La portada de mañana
Acceder
El Supremo premia la aportación de Aldama de unos delitos ya acreditados
Así devoró el monstruo del Brexit a seis primeros ministros en 10 años
Opinión - 'Ya van tres avisos', por Esther Palomera

El atestado policial justifica la agresión por la espalda del antidisturbios a la profesora en la huelga valenciana: “Usó la mínima fuerza”

Sergi Pitarch

València —
22 de junio de 2026 21:01 h

0

El atestado de la Policía Nacional sobre la agresión de un antidisturbios a una profesora durante una manifestación con motivo de la huelga educativa considera que el agente “hizo uso de la mínima fuerza reglamentaria”, según la documentación a la que ha tenido acceso elDiario.es. El informe, elaborado en la madrugada del 1 de junio y que ya obra en la causa judicial en la que se investigan los hechos, concluye que la actuación fue adecuada y que los dos puntos de sutura que tuvieron que aplicar a la mujer en la barbilla, así como las distintas contusiones en el tórax y la mandíbula, se debieron a una “caída accidental” provocada por una “pérdida de equilibrio” cuando el agente trató de “apartarla” de la vía. Los numerosos vídeos grabados por testigos, que circulaban desde esa misma tarde por redes sociales y medios de comunicación, contradicen esta versión oficial y serán aportados a la causa.

Los hechos ocurrieron en la tarde del pasado 31 de mayo, en la avenida de Pío XII de València. Según el atestado, mientras se celebraba una concentración autorizada frente a la Conselleria de Educación, un grupo de personas se dirigió “en manifestación” a esa avenida “con la intención de cortar la circulación”, en una acción que, puntualiza el propio informe, no contaba con autorización. Según la Policía, este grupo de personas “habría roto el cordón policial”. “En un momento dado, los manifestantes deciden realizar una sentada cortando la vía, lo que origina un grave peligro para la vida e integridad física tanto de los actuantes como de los propios manifestantes y conductores”, añade.

Con este argumento, el agente que redacta el informe asegura que la unidad de antidisturbios se trasladó al lugar “a la carrera” para “llegar lo antes posible y salvaguardar la integridad de los actuantes” y evitar el corte de tráfico. Entre ese grupo de personas se encontraba la mujer agredida, de quien el policía asegura que “se encontraba en medio de la carretera alentando activamente a la masa a invadir la avenida para que efectivamente se produjera dicha invasión y corte de tráfico”. Esta descripción también contrasta con los distintos vídeos del momento, en los que se ve a la mujer de espaldas a la carretera y caminando por la calzada a varios metros de la acera.

Según el atestado, algo que tampoco se aprecia en los vídeos, la mujer “desobedece las indicaciones de los actuantes en reiteradas ocasiones, provocando que el jefe de la fuerza actuante, ante la inminente invasión de carretera y riesgo grave, se dirija hacia la misma a la carrera para conseguir ordenar un despliegue de la unidad e impedir la acción de invadir la vía”. Según la versión policial, el agente antidisturbios “tuvo que apartar a dicha mujer hacia la acera haciendo uso de la mínima fuerza reglamentaria”. Ese empujón por la espalda, acreditado por los documentos audiovisuales, provocó, según la Policía, “una caída accidental de la mujer al suelo debido a la inercia de la carrera, causando en esta una pérdida de equilibrio”, con un “resultado no buscado ni pretendido por el actuante”, sino “accidental y ajeno a la finalidad perseguida por la actuación policial”.

En ese sentido, el atestado insiste en que la actuación policial se realizó para “salvaguardar la integridad de las personas” y con la intención de desplazar a los manifestantes “hacia la acera, sin intención ninguna ni de causar lesiones ni de reducirlos”.

Este atestado policial se redactó a las 00.16 del 1 de junio, unas cuatro horas después de que se produjera la agresión a la profesora. De hecho, a esas horas numerosos medios de comunicación ya difundían vídeos del empujón por la espalda, que también corrían como la pólvora por las redes sociales. La actuación del antidisturbios provocó que numerosos cargos públicos afeasen la intervención policial por desproporcionada e incluso que la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, anunciara una investigación interna para esclarecer lo sucedido, al considerar la situación “inaceptable”. El agente fue apartado del dispositivo esa misma tarde..

La actuación policial posterior a la agresión también se saldó con el levantamiento de cuatro actas en aplicación de la Ley de Seguridad Ciudadana 4/2015, conocida como ley mordaza, que derivarán en las correspondientes multas económicas para las personas identificadas.

La titular de la plaza número 16 de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de València, María Teresa de Vidiella García, investiga la agresión desde hace varias semanas después de que la mujer presentara una querella contra el agente. El sindicato CCOO PV también ha presentado una querella por tres delitos: delito de lesiones con el agravante de abuso de superioridad y prevalimiento del carácter público, delito contra la integridad moral de la profesora agredida, consecuencia del trato degradante que menoscaba su dignidad, y delito de falta de auxilio inmediato a la víctima. Además, el sindicato ha solicitado una medida cautelar de suspensión de funciones al agente antidisturbios mientras dure el procedimiento.