PSPV, Compromís y Unides Podem 'aprietan' a Sanidad para iniciar los trámites de la reversión del hospital de Torrevieja
Los grupos parlamentarios que sustentan al Gobierno del Botánico instan al Ejecutivo autonómico a poner en marcha la reversión del Hospital de Torrevieja, gestionado por Ribera Salud. PSPV, Compromís y Unides Podem-Esquerra Unida urgen a la Conselleria de Sanidad a comunicar a la empresa el fin de la concesión y comenzar el procedimiento administrativo para la recuperación del hospital privatizado en 2001. “Recuperar la gestión de los servicios privatizados no es solo una cuestión ideológica, es una declaración por la calidad asistencial y de la igualdad en el acceso de la sanidad”, enunciaba la diputada socialista Carmen Martínez.
Aunque la votación no se realizará hasta el jueves, la Proposición No de Ley se aprobará con al menos los votos a favor de las tres formaciones que la han presentado, que ostentan la mayoría parlamentaria. La derecha autonómica y la extrema derecha votarán en contra y creen que la colaboración público-privada es esencial en tiempos de pandemia.
Zaplana inauguró en 1999 el primer hospital privatizado que la conselleria tuvo que rescatar por pérdidas y pagar una indemnización millonaria, recordaba la diputada socialista, considerando el 'modelo Alzira' un sistema caduco. “En 2017 ya se estimó que el coste de la concesión de Torrevieja era de 108 millones de euros superior al pactado, a lo que se debe sumar la farmacia ambulatoria que asume la conselleria, un 12% superior al precio de mercado”, ha indicado la diputada socialista, que ha recordado que los pacientes oncológicos se derivan a hospitales públicos o no se trata a los pacientes de Hepatitis C porque “es caro”. “La vida de una persona no se mide por el coste de su tratamiento”, ha sentenciado.
La diputada de Compromís Aitana Mas ha relatado las preocupaciones de los usuarios del sistema privatizado, al que ha acusado de opacidad y de hacer “autobombo” en medios de comunicación; “Nos interesa tener el mismo médico de cabecera al menos un año, la dificultad en tener cita previa, la falta de enfermeros que se van a Madrid a hacer test covid”, ha expresado, para terminar: “La rentabilidad de una empresa no está por encima de los derechos de la ciudadanía”. Por su parte, Irene Gómez, de Unides Podem, ha insistido en que “una gestión pública directa es la lección más importante de la pandemia”.
La diputada de Ciudadanos María Quiles considera que al Ejecutivo le da igual que Torrevieja tenga menos listas de espera o que tenga buena puntuación y cree que los hospitales privatizados deben ser “apoyos” para “salir de aquí”. Quiles ha continuado afirmando que “todos saben” que la reversión de Alzira no ha funcionado y que la consellera, Ana Barceló, no se ha reunido con el comité de empresa dos años después para negociar el convenio.
El responsable de Sanidad del PP, José Juan Zaplana, también defensor de la privatización cree que la propuesta implica anteponer los intereses del Gobierno a los de los ciudadanos y la reversión afectará negativamente a los trabajadores de Alzira. “Nos preocupa muchísimo que con la situación que nos viene esté abierto el frente de Torrevieja”, ha dicho, sin saber a día de hoy “qué solución habrá para los trabajadores”. Por el momento, la Conselleria de Sanidad no ha informado sobre si ha comunicado a Ribera Salud el fin de la concesión, que caduca en octubre de 2021 pero debe comunicarse con un año de antelación.