INVESTIGACIÓN
“Con suerte me la follo de una vez”: siete testigos ratifican ante el juez la denuncia contra el CEO de la principal productora de Canal Sur
En la puerta principal de la productora Andalucía Digital Multimedia S.A. (ADM), principal proveedora de contenidos de Canal Sur Televisión, no está pegada la fotografía del todopoderoso productor de Hollywood, Harvey Weinstein, condenado por violación, agresiones sexuales y acoso a varias mujeres.
Sin embargo, esa idea llegó a verbalizarla el propio CEO de la productora, Gustavo Fuentes Aguilar, que hoy está siendo investigado por un Juzgado de Violencia contra la Mujer en Sevilla tras ser denunciado por delitos de “agresión sexual”, “acoso sexual continuado” y “acoso laboral” a una reportera de la empresa. “Para que las que entren aquí, sepan ya de qué va esto”, le dijo a uno de sus directivos, según él mismo relata a este periódico.
El juez Francisco José de Córdoba, titular de este nuevo juzgado de violencia de género, atribuye al director general de la compañía “un presunto delito de acoso sexual del artículo 184 del Código Penal y un delito contra la libertad sexual del artículo 178.1”, confirman fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) a este periódico, tras avanzar la noticia este martes. El magistrado ha dejado fuera la denuncia por “mobbing”, porque considera que excede de sus competencias, aunque la denunciante lo considera una consecuencia ligada a la situación de acoso.
La denuncia por delitos sexuales contra el CEO de ADM se apoya en una docena de testigos, trabajadores y extrabajadores de la compañía, que aparecen citados con nombres y apellidos. Siete de ellos han presentado declaraciones juradas corroborando algunas de las situaciones de “acoso sexual”, “acoso laboral” y “lenguaje sexualizado y vejatorio” que expone la reportera, y que también denuncian otras empleadas, aunque no hayan acudido a la vía judicial. Este periódico ha hablado con algunos de esos empleados, tanto los que han remitido su testimonio al juez, como los que no lo han hecho.
Este diario también se ha puesto en contacto con Gustavo Fuentes, que admite su imputación pero niega las acusaciones: “Esto no ha existido y tengo bastantes datos para corroborar mi inocencia, estoy muy tranquilo”, asegura.
Sensación de “impunidad” al margen del #MeToo
“Gustavo me dijo que si por él fuera, pondría una foto del productor americano Harvey Weinstein para que la que entre por la puerta sepa de qué va esto”, explica un exdirectivo de ADM, que quiso reforzar con su testimonio la denuncia por “agresión y acoso sexual” de la periodista contra su superior jerárquico, citado a declarar en calidad de imputado el próximo 25 de junio, junto a dos testigos, la que fuera su número dos en la compañía, y una amiga de la denunciante.
La denuncia describe múltiples situaciones de acoso sexual (algunas documentadas por mensajes de Whatsapp de él) y tres agresiones sexuales fechadas a lo largo de una década: 2013, 2022 y 2023. En esa década tuvo lugar el movimiento feminista #MeToo contra el carácter sistémico de la violencia machista, que provocó cambios sociales y legales, en la jurisprudencia, en la política, en la cultura, en el deporte. Precisamente, las publicaciones de las denuncias contra Harvey Weinstein por agresión sexual –en The New York Times (octubre de 2017)– prendieron la mecha del #MeToo y provocaron esa onda expansiva (el magnate está en prisión, cumple varias condenas y aún tiene juicios pendientes).
Según el testimonio de este exdirectivo de ADM, el propio Fuentes –director general de una de las grandes productoras del sector audiovisual andaluz y presidente del Clúster Audiovisual de Andalucía– se comparaba a sí mismo con Weinstein, evidenciando que aquella onda expansiva del #MeToo no había calado en la empresa que él dirige, una de las productoras de más peso en el sector audiovisual andaluz, cuyo accionista mayoritario es la Junta de Andalucía (a través de Sandetel) y cuyo principal contratista es su asociado, la Radio Televisión Pública de Andalucía (RTVA).
Los testigos de la denunciante coinciden en que el jefe, parapetado tras una sensación de “impunidad” dada su relación personal con el consejero de la Presidencia, Antonio Sanz, de su posición dentro de la compañía y de su protagonismo dentro sector audiovisual andaluz, vertía con frecuencia comentarios “sexistas” y “vejatorios” hacia las mujeres.
Testigos de los “propósitos sexuales” del jefe
Los testimonios que avalan la denuncia describen un comportamiento “machista y vejatorio” de Fuentes y confirman que el acusado no ocultaba los “propósitos sexuales” que tenía hacia esta periodista, a la que “sometía a continuas insinuaciones, miradas lascivas y mensajes con carácter sexual o intimidatorio”.
Un exrealizador de programas, estando en ADM, empezó una relación sentimental con la denunciante, y denuncia que “fue objeto de presiones y maltrato laboral hasta en dos ocasiones”, lo que “culminó” con su “despido de la empresa en septiembre de 2025”. Él destaca algunos de los mensajes que el jefe dirigió a esta periodista antes de que él supiera que era su pareja: “Búscame una reportera que esté buena como tú, así con las tetas gordas, como a mí me gustan”; “Me vas a tener que reservar una tarde de estas ya para los dos”; “¿Cuándo vamos a quedar que me debes una?”; “Te recuerdo que te he traído a la empresa para que seas mi acompañante en los viajes”.
A esos mensajes, se suman comentarios sobre su aspecto físico proferidos en presencia de otros trabajadores de la empresa: “En esas piernas me pierdo yo”; “Eso es un culo”; “Es que está tremenda”; “¡Qué bien me lo voy a pasar trabajando!”; “Gracias compañeros por este regalito que me habéis hecho, así a ver cómo me concentro en trabajar yo”; o “Me vas a obligar a decir en casa que tengo que ir a más grabaciones a supervisar como buen profesional”.
Otra extrabajadora de la productora recuerda que, durante el visionado de los programas previo a su emisión en los que aparecía la víctima en pantalla, Fuentes lanzaba comentarios como: “¿Producción puede comprarle un biquini más pequeño?”; “¿Podéis hacer zoom para verla más de cerca?”. Estos comentarios provocaron estupor y rechazo en la testigo, que atribuye a su superior inmediato comentarios justificando el comportamiento del CEO: “Esta está aquí por capricho de Gustavo, tú ni caso, ignóralo y no comentes nada”; “A esta lo que te pida hasta que Gustavo se la tire y se canse”; “Es una inútil, pero Gustavo se la quiere follar”.
Esta extrabajadora relata un suceso concreto en el que el propio CEO de la compañía hablaría en esos términos. En febrero de 2023, durante el acto de inauguración del nuevo edificio de ADM en la Isla de la Cartuja, en Sevilla, y en presencia de autoridades del Gobierno andaluz, entre ellas el consejero de Presidencia, el director general se mostró “hostil y enfadado” porque la reportera no había acudido a la fiesta: “Yo he pagado la barra libre para que [la denunciante] esté aquí borracha a mis pies y no está”, le atribuye la testigo.
Unos meses después, en octubre, la empresa debía organizar otro evento con motivo de la presentación del clúster audiovisual de Andalucía (LAND), una iniciativa impulsada por la Consejería de Presidencia dentro de su estrategia digital, y del que Fuentes era presidente. En el despacho del CEO, esta extrabajadora presenció una conversación de él con su director financiero, Óscar González-Barba, una persona de la estrecha confianza de Fuentes. “Con suerte me la follo de una vez, que haya mucho alcohol Osquita, que eso es cosa tuya”, señala su testimonio.
Conocedores de las agresiones sexuales denunciadas
Las tres agresiones sexuales que aparecen detalladas en la denuncia habrían tenido lugar en tres fechas distintas: en 2013, en un bar del centro de Sevilla; en 2022, en plena calle y dentro de un coche durante la grabación de un programa para Canal Sur en Barbate (Cádiz), y en 2023, también dentro de un coche en Zahara de los Atunes (Cádiz).
Dos testimonios distintos respaldan el relato de la denunciante sobre estos delitos concretos. Una de las extrabajadoras amiga de la denunciante afirma que, tras el episodio sufrido en Barbate, la reportera le confesó haber sufrido una agresión sexual por parte del jefe: “Me contó que fue muy desagradable, que en cuanto se metieron en el coche empezó a acosarla a lo bestia, metiéndole mano y besándola como y donde podía ante la negativa y la resistencia” de su compañera. “En la calle también hubo tocamientos, besos y un forcejeo bastante desagradable y posteriormente traumático”, añade su testimonio.
Otra de las empleadas que acudió a esa grabación en 2022 recuerda haber reparado en que la reportera estaba “nerviosa, cansada a nivel mental y físico”, y mostraba “conductas ansiosas al recibir WhatsApps de Gustavo preguntando por la grabación”. A partir de ese momento, según declara la propia extrabajadora, dejó de percibir a la reportera como la “presunta amante de Gustavo” para ver en ella “gestos y comportamientos” propios de “una víctima de acoso”.
Este testimonio es coincidente con el de otros trabajadores de ADM consultados por elDiario.es, que admiten haber visto a la reportera como una persona “que le gustaba jugar al buenrollismo con el jefe”, para terminar dándose cuenta de que “ella trababa de sobrevivir al acoso permanente” del jefe, y que esta situación se terminó visibilizando en un “deterioro físico” y un “estado de ansiedad brutal” de la periodista.
La compañera y amiga a la que reveló la agresión en Barbate también presenció el estado de nerviosismo en el que se encontraba la afectada durante el rodaje en Zahara de los Atunes un año después. “La vi con cara desencajada y pidiéndome por favor que no me fuese en ningun momento ni la dejase sola”. Cuando se apartaron del equipo: “Comenzó a llorar, muy nerviosa, temblando, me dijo que no aguantaba más, pero que se estaba separando, con una niña pequeña y no podía perder el trabajo”, dice.
La testigo deja constancia de que el jefe acudía a las grabaciones y maniobraba para quedarse a solas con la víctima bajo el pretexto de compartir el mismo coche. Aquella vez lo consiguió. Minutos después, le contó que “la había vuelto a acosar, babear y meterle mano”.
“Para que se la folle otro que se vaya a la puta calle”
Esa testigo concluye que “después de todos los mensajes obscenos, invitaciones fallidas de viajes, cenas y hoteles, consciente de que no iba a conseguir nada de ella, empezó un acoso y derribo de descalificaciones, ponerla en evidencia cada vez que podía delante de los compañeros de trabajo, como a quitarle puestos de responsabilidad”. “Le decía que se fuera, que allí no hacía nada”, abunda en su testimonio.
Este comentario evidencia el cambio “radical” que experimentó la actitud del CEO respecto a la reportera, después de descubrir que la denunciante mantenía una relación sentimental con otro trabajador de la empresa, según argumenta la denuncia. Esa “transformación” también fue percibida por el resto de testigos, que acreditan que desde el instante en que tuvo conocimiento de esa relación, “comenzó a apartarla de proyectos relevantes, degradarla públicamente y aislarla del resto de la plantilla”, llegando incluso a invitarla, en presencia de otros compañeros, a “abandonar la empresa”.
Otra testigo recuerda haber presenciado expresiones como: “Quiérete un poco más y vete”, después de haberla sometido a una “evidente reducción de sus responsabilidades”, pasando de ser directora de un programa a desempeñar funciones de redactora común. Según otro testimonio, el jefe no escondía sus intenciones, pues en la cena de navidad de 2024 comentó: “De este año no pasa que echemos a esos dos”, en alusión a la pareja. La reportera también le ha denunciado por el “acoso laboral” sufrido en esta última etapa, pero el juez ha desestimado esta parte al considerar que excede de las competencias de un Juzgado de Violencia sobre la Mujer.
Uno de los testimonios consultados también señala directamente al director general de la RTVA, Juan de Dios Mellado, como conocedor directo de este tipo de comportamientos. “¿Has visto lo que tengo que aguantar? Así me agradece que sea el único que le haya dado una oportunidad, yéndose con otro, qué cuidado tenemos que tener con tías como ellas”, le habría dicho Fuentes a Mellado, siempre según su versión, que aporta el día y el momento en el que ocurrió. La reportera denunciante estuvo de baja por una incapacidad temporal y actualmente se encuentra en situación de excedencia voluntaria.
Este cambio de trato del CEO respecto a la denunciada, tras confirmar que había iniciado una relación sentimental con otro empleado de ADM, también aparece corroborado por otros testimonios, que han hecho llegar su versión al juez que instruye el caso. “Los tratos de favor se acaban”, le informan a una extrabajadora. En su testimonio, sostiene que Fuentes no se esconde al decir e incluso “gritar” abiertamente: “Para que se la folle otro que se vaya a la puta calle”.
A partir de ahí, observa cómo “cada vez la quitan de más programas, de más responsabilidades, y se la juzga profesionalmente”, con comentarios como: “Es una inútil, solo sirve para lo que sirve”.
Ambiente laboral “tóxico y hostil”
Los siete extrabajadores que han aceptado declarar voluntariamente ante el juez coinciden en dibujar “un patrón de abuso, manipulación y trato discriminatorio, generando un ambiente laboral tóxico, hostil y desestabilizador” por parte del jefe. La productora ADM tiene, de hecho, denuncias por acoso laboral y expedientes abiertos por parte de la Inspección de Trabajo. También hay trabajadores que salieron de la empresa tras firmar un acuerdo prejudicial para evitar llegar a un juicio por mobbing, según ha podido confirmar este periódico.
Tras tres años trabajando en la empresa, uno de los exdirectivos atestigua que los comentarios “sexistas” eran habituales, así como las “humillaciones públicas” hacia los trabajadores. “Hacía llorar a compañeros, ridiculizaba con frecuencia a un compañero con acondroplasia o se mostraba irascible y violento a veces como supuesta broma para que la gente esté tensa”, manifiesta.
Otra extrabajadora, además de constatar el trato vejatorio que sufría la denunciante, narra “comentarios y actitudes fuera de lugar” de los que ella fue “víctima”. Esos comportamientos que presenció en primera persona “traspasaban los límites de lo profesional”, afectando a su propia “tranquilidad y bienestar en el entorno laboral”.
Entre los episodios que relata, se recogen alusiones a su aspecto físico (“¿Ya estás repitiendo vestido? Me conozco tus conjuntos”), expresiones de carácter posesivo (“Te quiero para mí”; “Tú eres mías”; “Yo contigo no me voy de viaje porque luego vas a tener que contárselo a mi mujer”) o insinuaciones sexuales (“Ay, si te hubiera conocido hace 20 años...”, “Me dijiste que no te gustaban los mayores, ¿no?”).
También coincide con otra compañera en que Gustavo Fuentes trató de utilizarlas “como moneda de cambio profesional”, al querer involucrarlas en situaciones “comprometedoras” como sugerirles que debían cenar con un cargo político “para mejorar su imagen porque habíamos fallado” ante otra autoridad. “Me dijo que le habíamos fallado al consejero de Presidencia, y que tenía que quedar a cenar ostras con él”, describe una extrabajadora.
Las declaraciones también mencionan constantes comentarios vejatorios y humillantes hacia los trabajadores de la empresa (“Ves... ni para eso me vales”, “Te voy a hacer una foto ahora que estás mala para enviarla y decir que no eres tan guapa”), entre otras expresiones machistas y amenazantes (“Soy el puto crack, soy el puto amo, a ver si llegas en 18 años a conseguir lo que yo”; “Lo mismo no tendría que haberte contratado teniendo un niño pequeño”; “Esto es ordeno y mando y aquí solo se hace lo que yo diga”).
Durante los dos meses y medio que formó parte de la empresa, presenció “situaciones tan violentas, tensas y reprobables” que se vio “al borde del colapso” y decidió marcharse voluntariamente, “al ser insostenible continuar bajo su dirección”. Respecto a la experiencia sufrida por la denunciante, una de sus compañeras concluye que el director general de ADM “la ha destrozado”.
175 páginas de mensajes de WhatsApp
La denunciante adjunta en su escrito al juez 175 páginas de mensajes de WhatsApp “de índole sexual” enviados desde el teléfono de Gustavo Fuentes a la víctima entre 2018 y la actualidad. Esos mensajes ya han sido “cotejados” por la secretaria judicial por orden del juez, y validados como material probatorio en la causa.
Los mensajes de WhatsApp del CEO de ADM que aparecen en la denuncia incluyen insistentes propuestas de encuentros privados a la víctima: “A ver si un día de estos podemos pegarnos una escapada, aunque sea un par de horas”; “Tenemos pendiente algo más privado... pero cuando tú puedas”; y lenguaje con connnotación sexual e íntima: “Cariño, tengo ganas de ti”; “Tú me debes una noche loca”; “¿A qué hora se puede hablar de cosas de mayores?”.
La publicación de esta noticia por parte de elDiario.es ha sacudido el sector audiovisual andaluz y a los partidos políticos, a pocos días para la constitución del Parlamento. La oposición de izquierdas ha exigido al consejero de Presidencia y al director general de la RTVA que acudan a la Cámara a dar explicaciones, y el cese de Gustavo Fuentes al frente de la empresa público privada ADM, cuyo accionista mayoritario es la Junta.
El hasta hoy presidente del Clúster Audiovisual de Andalucía ha comunicado este martes al Comité Ejecutivo que se aparta “del ejercicio efectivo de sus funciones”, tras publicarse la noticia, aunque ya anunció que no se presentaría a la reelección el pasado mayo, la misma semana que fue citado a declarar en calidad de imputado por el juez. Ni la Consejería de Presidencia ni la Consejería de Igualdad han querido valorar, a preguntas de este periódico, la imputación por agresión sexual y acoso sexual continuado del director general de la principal productora de Canal Sur.
En conversación con elDiario.es, Gustavo Fuentes afirma que se trata de “una denuncia falsa”. “No tienen pruebas, niego todos los hechos”, dice, tras asegurar que fue él quien “pidió activar” el protocolo antiacoso de la empresa tras conocer la denuncia contra él: “Lo hice para defender a mi Consejo de Administración, que se reunirá en breve y veremos las medidas que tomaremos ante esta situación”.
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