Adelante Andalucía cita al Gobierno de Moreno en el Parlamento para aclarar si conocía los “desmanes” del productor de Canal Sur
24 horas después de la declaración judicial de Gustavo Fuentes, imputado por agresión y acoso sexual a una reportera de su empresa -la productora Andalucía Digital Multimedia (ADM)-, el grupo Adelante Andalucía ha solicitado la comparecencia en el Parlamento del Gobierno de Juanma Moreno, accionista mayoritario de la empresa, y del director general de la RTVA, asociada a la misma.
El portavoz del grupo andalucista, José Ignacio García, ha anunciado este miércoles que llevarán este asunto a la primera comisión parlamentaria de la RTVA, prevista ya para después del verano, para preguntar al vicepresidente de la Junta y consejero de la Presidencia, Antonio Sanz, y al director general del ente público, Juan de Dios Mellado, desde cuándo sabían que el ya exCEO de la productora había sido denunciado por una trabajadora delitos sexuales -avalada por el testimonio de otros siete compañeros, incluido un exdirectivo- y desde cuándo sabían que estaba imputado por un juzgado de violencia de género.
“¿Desde cuándo lo sabía la Junta? ¿Cuándo supo de los saraos y los canapés de este hombre con muchos políticos? ¿Desde cuándo conocían los desmanes en este sector y qué planes tienen para que esto no se vuelva a repetir ni en esta productora ni en otras, y por supuesto en la propia RTVA?”, ha preguntado García.
Dos diputadas de Adelante Andalucía estuvieron presentes el martes en la concentración de apoyo a la reportera que denunció al directivo de ADM, a las puertas de los juzgados de Violencia contra la Mujer de Sevilla, donde estaba citado a declarar Gustavo Fuentes en calidad de investigado, y dos testigos a propuesta de la acusación, una exdirectiva, que fue su número dos en la empresa, y una amiga de la víctima, que conoció de las agresiones sexuales denunciadas el mismo día en el que se produjeron.
El caso de Gustavo Fuentes ha salpicado al Gobierno de Moreno y a la dirección de la RTVA, por ser el principal responsable de una empresa semipública, participada al 48% por la Junta de Andalucía, asociada al ente público y principal proveedor de contenidos de Canal Sur Televisión, incluido el programa buque insignia de la cadena, Andalucía Directo, con 26 años en antena.
El CEO fue denunciado el pasado mes de enero, un juez de violencia de género abrió diligencias en febrero, tomó declaración a la reportera el 25 de marzo y, ese mismo día, cito a declarar a Fuentes como imputado por un delito contra la libertad sexual y otro de acoso sexual continuado, castigado con pena de prisión de uno a cuatro años (en el primer caso) y de cinco a siete meses (en el segundo, cuando existe “prevalimiento de autoridad o superioridad laboral”).
La primera citación judicial estaba prevista para el pasado 11 de mayo, seis días antes de las elecciones andaluzas, pero se aplazó en el último momento porque tres días antes el acusado cambió de abogado.
La denuncia de la reportera de ADM, avalada por las declaraciones juradas de siete testimonios directos, y acompañada por 175 páginas de mensajes de WhatsApp “de índole sexual” enviados desde el teléfono de Gustavo Fuentes a la víctima entre 2018 y la actualidad, describe tres agresiones sexuales, aportando el lugar, la hora y testigos que escucharon lo sucedido el mismo día que ocurrió o poco después.
Estas habrían ocurrido en tres fechas distintas: en 2013, en un bar del centro de Sevilla y en el interior de un taxi; en 2022, en plena calle y dentro de un coche durante la grabación de un programa para Canal Sur en Barbate (Cádiz); y en 2023, también dentro de un vehículo en Zahara de los Atunes (Cádiz), durante la realización de otro programa.
La apertura de la investigación judicial fue revelada por elDiario.es Andalucía el pasado 9 de junio. 18 horas después, el Consejo de Administración de ADM anunció el “cese temporal de sus funciones” hasta que se aclarase el asunto. A la mañana siguiente se comunicó a los directivos de la empresa que la destitución de Gustavo Fuentes era “definitiva e irrevocable”.
Desde entonces, y al margen del procedimiento judicial, los sindicatos en Canal Sur y las fuerzas políticas en la oposición han puesto el foco en la implicación de la dirección de la RTVA y del consejero de Presidencia, persona de la estrecha confianza del exCEO imputado. Desde 2023, Gustavo Fuentes ostentaba también el cargo de presidente del clúster audiovisual de Andalucía (LAND), un grupo de empresas con participación y financiación de la Junta, fruto de la estrategia digital impulsada por el consejero de la Presidencia, Antonio Sanz, persona de su estrecha confianza.
A preguntas de este periódico, el exdirectivo de la productora ha negado tajantemente los hechos, ha declarado que se trata de una “denuncia falsa”, y ha asegurado que tiene “bastantes datos para corroborar mi inocencia”. Este periódico le llamó el pasado 8 de junio, antes de publicar la noticia, en ese momento se encontraba en su despacho del edificio de la sede central de ADM, en la isla de la Cartuja, en Sevilla.
Según personas presentes, salió de su despacho e informó a otros directivos de la productora que “la noticia ya va a salir”. “Llevaba semanas esperándola. En la oficina ya se sabía, todo el mundo lo sabía. Él ya nos había contado que estaba citado a declarar como investigado [el 11 de mayo, seis días antes de las elecciones andaluzas]”, cuenta un ejecutivo de ADM, corroborado por otros tres trabajadores.
“El martes 7 de abril, justo después de Semana Santa, llegó eufórico a la oficina, contando que acababa de estar con Antonio Sanz en el bar José Luis, de la Plaza de Cuba, que le había contado su situación y que estaba tranquilo: 'Quien tiene que saberlo ya lo sabe', dijo”, según estas fuentes. Nadie en el Gobierno andaluz ha aclarado desde cuándo sabía que el CEO de esta empresa semipública estaba denunciado, primero, e investigado, después, por delitos sexuales a una trabajadora.
Al día siguiente de la publicación, la portavoz de la Junta y consejera de Hacienda, Carolina España, reconoció que no sabía “exactamente” cuándo, pero acto seguido recordó que las dos empresas públicas afectadas por este caso (la Agencia Digital de Andalucía (ADA) y la RTVA) son competencia “de dos consejeros diferentes”, a los que citó por sus nombres: “están el consejero Paradela [Jorge; consejero de Industria] y el consejero Sanz [Antonio; consejero de Presidencia], no sé exactamente cómo se han enterado, no he hablado con ellos directamente”.
A preguntas de los periodistas, Paradela aseguró que la fecha clave fue el 7 de mayo, casi dos meses después de la imputación del CEO. “Esa sería la fecha y, en cuanto se supo, pusimos cartas en el asunto y el director de ADM está cesado en sus funciones”, aseguró. El problema es que la imputación de Gustavo Fuentes desencadena toda una serie de denuncias y testimonios -algunos firmados por escrito para este periódico- que dan cuenta de un “modus operandi” con sus trabajadores (sobre todo las mujeres) “déspota, cruel y violento”, que era “vox populi en el sector”.
Este martes, Gustavo Fuentes declaró durante una hora ante el juez Francisco José de Córdoba, titular del juzgado de Violencia contra la Mujer número 5 de Sevilla, asegurando que nunca agredió ni acosó sexualmente a una de sus empleadas –delitos por los que está imputado–, aunque admitió que tuvo un “tonteo mutuo, no consumado”, pero siempre “consentido”.
Media hora antes, dos testigos habían ratificado ante el juez la “obsesión” que Fuentes sentía hacia la trabajadora que lo ha denunciado, y la “presión sexual” a la que la sometía. “Ella le tenía pánico, verdadero miedo”. “Cuando la conocí, era una persona poderosa, simpática, divertida, y he visto cómo cada vez se ha ido haciendo más chiquitita”, advirtieron en sede judicial, según fuentes presentes en el interrogatorio celebrado este martes en el Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 5 de Sevilla.
La testigo “fundamental” para la acusación había sido número dos del exCEO en la productora, con una relación directa con él, y declaró a preguntas del juez que el acusado llegó a pedirle “que la despidiera porque se la estaba follando otro compañero”.
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