Una nutricionista aclara por qué se altera el peso durante la menopausia: “La sensación de hambre cambia”
Aumentar de peso durante la menopausia es muy común y quizás poco conocido. La icónica modelo Heidi Klum ha decidido romper el silencio y los tabúes sobre este efecto en la vida de las mujeres con rotundidad: “No estoy embarazada. Solo estoy un poco más gorda. Es la menopausia”.
Tras los persistentes rumores sobre su cuerpo a raíz de su aparición en el Festival de Venecia, la top model de 52 años explica en su serie documental On & Off the Catwalk que los cambios en su figura son una consecuencia natural de esta etapa. Su testimonio pone rostro al reto metabólico que supone este periodo y que, según las expertas en menopausia, responde a diversos factores biológicos y no a una sola causa.
Las hormonas y el hambre
Uno de los motivos principales es el cambio en el control del apetito. “El centro responsable de sentir el hambre, que ese hipotálamo, está muy influenciado por los estrógenos y en las menopausia los estrógenos bajan, con lo cual la sensación de hambre cambia”, explica Emilia Gómez Pardo, nutricionista de la plataforma de salud Olira, que ofrece un servicio médico especializado en la salud de la mujer en esta etapa. Este cambio en la forma en la que se tiene hambre, puede derivar en comer más o de manera distinta.
La pérdida de músculo
Otro factor determinante es la pérdida de masa muscular, que es natural que ocurra progresivamente con el paso del tiempo, pero que se nota especialmente en esta etapa. “Se puede ir recuperando, no siempre al 100%, pero se recupera con ejercicio y con ejercicio de fuerza”, señala Gómez Pardo, que recomienda adelantarse a la menopausia en este aspecto y comenzar con el ejercicio lo antes posible.
“A su vez, el músculo es el tejido que más energía consume”, advierte la nutricionista, y al tener menos músculo, el organismo simplemente gasta menos energía. La experta asegura que muchas mujeres sienten frustración al ver que su cuerpo cambia aunque ellas no hayan variado de hábitos y recomienda adaptarse cuanto antes al cambio: “No hay que hacer lo mismo porque tu cuerpo no responde igual”.
El efecto dominó del insomnio
El descanso también juega un papel fundamental en la báscula. “El insomnio está directamente relacionado con la toma de malas decisiones, y después de haber pasado una mala noche se suele apostar por una alimentación menos sana y más engordante”, confirma Gómez Pardo.
Un cambio de estrategia
Para combatir el aumento de peso, no basta con una dieta restrictiva. La nutricionista recomienda un abordaje integral, que tenga en cuenta todas estas variables: ajustar la dieta para hacerla mayoritariamente vegetal y con proteínas de calidad, entrenar la fuerza y cuidar el sueño y el bienestar mental.
“Lo más importante es conocer qué estamos viviendo y ganar confianza y, sobre todo, autodeterminación para gestionar nuestra salud. Tenemos que ser capaces de tomar decisiones informadas”, resume Gómez Pardo.