Una nueva grieta en las obras de la L9 en Barcelona impide al 40% de los desalojados volver a casa hasta septiembre
Una nueva grieta de “carácter estructural” en uno de los edificios afectados por el socavón de la L9 en el Putxet alargará hasta septiembre el regreso a casa de los cuatro bloques que todavía no tenían fecha concreta de vuelta, y donde viven un 40% de los vecinos. Así lo han confirmado este viernes en declaraciones a los medios el Govern y los Bomberos de Barcelona.
En concreto, la grieta se localizó en el sótano del bloque de la calle Rubinstein número 2, donde a partir de ahora los vecinos tampoco tendrán permitida la entrada ni acompañados por los Bomberos. Ahora, se realizarán los trabajos de inyección y estabilización para asegurar la zona. El Director General de Infraestructuras de Movilidad, Ramón Ramírez, ha explicado que la grieta supone un “cambio de tendencia”.
Pese a este revés, han informado que los vecinos de Rubinstein 6 ya han ido regresando a casa esta semana, y que se mantiene la previsión de que lo hagan la próxima semana los de Sant Gervasi de Cassoles, 54.
En una atención a mediados la semana pasada, el Departamento de Territori de la Generalitat, responsable último de las obras, informó de que la previsión era que el 60% de los vecinos pudieran regresar a su casa en dos semanas, y eso dice que podrá mantenerse. En cambio, se ralentiza el regreso de los vecinos del resto de fincas por esta nueva grieta, una situación que podría no estar resuelta al menos hasta septiembre.