Un cardiólogo explica los efectos del café en el corazón: “La mala fama que tiene no está justificada”

Durante mucho tiempo el café ha formado parte de la lista negra de los cardiólogos, señalado como causante de arritmias o enemigo de la tensión arterial. Pero la evidencia científica más reciente ha transformado ese chute de energía matutina en un inesperado aliado para la salud.

“A nivel agudo, aumenta el tono simpático, aumenta la presión arterial un poquito y la frecuencia cardíaca”, señala el doctor Ignacio Fernández Lozano, presidente de la Sociedad Española de Cardiología y jefe de la Sección de Arritmias del Servicio de Cardiología del Hospital Universitario Puerta de Hierro Majadahond, con respecto a esos síntomas más inmediatos del café que pueden asustar a quienes no lo consumen habitualmente.

“Por eso alguna vez se había achacado la toma de café a efectos negativos cardiovasculares, pero se ha visto que a la larga, eso no es así”, asegura. “Hace poco salió un artículo, que probablemente es el mejor estudio sobre la ingesta de café que ha habido y metodológicamente el más serio, que concluye reduce la enfermedad cardiovascular cuando el café se toma de forma constante, sobre todo cuando se toma por las mañanas”, detalla el cardiólogo.

El café está compuesto esencialmente por antioxidantes “y se supone que los antioxidantes tienen un efecto beneficioso en la salud a largo plazo”, explica el experto.

La dosis perfecta

Los amantes más extremos del café, que no se dan por satisfechos con uno o dos diarios, al estilo Lorelai Gilmore en Las chicas Gilmore, tampoco deben tomar estos estudios como una barra libre para el consumo de cafeína. “La evidencia dice que hasta cuatro tazas de café al día tienen efectos beneficiosos desde el punto de vista cardiovascular”, asegura el doctor Fernández Lozano.

A diferencia de lo que ocurre con otras bebidas, como el vino, en las que el límite de consumo seguro es muy estrecho, el especialista destaca que en el caso del café existe más margen a la hora de que el consumo sea un riesgo, ni siquiera en el caso de patologías. “La mala fama que ha tenido el café no está justificada, ni siquiera para enfermos cardiópatas o para la tensión”, subraya el experto, que incide en la falta de evidencia a la hora de limitar su consumo.

“Es verdad que el café es un estimulante y puntualmente puede subir la tensión, pero a la larga la toma de café es beneficiosa”, resume el doctor Fernández Lozano, que destaca que “la gente que está acostumbrada a tomar café realmente no nota nada”.

Ciertamente, no todos los cuerpos reaccionan igual ante una taza de café, tanto en el ámbito estimulante como a nivel digestivo o cardiovascular. “Esto sucede con todo, las afecciones, el sueño, el factor psicológico también influye mucho, también hay a quienes les sientan mal las verduras y a quien no”, concluye el especialista.