El Gobierno desoye a las víctimas del franquismo y mantiene a la Policía en la comisaría de Via Laietana de Barcelona

Oriol Solé Altimira

Barcelona —
17 de julio de 2026 11:32 h

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El Gobierno ha vuelto a desoír a las víctimas del franquismo y ha mantenido a la Policía Nacional en la comisaría de Via Laietana 43 de Barcelona, a pesar de que fue uno de los epicentros de la represión contra la disidencia política en la dictadura y los primeros años de democracia.

En un comunicado, las entidades de represaliados han tildado de “intolerable” el mantenimiento del uso policial del edificio porque “representa una forma de continuidad institucional del silencio, el olvido y la impunidad”.

A un día del 90 aniversario del golpe de estado que dio inicio a la Guerra Civil, el Gobierno ha publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE) la declaración de Via Laietana 43 como “lugar de memoria democrática”. En la misma disposición se recoge que esta denominación “no altera el uso actual” del edificio como sede de la Jefatura Superior de Policía de Catalunya.

El Ejecutivo culmina así el procedimiento iniciado hace un año y marcado por las críticas de las entidades de represaliados y de derechos humanos, que consideran que el Gobierno no las ha tenido en cuenta durante el proceso administrativo.

La resolución, firmada por el secretario de Estado de Memoria Democrática, Fernando Martín, no menciona las alegaciones presentadas por varios colectivos de represaliados, que reclamaron que el edificio dejara de tener usos policiales para ser únicamente un espacio para que no se olvidara la represión política de la dictadura y la Transición. Las entidades también aportaron informes académicos favorables a que la comisaría fuera tan solo un lugar de memoria.

El Ejecutivo vuelve a dejar en un cajón la histórica petición de las entidades de represaliados, que desde décadas piden que la conocida como 'casa de los horrores' franquista abandone sus usos policiales, tal y como ocurre en Buenos Aires con la antigua sede de la ESMA o en Berlín con el centro de tortura y represión a la oposición de la Stasi, la policía política de la RDA.

En la resolución del BOE, el Gobierno da pocas muestras de querer avanzar en esta dirección y ensalza la labor de la Policía. “Tras la recuperación de la democracia, el inmueble pasó a desempeñar funciones propias de la actual Policía Nacional, integrada en el marco constitucional y plenamente comprometida con la protección de los derechos y libertades de la ciudadanía”, reza la publicación oficial.

Las palabras del Gobierno chocan con el hecho de que la represión policial en el edificio contra la disidencia política siguió en el edificio también durante el periodo democrático, tal y como ha constatado la primera investigación de la Fiscalía de Memoria de Barcelona con la histórica activista Blanca Serra, fallecida este año.

Pese a ello, el Ejecutivo mantiene que, desde la recuperación de la democracia, “la actividad desarrollada en el edificio responde a los principios del Estado de Derecho y carece de cualquier vinculación con las prácticas represivas propias del periodo dictatorial”.

Esta “circunstancia”, a juicio del Ejecutivo, “refuerza la necesidad de diferenciar con claridad ambas etapas históricas en el marco de la presente declaración”. En suma, que la Policía se queda en Via Laietana.

Por su lado, las entidades de represaliados han criticado el “gesto memorialista” que supone “colocar una sola placa o un reconocimiento simbólico”. “La sede histórica de la Brigada Político Social debe convertirse en un espacio dedicado íntegramente a la memoria en el que las personas torturadas puedan volver a entrar con dignidad”, reclaman.

La declaración del edificio como lugar de memoria no comportará medidas de protección específicas de espacios de Via Laietana 43 más allá de que se deberán evitar “la desaparición de vestigios erigidos en recuerdo de la lucha de la ciudadanía española por sus derechos y libertades”.

El Estado también impulsará la realización de recursos audiovisuales y digitales explicativos y “promoverá la instalación de placas, paneles o distintivo memorial interpretativo” en el edificio, algo que instituciones como el Ayuntamiento de Barcelona llevan años haciendo. Algunas placas instaladas frente al edificio han sufrido daños a las pocas horas de instalarse.