Las 13 plantas canarias que podrían tener propiedades medicinales y dónde encontrarlas
Mucho antes de que los medicamentos modernos llegaran a las farmacias, la naturaleza ya ocupaba un lugar protagonista en la medicina popular de Canarias. Durante generaciones, las plantas autóctonas del Archipiélago sirvieron para aliviar heridas, combatir infecciones y tratar problemas digestivos. Un conocimiento que hunde sus raíces en la época aborigen y que, tras la conquista, se enriqueció con las tradiciones medicinales de los colonos andaluces, gallegos y vascos.
Ahora, la ciencia ha vuelto la mirada hacia ese patrimonio vegetal. Una investigación de la Universidad de La Laguna (ULL), en colaboración con científicas farmacéuticas de Tenerife y Madrid, ha analizado las propiedades medicinales de trece especies vegetales endémicas de Canarias y ha encontrado resultados prometedores.
El estudio, publicado en la revista científica Ars Pharmaceutica, revela que todas las especies analizadas presentan actividad analgésica o antiinflamatoria. Incluso, algunos extractos vegetales han conseguido resultados superiores a los de medicamentos de referencia como el ibuprofeno en determinados ensayos experimentales.
Los investigadores ponen así el foco en el potencial farmacológico de una parte de la biodiversidad canaria y en unos remedios tradicionales que durante siglos formaron parte de la vida cotidiana de las Islas.
Las 13 plantas medicinales de Canarias que ha estudiado la ciencia
Entre las especies analizadas hay árboles emblemáticos, arbustos de la laurisilva y plantas características de las zonas de medianías y del litoral. Estas son sus propiedades y los resultados más destacados de la investigación.
1. Saúco canario (Sambucus palmensis)
Habita de forma natural en los bosques de laurisilva de La Palma, La Gomera, Tenerife y Gran Canaria, y además ha protagonizado uno de los resultados más llamativos del estudio.
Su extracto acuoso alcanzó una inhibición del dolor del 89,04%, frente al 73,97% registrado con ibuprofeno en el mismo ensayo.
Tradicionalmente, sus infusiones se utilizaban por su efecto diurético y para tratar problemas respiratorios y metabólicos.
2. Zarzaparrilla canaria (Smilax canariensis)
Esta especie crece en las zonas húmedas de La Palma, La Gomera, Tenerife y Gran Canaria. Su raíz y su rizoma se empleaban en la medicina popular mediante decocciones, preparadas hirviendo la planta en agua.
La tradición atribuía a estos preparados propiedades depurativas, diuréticas y sudoríficas. En el laboratorio, su extracto metanólico alcanzó una efectividad del 76,67%, frente al 59,5% del piroxicam.
3. Chahorra o chagorro (Sideritis candicans var. eriocephala)
Endémica de Tenerife, esta planta también forma parte de la tradición medicinal de la Isla. Sus hojas se preparaban en infusión para reducir la fiebre y aliviar dolores corporales.
En los ensayos, la fracción de cloroformo estudiada produjo una inhibición del dolor del 73,24%, por encima del 37,94% obtenido con ibuprofeno en la misma prueba.
4. Leña santa (Neochamalea pulverulenta)
Presente en zonas costeras y de medianías de Gran Canaria, Tenerife, La Gomera, El Hierro y Fuerteventura, la leña santa destaca por uno de los porcentajes más elevados de toda la investigación.
Uno de los extractos estudiados alcanzó una inhibición del dolor del 95,90%, un resultado próximo al 100% registrado con ibuprofeno.
Sin embargo, hay una advertencia fundamental: esta planta presenta una elevada toxicidad por vía oral. Por ese motivo, la medicina tradicional recurría principalmente a su aplicación externa para tratar dolores reumáticos intensos.
5. Granadillo (Hypericum canariense)
El granadillo se distribuye por El Hierro, La Palma, La Gomera, Tenerife y Gran Canaria. Sus extractos mostraron actividad analgésica en determinados ensayos, aunque no llegaron a superar la eficacia del ibuprofeno.
6. Malfurada (Hypericum glandulosum)
También presente en varias islas -El Hierro, La Palma, La Gomera, Tenerife y Gran Canaria-, la malfurada forma parte del grupo de especies del género Hypericum analizadas en la investigación.
Sus extractos mostraron actividad, pero no superaron los resultados del medicamento de referencia.
7. Cruzadilla o hierba cruz (Hypericum reflexum)
Esta especie se encuentra en La Palma, La Gomera, Tenerife y Gran Canaria. Algunos de los extractos estudiados presentaron actividad analgésica, aunque tampoco alcanzaron los resultados obtenidos con el ibuprofeno.
En las especies del género Hypericum, las sumidades floridas y las hojas se utilizaban tradicionalmente en infusiones calmantes. También se preparaban maceraciones para aprovechar sus propiedades cicatrizantes sobre la piel.
8. Drago canario (Dracaena draco)
Pocas plantas representan tanto la identidad natural de Canarias como el drago. Sus poblaciones naturales originales se encuentran en Tenerife, Gran Canaria y La Palma, aunque actualmente se cultiva en todas las islas.
La investigación apunta a que sus principios activos podrían actuar sobre el sistema nervioso central, modificando la forma en que el organismo procesa y percibe las señales de dolor.
Su uso medicinal tiene una larga historia. Desde la época aborigen se extraía del tronco una resina rojiza, conocida como sangre de drago, que se aplicaba sobre las heridas por su capacidad cicatrizante y para ayudar a sellarlas.
9. Cañaheja o julan (Ferula linkii)
La cañaheja crece en todas las islas del Archipiélago, salvo Lanzarote, donde las condiciones climáticas no son favorables para esta especie. Aunque la isla cuenta con su especie exclusiva: Ferula lancerottensis.
En la medicina popular, la raíz y los tallos de la cañaheja se utilizaban en infusiones para aliviar problemas gástricos y en preparados de aplicación externa para mitigar dolores articulares.
10. Chahorra de monte (Sideritis canariensis)
Endémica de Tenerife como la chahorra, esta planta se suma al grupo de especies canarias estudiadas por sus posibles efectos contra el dolor y la inflamación.
La fracción de cloroformo analizada produjo una inhibición del dolor del 73,24%, frente al 37,94% del ibuprofeno en el mismo ensayo.
Sus hojas se empleaban tradicionalmente en infusiones para bajar la fiebre y calmar dolores corporales.
11. Mocán (Visnea mocanera)
Presente en El Hierro, La Palma, La Gomera, Tenerife y Gran Canaria, además de aparecer de forma más escasa en Fuerteventura, el mocán también tiene un lugar en la historia de la medicina popular canaria.
Sus hojas y sus frutos, conocidos popularmente como yoyas, se utilizaban tradicionalmente para tratar afecciones hepáticas.
Un patrimonio vegetal que despierta el interés de la ciencia
Los resultados de esta investigación vuelven a poner de manifiesto el interés científico de la flora endémica de Canarias. Especies que durante siglos formaron parte de los remedios tradicionales de las Islas muestran ahora actividad analgésica y antiinflamatoria en ensayos experimentales.
No obstante, estos resultados no significan que las plantas puedan sustituir a medicamentos como el ibuprofeno ni que su consumo sea seguro. La actividad observada en laboratorio no equivale a una eficacia clínica demostrada en personas, y algunas especies, como la leña santa, presentan riesgos importantes por su toxicidad.
La investigación abre, eso sí, nuevas vías para estudiar el potencial farmacológico de la biodiversidad canaria y recuperar, desde el rigor científico, parte del conocimiento medicinal transmitido durante generaciones.
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