favor de una escuela “pública, de calidad y en catalán”. “Somos nosotros quienes estamos en el aula, somos nosotros quienes sabemos lo que pasa”, ha resonado en numerosas ocasiones a lo largo del paseo de Gràcia. Las organizaciones sindicales se han concentrado junto a otras entidades y plataformas educativas y sociales, así como representantes de otros servicios públicos como la sanidad, además de numerosas asociaciones de familias y estudiantes.
Los representantes de la organización de la marcha han subido al escenario al final de la manifestación para pronunciar sus intervenciones, en las que han agradecido la asistencia a la movilización de hoy, pero también el apoyo a todo el ciclo de acciones de los últimos meses. Los sindicatos han advertido de que el próximo curso comenzará “con un nuevo ciclo de huelgas”. También han cargado contra el Govern de Salvador Illa y, especialmente, contra Niubó, de quien han vuelto a exigir la dimisión.
La de este domingo ha sido la última manifestación prevista dentro del ciclo de movilizaciones educativas de los últimos meses. Los sindicatos ya han advertido de que en septiembre volverán “con más acciones”.
Presencia de la aFFaC
Los sindicatos del sector educativo habían pedido que la manifestación fuera más amplia y, por ello, se han sumado las Asociaciones Federadas de Familias de Alumnos de Cataluña (aFFaC), que han participado en la marcha con un bloque propio bajo el lema “Ahora toca. Las familias decimos: un gran acuerdo por la educación pública”. La plataforma quiere visibilizar la necesidad de abrir una nueva etapa de compromisos compartidos en torno a la escuela pública. Los sindicatos consideran que los problemas del sector educativo forman parte de una “crisis más amplia”, que también afecta a otros derechos como el acceso a la vivienda o la atención sanitaria.
Desde USTEC-STEs, su portavoz nacional, Iolanda Segura, ha reclamado la “unidad” de todos los agentes implicados en la educación pública para abordar una “transformación educativa” que resuelva todas las carencias. “Escuela pública, inclusiva y en catalán es nuestro llamamiento en esta manifestación unitaria”, ha sostenido.
Preguntada por futuras reuniones con el Departamento de Educación, la portavoz ha afirmado que “si no es para abrir una negociación, no nos reuniremos porque sería estéril; hay que fijar nuevos objetivos con la voluntad de repensar el modelo que necesita el país y cómo debe construirse conjuntamente”.
En este sentido, ha hecho un llamamiento a trabajar “en positivo” y desde todos los ámbitos —incluidos estudiantes y familias— para fijar nuevos objetivos. Por ello, considera que espacios deliberativos como las asambleas y las organizaciones sindicales tendrán un papel “fundamental” para “crear caminos conjuntos”.
CGT exige buscar un acuerdo este verano
Laura Gené, secretaria general de CGT Enseñanza, ha exigido al Govern que “se siente con el comité y todos los agentes sociales” este verano para alcanzar una solución lo antes posible y “resolver la emergencia educativa”. Y ha añadido: “O nos encontramos este verano o nos encontraremos en las calles durante el otoño; o se sienta a negociar este verano o que empiece a preparar elecciones”.
Gené ha reclamado más recursos públicos, al considerar que los previstos en los nuevos presupuestos son “insuficientes”. También ha afirmado que la crisis educativa “se ha extendido como una mancha de aceite y ya no afecta solo a la educación, sino que la urgencia alcanza a todos los servicios públicos” del país, poniendo como ejemplo las huelgas en las bibliotecas.
El portavoz de la Intersindical, Marc Martorell, ha coincidido en señalar que esta lucha no es únicamente por una mejora de las condiciones laborales, sino por “un modelo de país que realmente invierta en educación, la priorice y garantice el futuro del país”. Y ha añadido: “Necesitamos un sistema educativo a la altura del país que queremos”.
Desde CNT Enseñanza, su secretaria general, Montse Luque, ha hecho un llamamiento a reorganizarse este verano porque “esto no ha terminado”. Ha reivindicado la fuerza de la clase trabajadora. En una línea similar se ha expresado la representante de la Coordinadora Obrera Sindical (COS), Cati Morros, que ha subrayado que la lucha no es solo salarial, sino también por el derecho a una “educación de calidad y en catalán”.
Las familias quieren tener voz
Desde las Asociaciones Federadas de Familias de Alumnos de Cataluña (aFFaC) han reclamado tener voz en el nuevo proceso de negociación que debe abrirse. “Las familias tenemos derechos y soluciones”, ha afirmado su presidente, Jordi de Carreras, quien también ha reclamado “un gran acuerdo” que incluya a todos. Entre los retos que deben abordarse, ha señalado la inclusión social con recursos suficientes y la emergencia climática en las aulas.
El portavoz también ha defendido que “no se puede interpretar el momento actual como un problema laboral” y ha hecho un llamamiento a trabajar conjuntamente ante lo que considera una “oportunidad” para mejorar el modelo actual “de forma definitiva”. Según ha indicado, “este ha sido un curso agitado (por las movilizaciones) y debe servir para abordar los retos estructurales”.
Los estudiantes, decididos a movilizarse el próximo curso
Desde el SEPCC, su portavoz, Tània Ros, ha reclamado un “papel activo” en las negociaciones porque son “los más afectados” por “la infrafinanciación y el desmantelamiento” de la escuela pública. La lucha “no termina”, ha afirmado, y ha advertido de que comenzarán el curso “más organizadas y combativas para llegar hasta el final”.
Por su parte, el portavoz del Sindicato de Estudiantes, Guillermo Prieto, ha pedido la dimisión de la consellera Niubó y ha planteado la posibilidad de convocar una huelga indefinida y sumar esfuerzos con territorios como la Comunidad Valenciana y Madrid, donde también se reclaman mejoras.
Semana de movilizaciones
La manifestación de este domingo llega diez días después de que los docentes rechazaran, mediante una consulta celebrada la semana pasada, el preacuerdo entre Educación y CCOO, UGT, USTEC y Profesores de Secundaria. El “no” se impuso con el 65,1 % de los votos, en una consulta en la que participó el 61,1 % de los 99.305 profesionales que figuraban en el censo al cierre de la votación.
Los docentes volvieron el martes a la huelga y a manifestarse, cinco días después del resultado de la consulta. La marcha, bajo el lema “Pedimos hechos, no milagros”, comenzó en la plaza Espanya y terminó ante las puertas del Parlament, y reunió a 6.500 personas según la Guardia Urbana y a 45.000 según los sindicatos.
Los sindicatos entregaron una carta a los grupos parlamentarios para exigir una mayor inversión en educación. Representantes de las organizaciones sindicales se reunieron durante algo menos de una hora con los grupos que aceptaron recibirles: Junts, ERC, Comunes y CUP. El PSC declinó reunirse con ellos.
Una semana después de la manifestación de este domingo, los sindicatos se reunirán el sábado 20 en la Asamblea Educativa de Cataluña. Participarán las organizaciones que no han firmado el acuerdo con Educación del pasado mes de junio. Su objetivo es definir la estrategia sindical y reivindicativa para el próximo curso y decidir las prioridades tras las reuniones celebradas en los centros y claustros.