Dos víctimas del odio y la intolerancia franquista vuelven a casa después de 82 años

Los restos de dos represaliados de la dictadura franquista fueron entregados a sus descendientes directos el pasado sábado, 19 de junio, en el cementerio municipal de Paterna en un acto privado al que asistieron familiares, miembros de la asociación de familiares y el equipo de técnicos de Arqueoantro, asociación científica responsable de los trabajos de exhumación e identificación. Las víctimas, de 40 y 44 años y naturales de la Font de la Figuera y Ontinyent (Valencia), eran agricultores.

Los restos de ambas víctimas fueron hallados en los trabajos de exhumación de la fosa común 94 del cementerio de Paterna junto con 37 cuerpos más. Los 39 cuerpos estaban apilados de forma aleatoria en un agujero de dos por dos metros, la mayoría con el tiro de gracia en el cráneo y muchos todavía maniatados. Los trabajos, que se iniciaron en junio de 2018, han concluido con tres víctimas identificadas y dos de ellas “vuelven a casa”.

Una vez terminada la Guerra Civil y después de estar presos unos meses en la cárcel Modelo de València fueron ejecutados, concretamente el 6 de noviembre de 1939: “Hace ya casi 82 años que fueron ocultados atrozmente y sin identificar en una de las decenas de fosas comunes que llenan el cementerio municipal de Paterna”, explican desde la Asociación de Familiares de Víctimas del Franquismo de la Fosa Común número 94 de Paterna.

“En 42 años de democracia en España no ha sido posible, pero hoy -por el pasado sábado- se ha hecho una realidad que los restos de las víctimas del odio y la intolerancia vuelvan a descansar con sus seres queridos a sus localidades natales”, manifiestan desde la plataforma cívica, quienes añaden que esto es lo que “siempre han necesitado los familiares para cerrar heridas”. 

“Alcanzaremos el sueño y veremos cumplida la esperanza de toda nuestra familia de ver juntos a mi abuelo y a mi abuela”, ha dicho el nieto de uno de los represaliados cuyo cuerpo ha sido recuperado: “Por fin, estarán juntos para siempre”. 

La Asociación de Familiares ha destacado que estos trabajos son posibles “gracias a la financiación pública más responsable, a la ayuda incondicional de muchas personas comprometidas y, sobre todo, al trabajo y el empeño de los familiares”.