Un experto explica cómo funciona el programa 'eco' de los electrodomésticos: “Se reduce el consumo hasta un 50%”
Entre las opciones de programas de los electrodomésticos siempre hay un botón, a veces destacado en color verde, que se identifica como eco, no se sabe muy bien si por ser económico o ecológico. Al seleccionarlo y ver que el ciclo de lavado se alarga a más de tres horas, muchos usuarios lo descartan para seleccionar opciones más rápidas.
“Aunque parezca contradictorio, el programa eco dura más precisamente para consumir menos energía y menos agua”, explica Alfredo Gosálvez, secretario general de la Federación Española de Comerciantes de Electrodomésticos (FECE), en contra de la creencia popular de que más tiempo equivale a más gasto energético.
La trampa de la prisa
La explicación está en la gestión del calor que hacen los electrodomésticos, en palabras del experto: “El agua se calienta más lentamente y, en muchos casos, a una temperatura ligeramente inferior, porque calentar el agua es lo que más electricidad consume en una lavadora, por ejemplo”. En los ciclos rápidos o convencionales, el aparato debe alcanzar la temperatura deseada en pocos minutos, lo que requiere un pico de energía más elevado.
Al reducir la temperatura, “el programa alarga el tiempo de lavado precisamente para compensar esa menor temperatura”, aclara Gosálvez, con el objetivo de poder garantizar la limpieza. “Así el detergente tiene más tiempo para actuar y eliminar la suciedad sin necesidad de gastar tanta agua y energía”, añade.
Esta mayor exposición al detergente no solo ahorra recursos sino que, según el representante de la FECE, mejora el resultado final: “Salen un poquito más limpias las cosas porque el jabón actúa mejor”. Este programa optimiza además el uso de agua mediante movimientos más eficientes y precisos.
El salto tecnológico
“Al final, con el programa eco se reduce el consumo de energía entre un 20 y un 50% respecto a un ciclo convencional, dependiendo del modelo de electrodoméstico y de la carga”, aporta Gosálvez, que matiza que la eficiencia también depende de la antigüedad del electrodoméstico.
“Una lavadora de hace doce años consumía cuarenta litros por ciclo de lavado, mientras que una lavadora actual eficiente con etiqueta A o B consume en torno a diez litros, o sea, que el ahorro es brutal”, detalla el experto.
A pesar de los beneficios enumerados, el experto reconoce que existen circunstancias en las que es preferible utilizar otro ciclo distinto al eco. “Hay situaciones concretas en las que otro tipo de programa puede compensar, por ejemplo, si no está llena la lavadora o no está lleno el lavavajillas puede compensar utilizar un programa convencional pero a la mitad del tiempo”, asegura Gosálvez, ya que hay electrodomésticos que permiten la opción de media carga para reducir la duración del lavado.