Un año y un día de Mazón como diputado: asesor personal, cero intervenciones, mañanas en la playa y dietas por kilometraje
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Cero iniciativas. Ni preguntas, ni solicitudes de documentación, ni intervenciones en pleno o comisión. Carlos Mazón, el expresidente de la Generalitat Valenciana más conocido por sus ausencias que por sus acciones, sigue la misma línea como diputado raso. Pasado un año desde que dejara el Palau de la Generalitat y pasara a ocupar el escaño 98, nada se sabe del trabajo del diputado Mazón en las Corts. El buscador de la Cámara no arroja resultados sobre las iniciativas parlamentarias del que fuera líder del PP valenciano, que también cuenta con una oficina y un asesor a cargo del erario público, una prerrogativa de los expresidentes valencianos.
El expresidente valenciano solo ha realizado una intervención en las Corts Valencianes desde que comunicó su dimisión, el 3 de noviembre de 2025: su comparecencia en la comisión de investigación de la dana en el parlamento autonómico, un año después de la riada que segó más de 230 vidas y de la presión de la sociedad civil, los colectivos de víctimas y la oposición parlamentaria. Lo hizo el 11 de noviembre de 2025, una semana después de anunciar su dimisión —aún como presidente en funciones— y desde entonces no ha vuelto a tomar la palabra en el hemiciclo.
Después de esa intervención, el dirigente prácticamente no ha pisado la Cámara y ha comenzado una etapa de marcado perfil bajo. Apenas asiste al Parlamento autonómico en las jornadas en las que hay pleno y se limita a votar. Baja del coche oficial, se sienta en su escaño, saca el ordenador y las gafas y de vez en cuando conversa con algún diputado del PP. Hace su vida en Alicante, donde tiene la oficina de expresidentes, junto a su asesor y amigo José Manuel Cuenca.
Su segunda aparición parlamentaria tras la comisión fue el 27 de noviembre, en la investidura de Juanfran Pérez Llorca, donde estuvo en el edificio menos de 20 minutos; lo justo para votar y aplaudir a su sucesor. De esa sesión se recuerdan sus nervios en el escaño, una incomodidad visible. Al siguiente pleno, el primero ordinario desde su salida, llegó más de dos horas tarde. Ni siquiera ha intervenido cuando le han interpelado directamente, como han hecho los portavoces del PSPV y Compromís, José Muñoz y Joan Baldoví. Cuando se le señaló por sus mensajes de WhatsApp del día de la dana, el expresidente se rió desde su escaño.
El PP mantiene a Mazón como diputado, con aforamiento como el resto de miembros de la Cámara, y lo premió con la portavocía de una comisión que aún no se ha reunido: la que dirime las cuestiones sobre el reglamento de las Corts Valencianes. Esa responsabilidad implica un plus de 634 euros al mes, que se suman a los 37.492 euros anuales que percibe un diputado. Mazón percibe además, según ha desvelado el PSPV en rueda de prensa, el complemento por kilometraje para asistir a los plenos, que ha sido de 1.900 euros en 8 meses —los últimos datos disponibles son de julio—, a razón de 101 euros por desplazamiento. Según la información de los socialistas, el diputado Mazón ha acudido a las Corts 19 veces en ese periodo, a 2,3 veces al mes. Prácticamente cuando hay pleno.
Un baño de realidad
El pasado abril, una fotografía del expresidente tomando un baño durante la mañana de un martes generó una fuerte indignación. El expresidente fue captado dándose un baño en la playa de El Campello, municipio cercano a donde el exmandatario tiene su oficina. En el PP defendieron entonces que cada diputado “organiza su agenda” fuera de los horarios de las comisiones o de los plenos de la cámara. La actividad parlamentaria no va asociada a un trabajo presencial con un horario fijo, apuntaron estas fuentes. Un año después de su dimisión, a juzgar por los datos oficiales de la Cámara, sigue siendo un misterio la organización de la agenda de Mazón o su actividad parlamentaria.
Los socialistas han reclamado que devuelva las dietas por desplazamientos dado que el expresidente dispone de un coche oficial a cargo de la oficina de expresidentes, una ventaja que tienen los dirigentes valencianos por ley. Como ya informó elDiario.es, el coste de este departamento para Mazón es de 155.000 euros anuales: más de 76.000 euros brutos al año el sueldo de su asesor José Manuel Cuenca, 68.000 euros brutos al año el del chófer, más 6.000 euros en suministros y gastos de la sede y otros 5.000 euros de media por los costes derivados del vehículo oficial, además de un piso de la Generalitat que en el mercado están valorados en 1,2 millones de euros, frente al puerto de Alicante.
Un año después de su dimisión, dos desde la catastrófica dana, las asociaciones de víctimas vuelven a reclamar su salida del parlamento autonómico, la pérdida del aforamiento y su investigación judicial. Su horizonte, en cambio, parece tranquilo.