Rollitos de primavera crujientes con verduras, marisco o manzana y canela: tres ideas para preparar en casa este clásico de la cocina china

Junto al pollo agridulce o con almendras, el chow mein (fideos salteados), el pato Pekín, el combinado de bambú y setas chinas o el arroz frito tres delicias, los rollitos de primavera son uno de los platos por excelencia que forman parte del imaginario de la cocina china. Es además uno de los entrantes más populares y demandados en las cartas de los restaurantes asiáticos. Y aunque la versión que solemos encontrar viene rellena de carne picada (normalmente de cerdo), col, zanahoria, brotes de soja y cebolla, también suelen incluir alguna opción vegetal o con marisco.

La traducción literal de rollito de primavera en chino es chÅ«n juÇŽn. Esta receta, como tantas otras, tiene un origen humilde y campesino. Durante la dinastía Tang (del 608 al 907), se popularizó esta forma de enrollar ingredientes en tortitas finas elaboradas con harina de forma que se pudieran transportar fuera de casa y consumir fácilmente. Una fórmula que no es única en China y que podemos equiparar, cada una con sus peculiaridades, a las empanadas argentinas, los burritos mexicanos, las samosas indias o las pastelas marroquíes.

Con estos rollitos, los trabajadores del campo celebraban la llegada de la primavera, de ahí el origen del nombre. El relleno era 'un regalo' de los cultivos que brotaban tras el invierno: verduras recién cosechadas como coles o cebollinos, combinadas con setas o brotes de bambú envueltas en tortitas finas de harina. Estos platos de primavera quedaron descritos en algunos registros de la dinastía Tang como bandejas de tortitas y verduras que se disfrutaban durante el Festival de Primavera.

Este plato era tan apreciado por los campesinos como por los habitantes de Palacio Imperial, donde estas recetas de primavera eran mucho más sofisticadas e incluían también carne, fideos, salsas o huevos.

No fue, sin embargo, hasta las dinastías Ming y Qing (entre los siglos XIV y XIX) cuando evolucionó este plato hasta su forma actual. Primero con tortitas más finas para luego dar paso a la forma enrollada y frita. Aunque se ha popularizado la idea de que los rollitos están inspirados en la forma de los capullos de los gusanos de seda (muy apreciados en la cultura china), no existe ninguna evidencia histórica que confirme este simbolismo.

Lo que sí está claro es que desde China se extendieron por el resto de países asiáticos, donde la receta se fue adaptando a los gustos de cada territorio. Muy sencillos de preparar, podemos disfrutar de este plato en sus distintas versiones desde casa. Solo tendremos que hacernos con los ingredientes necesarios y seguir una serie de pasos. Toma nota de estas tres recetas, con carne, marisco y manzana y canela para una versión dulce.

Rollitos con verduras y pollo

La primera receta de la propuesta es de las más básicas, con las verduras más tradicionales de los rollitos. Vamos a añadir también pollo, para introducir algo de proteína, y un toque de jengibre. Anota este listado de ingredientes para unos doce rollitos:

  • Unos 250 gramos de pechuga de pollo cortada muy fina
  • Media col picada
  • Un puerro también picado o una cebolleta
  • Una zanahoria rallada
  • 100 gramos de brotes de soja
  • Un par de dientes de ajo picados
  • Una cucharada de postre de jengibre fresco rallado
  • Dos cucharadas soperas de soja, otra de aceite de sésamo y una última de salsa de ostras
  • Doce obleas para rollito de primavera o, en su defecto, masa filo

En una sartén calentamos un chorrito de aceite de oliva virgen extra y doramos los ajos junto al jengibre. Añadimos el pollo y doramos. Añadimos las verduras y dejamos cocinar unos cinco minutos. Deben quedar con textura crujiente. Apagamos el fuego y añadimos la mezcla de la soja con el aceite de sésamo y la salsa de ostras y dejamos enfriar.

Ahora toca rellenar las obleas con la mezcla anterior. Colocamos una cucharada y enrollamos doblando los lados hacia dentro. Por último, freímos y ya estaría listo. Se puede acompañar con salsa agridulce.

Con gambas y fideos de arroz

Si te apetece una versión diferente con un toque a mar, no dejes de probar esta receta de rollitos con fideos de arroz y gambas. Quedan espectaculares. Para otros doce rollitos estos son los ingredientes:

  • 150 gramos de gambas peladas y picadas
  • Unos 80 gramos de fideos de arroz
  • Una zanahoria rallada
  • Una cebolleta picada
  • Media col en juliana fina
  • Un diente de ajo
  • Una cucharada de postre de jengibre rallado
  • Un par de cucharadas soperas de salsa de soja y una de aceite de sésamo
  • Doce obleas

Lo primero que haremos será preparar los fideos tal y como indique el fabricante en el paquete. Dejamos enfriar y cortamos para que no sean muy largos. Salteamos los ajos y cuando empiecen a dorarse añadimos el jengibre y las gambas, cocinamos y adicionamos las verduras. Por último, integramos también los fideos y la salsa de soja con el aceite de sésamo. Dejamos enfriar y rellenamos las obleas para freírlas.

Una versión dulce: con manzana y canela

Patra terminar, no dejes de probar esta idea para una versión dulce, con manzana y canela. Se trata de una combinación clásica y que se complementa a la perfección. Necesitarás estos ingredientes para doce rollitos:

  • Tres manzanas grandes
  • Un par de cucharadas grandes de azúcar moreno
  • Una cucharada de postre de canela
  • Una sopera de mantequilla
  • Una cucharadita de zumo de limón y otra de maicena, para espesar un poco la mezcla

En una sartén vamos a derretir la mantequilla y cocinaremos la manzana cortada en dados pequeños. Añadimos el azúcar, la canela y el zumo de limón y cocinamos durante unos diez minutos, hasta que ablande la fruta sin que se deshaga. Si queremos que quede más espesa la mezcla, añadiremos un poco de maicena disuelta en agua. Es opcional. Rellenamos nuestras obleas y freímos. Y ya estaría listo. Puedes servir estos rollitos con azúcar glasé espolvoreado por encima.

Si prefieres cocinar tus rollitos en freidora de aire, en lugar de en sartén con abundante aceite, también puedes hacerlo. Para ello, calienta tu airfryer a 180ºC y déjalos cocinar entre diez y doce minutos. Para evitar que se abran, puedes pincelar las obleas con un poco de aceite o mantequilla derretida y presionar para cerrar bien. No olvides no sobrecargar la cesta para que se cocinen de forma uniforme y a mitad de cocción, dales la vuelta. Quedarán igualmente deliciosos, crujientes por fuera y por dentro, muy jugosos.