Auxiliares, enfermeras, celadores: hasta 1.200 profesionales se incorporan a la sanidad valenciana en busca de casos con síntomas leves

Superado el peligro de saturación en los hospitales valencianos y con las tasas de ocupación de camas y de unidades de cuidados intensivos (UCI) en continuo descenso (un 40% y un 44% respectivamente en el mes de mayo), la lucha contra la pandemia se libra ahora desde los centros de atención primaria.

El pasado lunes 11 de mayo se puso en marcha el protocolo de detección precoz de posibles contagiados, según el cual, ante la llamada a los centros de salud de cualquier persona con cualquier síntoma leve, se le debe hacer una prueba PCR en un plazo de entre 24 y 48 horas.

Este paciente debe permanecer confinado hasta que se obtengan los resultados. Se ser negativo, puede seguir haciendo vida dentro de los límites de la nueva normalidad, pero es positivo, debe permanecer 15 días más en cuarentena. Paralemente, un equipo del centro de salud debe contactar con todas las personas con las que haya podido contactar este sospechoso de contagio y hacerles un seguimiento e incluso pruebas PCR si los médicos lo consideran oportuno.

La puesta en marcha de este protocolo es fundamental, puesto que la capacidad para testear a sospechosos es otro de los parámetros que el Ministerio de Sanidad tiene muy en cuenta a la hora de valorar los avances en la desescalada.

De hecho, independientemente del cambio de criterios de última hora denunciado por el presidente del Gobierno valenciano, Ximo Puig, el bajo índice de pruebas PCR realizado durante la fase 0 fue la principal causa por la que 14 departamentos de salud no pudieron pasar inicialmente a la 1.

Según el propio informe que la Generalitat remitió al Gobierno, entre finales de abril y principios de mayo se realizaron pruebas PCR a un 20% de los sospechosos. Ahora este índice ha subido al 64%.

Sin embargo, los centros de atención primaria necesitan un refuerzo importante para llevar cabo esta labor de rastreo, fundamental en esta fase de la desescalada. Por este motivo, la consellera de Sanidad Universal y Salud Pública, Ana Barceló, ha anunciado la contratación a partir de la semana que viene de 1.210 profesionales.

En concreto se van a incorporar 600 profesionales de enfermería, 334 auxiliares de administración, 185 celadores y celadoras y 91 técnicos y técnicas en cuidados auxiliares de enfermería. Su labor se prolongará como mínimo durante seis meses y serán los responsables de hacer ese rastreo y seguimiento de los posibles casos.