Calabacín relleno: tres ideas para un plato jugoso y ligero que puedes hacer en horno o air fryer
El calabacín relleno es una de esas preparaciones que admiten casi todo y que, bien resuelta, funcionan igual como cena ligera de diario que como plato resultón para compartir. La clave está en no secarlo: aprovechar su pulpa en el relleno, controlar el tiempo de cocción y elegir bien el acompañamiento.
Es perfecto para rellenar por su sabor suave y su textura jugosa, admitiendo desde la clásica carne picada con sofrito de tomate hasta opciones vegetarianas a base de lentejas, soja texturizada o setas. Para prepararlos, solo hay que cortarlos a lo largo, vaciar el centro dejando medio centímetro de borde y picar esa pulpa para integrarla en el propio relleno, aprovechando a darles un precocinado rápido al microondas o al agua para que entren ya tiernos al cocinado final.
A la hora de hacerlos, el horno es ideal para cocinar grandes cantidades, mientras que la freidora de aire es perfecta por su rapidez y por dejar un dorado crujiente con poco aceite. El secreto para que no se queden secos ni aguados está en mantener el relleno jugoso sin pasarse de líquido y añadir un fondo de agua o caldo en la bandeja. Para rematar, basta con gratinarlos con una capa fina de queso tradicional, vegetal o pan rallado aromatizado, obteniendo un plato completísimo que se conserva de maravilla en la nevera hasta tres días y combina genial con una simple ensalada o un poco de arroz.
Calabacines rellenos de atún
Con esta increíble y saludable receta de calabacines rellenos de atún sorprenderás a los tuyos. Estos son los ingredientes para cuatro raciones:
- Dos calabacines
- Una cebolla
- Un diente de ajo
- Dos huevos duros
- Dos latas de atún
- 150 ml de tomate frito
- Orégano
- Pimienta negra molida
- Sal
- Queso rallado
- Aceite de oliva
Comenzamos precalentando la freidora de aire a 170 °C durante tres a cinco minutos. Mientras tanto, cortamos los calabacines a lo largo, les hacemos unos cortes en forma de cuadrados y, con la ayuda de una cuchara, los vaciamos reservando su carne. A continuación, en una sartén pochamos a fuego lento la cebolla y el diente de ajo picados finamente con un poco de sal para que suden. Cuando estén listos, añadimos la carne del calabacín troceada, subimos el fuego y pochamos todo en conjunto para después retirarlo y reservarlo.
En un bol preparamos el relleno mezclando el sofrito que hemos hecho junto con el huevo duro picado, el atún, la salsa de tomate, el orégano y la pimienta negra al gusto. Colocamos las mitades de los calabacines en la cesta de la freidora de aire (o sobre un molde apto para ella), los salpimentamos, añadimos un chorrito de aceite de oliva y los cocinamos a 170 °C durante unos 15-20 minutos para asegurarnos de que la base quede tierna. Por último, sacamos los calabacines de la freidora, rellenamos con nuestra mezcla, cubrimos con queso rallado al gusto y los devolvemos a la freidora a 195 °C durante cinco a ocho minutos para gratinar hasta que el queso se derrita y estén listos para servir. Como consejo, si el queso se dora demasiado rápido y el calabacín aún no está tierno, podemos cubrir ligeramente la superficie con papel de aluminio y retirarlo al final para gratinar.
Calabacines rellenos de carne
Esta receta es para los que prefieren carne antes que pescado. Estos son los ingredientes para cuatro raciones:
- Dos calabacines
- Sal
- Pimienta negra molida
- 35 gramos de aceite de oliva
- Dos dientes de ajo
- 150 gramos de cebolla
- 300 gramos de carne picada de ternera
- 250 gramos de tomate triturado (natural o en conserva)
- Una cucharadita de postre de orégano
- 125 gramos de queso rallado para gratinar
Comenzamos cortando los calabacines a lo largo por la mitad y retiramos con cuidado la pulpa interior empleando una cucharilla o un vaciador, cuidando de no dañar la cáscara. Disponemos las mitades sobre una bandeja con papel de horno, las salpimentamos al gusto y las rociamos con un ligero hilo de aceite de oliva antes de hornearlas a 180 °C durante 15 minutos con calor arriba y abajo, tras lo cual las retiramos y reservamos. Mientras tanto, picamos finamente el ajo, la cebolla y la pulpa que extrajimos de los calabacines. En una cazuela ponemos aceite de oliva a temperatura media, doramos ligeramente el ajo y sumamos la cebolla junto con un punto de sal, dejando que se poche durante seis minutos.
Agregamos entonces la pulpa del calabacín picada, un poco más de sal y cocinamos por ocho minutos. Acto seguido, incrementamos un poco la intensidad del fuego para incorporar la carne picada de ternera, sazonamos con sal y pimienta y removemos durante cinco minutos. Vertemos el tomate triturado, rectificamos la sal y la pimienta y sumamos el orégano, dejando que todo se cocine a fuego medio durante 10 minutos para obtener un relleno que apartaremos para que se temple.
Cuando haya bajado de temperatura, procedemos a rellenar las mitades de los calabacines, espolvoreamos el queso rallado por la superficie y los introducimos en el horno a 200 °C con la función de gratinado activa durante unos cinco minutos, o hasta que el queso adquiera un tono dorado perfecto para servir de inmediato.
Calabacines rellenos de soja, receta vegana
Para aquellos que no consumen alimentos de origen animal, también hay alternativas, como esta receta con soja. Los ingredientes para cuatro raciones son:
- Dos calabacines
- Una zanahoria
- Una cucharada de harina de arroz o de trigo
- Nuez moscada (al gusto)
- 1/2 cebolla
- 450 ml de bebida de soja sin azúcar añadido
- 250 ml de salsa de tomate casera
- Dos tazas de soja texturizada fina o proteína texturizada de guisante
- 1/2 rama de apio
- Sal y pimienta negra (al gusto)
- Tres cucharadas de aceite de oliva
- 500 ml de caldo vegetal
Preparamos los calabacines cortándolos a lo largo por la mitad y vaciamos su interior con una cuchara o cuchillo para reservar la pulpa. Calentamos el caldo vegetal en un cazo, añadimos la soja texturizada, tapamos y cocinamos a fuego medio unos cinco minutos para que se hidrate y quede tierna, momento en el que reservamos. Picamos muy fina la cebolla, el apio y la zanahoria para rehogarlos en una sartén con dos cucharadas de aceite de oliva y un poco de sal a fuego medio hasta que ablanden.
Colocamos las barcas de calabacín en una bandeja de horno, salpimentamos al gusto y horneamos a 180 °C durante veinte minutos para que se ablanden ligeramente conservando su firmeza. Troceamos en dados pequeños la carne del calabacín que habíamos reservado, la incorporamos a la sartén con las verduras para que se consuma su agua y, cuando esté tierna, sumamos la soja escurrida, cocinamos todo junto durante cinco minutos y rectificamos de sal y pimienta si fuese necesario.
Elaboramos la bechamel calentando una o dos cucharadas de aceite en una cacerola, rehogamos la harina durante un minuto, vertemos la bebida de soja y removemos constantemente con unas varillas hasta que rompa a hervir y espese, sazonando después con sal, pimienta molida y nuez moscada al gusto. Montamos el plato extendiendo la salsa de tomate en una bandeja apta para horno, disponemos encima las barcas de calabacín, las rellenamos con el sofrito y cubrimos generosamente con la bechamel. Por último, horneamos a 200 °C durante treinta minutos hasta que la bechamel adquiera un tono dorado y el calabacín quede bien tierno.