Garbanzos a la marinera: así de fácil es disfrutar de todo el sabor de esta combinación llena de nutrientes
Las legumbres son uno de los ingredientes más nutritivos y versátiles de nuestro recetario. Pese a esto, solemos asociarlas a cocciones de platos contundentes de carne y embutido. En Andalucía han sabido aprovechar los garbanzos de manera distinta, preparándolos a la marinera. Se trata de una receta de sabor intenso, una alternativa a los platos de cuchara con carne y legumbres. Su elaboración es muy sencilla, apoyándose en un clásico sofrito de cebolla, ajo y perejil. Un buen caldo de pescado es la siguiente pata de esta receta, aportándole un aroma característico y complementando a la perfección el marisco. Langostinos y almejas rematan este plato, una cocción nutritiva y fácil de preparar.
Con unos pocos ingredientes, se consigue un plato redondo, una cualidad que sin duda caracteriza la gastronomía andaluza. Los garbanzos a la marinera son la prueba de que se pueden lograr grandes resultados en cocina con muy pocos esfuerzos. Se trata de una receta popular, sin nada escrito, por lo que no hay que dudar a la hora de añadir tus verduras favoritas a esta elaboración y, así, darle un toque personal. También puedes decantarte por otro marisco, como unos buenos mejillones.
Más allá de lo delicioso que puede ser el resultado final, esta receta también presenta ventajas en lo nutricional. De acuerdo con la Federación Española de Nutrición (FEN), los garbanzos son una fuente valiosa de proteína de origen vegetal. También presenta un alto contenido en calcio, hierro, magnesio, potasio y fósforo. En lo que respecta a sus vitaminas, destacan la vitamina E, tiamina, niacina y folatos. En concreto, una ración de garbanzos cubre el 31% de las ingestas recomendadas de folatos, que fomentan la división celular. Por su parte, los langostinos también son ricos en proteínas, además de destacar por su contenido en ácidos grasos omega-3. Unas características que comparten con las almejas.
Receta de garbanzos a la marinera
La clave para el éxito de esta receta es que el sabor del marisco impregne el guiso. Lo recomendable para poder disfrutar de todo el sabor de este plato es prepararlo dejando a remojo unos garbanzos frescos la noche anterior, y encomendarte a tu pescadero de confianza para que te prepare unos buenos langostinos frescos y enteros. Necesitarás los siguientes ingredientes para preparar esta receta:
- 400 gramos de garbanzos secos
- 400 gramos de langostinos crudos
- 500 gramos de almejas o chirlas
- Una cebolla mediana
- Dos dientes de ajo
- Una hoja de laurel
- Un tomate maduro grande
- Una cucharada de pimentón dulce
- 100 mililitros de vino blanco seco
- 750 mililitros de caldo de pescado
- Una ramita de perejil fresco picado
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal
- Pimienta al gusto
Recuerda que, antes de ponerte manos a la obra con esta receta, tendrás que poner los garbanzos a remojo la noche anterior. También deberás sumergir en agua y una cucharada de sal las almejas dos horas antes, para que suelten la arena que puedan contener en su interior. El resto de pasos que deberás seguir para esta receta son los siguientes:
- Pela los langostinos y reserva la cabeza, cola y cáscara, que emplearás para potenciar el sabor del caldo de pescado.
- En una olla con agua y la hoja de laurel, cuece los garbanzos durante una hora. Si tienes una olla rápida, solo deberás cocinarlos durante unos veinte minutos.
- Pica los ajos y la cebolla y póchalos en una cazuela con un fondo de aceite.
- Cuando la cebolla transparente, añade el tomate pelado y cortado en trozos. Deja que reduzca el conjunto hasta que no suelte agua.
- Añade el pimentón, acto seguido, remueve con energía y añade el vino blanco.
- Cuando se evapore el alcohol del vino, añade las cabezas, colas y cáscara de los langostinos y rehoga durante unos cinco minutos o hasta que su sabor se impregne en el conjunto. Una cocción corta de las cabezas, las colas y la cáscara de los langostinos será más que suficiente para enriquecer el caldo de sabor.
- Aplasta las cáscaras con una cuchara y retíralas de la cacerola. Después, añade los garbanzos y el caldo de pescado. Deja que el conjunto cueza durante unos quince minutos a fuego medio.
- Pasado el tiempo será el momento de añadir las almejas limpias, que dejarás que se cuezan hasta que se abran.
- Tras esto, añade los langostinos y apaga el fuego cuando adopten un característico tono rojizo.
- Rectifica la sal, la pimienta y sirve con los langostinos sobre una cama de garbanzos.
Es posible recortar tiempos a la hora de preparar esta receta y convertirla en una cocción exprés que quede lista en media hora. Para ello, utiliza garbanzos en conserva. De esta forma, no tendrás que esperar una hora para tener las legumbres cocidas.
Si te decantas por almejas y langostinos limpios y congelados en lugar de por frescos, no solo ahorrarás tiempo, también podrás preparar este manjar sin mucho esfuerzo económico. Debes tener en cuenta, eso sí, de que el resultado final no será igual de delicioso que si te decantas por productos frescos. No podrás enriquecer el caldo con las cáscaras del langostino, por lo que tendrás que asegurarte de adquirir uno de calidad, cargado de potencia y sabor.