Tortitas de calabacín con zanahoria: el plato nutritivo y fácil de hacer que te resuelve cualquier cena
El verano suele ser sinónimo de fritos. A menudo demonizados, se trata de una vía de escape del calor sofocante del horno, un electrodoméstico que es impensable encender en estos meses de calor. Aunque suele asociarse todo lo que cae en la sartén con comidas pesadas o poco saludables, debes saber que no tiene por qué ser así. Existen recetas de frituras deliciosas, ligeras y divertidas, como las tortitas de calabacín y zanahoria. Un plato con numerosas bondades nutricionales, que se prepara en un momento. Una receta muy socorrida que salvará cualquier cena imprevista.
También es un plato ideal para introducir a los niños a las hortalizas. Y es que, aunque la zanahoria y el calabacín puedan generar división de opiniones entre los más pequeños -y no tan pequeños- de la casa, se trata de dos hortalizas excepcionalmente nutritivas. De acuerdo con la Federación Española de Nutrición (FEN), el calabacín es una de las hortalizas con menor contenido calórico. No solo eso, es rico en beta-carótenos, un potente antioxidante. Su consumo también aporta una cantidad más que reseñable de la vitamina C diaria recomendada: una ración de calabacín de unos 200 gramos puede llegar a cubrir el 74% de la ingesta de un adulto de entre 20 y 39 años.
Por su parte, la zanahoria es célebre por su alto contenido en vitamina A, puesto que una pieza de tamaño medio puede aportar el 89% de la aportación diaria necesaria para hombres de entre 20 y 39 años, y el 112% para mujeres de la misma edad. Sin duda, estamos hablando de una hortaliza muy atractiva por su valor nutricional, con un alto contenido en beta-carótenos y carótenos, que contribuyen al mantenimiento de la visión, la piel y las mucosas. Y es que, la zanahoria es un célebre aliado para la vista, con otros carotenoides que también presentes en la retina y el cristalino del ojo, como la luteína.
Por último, estas tortitas se preparan con huevos, un alimento a menudo olvidado cuando se trata de ingredientes con alto contenido nutricional. Aporta grandes cantidades de proteína de calidad, al extremo de que la FAO (la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación) lo toma como unidad de referencia. Según esta institución, los huevos contienen unos 12,6 gramos de proteína por cada ración de 100 gramos. Un huevo al día puede aportar en un adulto de entre 19 y 65 años el 6% de vitamina A, un 24% de vitamina B12 y entre el 15 y el 20% de zinc.
Receta de tortitas de calabacín con zanahoria
Como hemos comentado, se trata de un plato perfecto para esquivar el horno durante estos meses de altas temperaturas. Pero debes saber que, si prefieres una versión con menos aceite, puedes preparar estas tortitas en el horno. La miga quedará más firme, con una corteza exterior algo más dura, pero el sabor será igual de delicioso. Necesitarás los siguientes ingredientes para cuatro raciones de tortitas:
Para preparar estas deliciosas tortitas hay que trabajar un poco en contra de la naturaleza de las hortalizas. Tanto la zanahoria como el calabacín tienen mucha agua en su composición, lo que puede provocar que la masa de tortitas se cueza en la sartén, pero no se tueste. Esto puede evitarse si centramos nuestros esfuerzos en el calabacín, puesto que contiene unos 193 gramos de agua por cada 200 de ración. Sigue estos pasos para preparar esta receta:
- Pela y ralla los calabacines y las zanahorias. Distribuye en una bandeja de horno las hortalizas ralladas, y absorbe su humedad con ayuda de un papel de cocina. Si quieres que las tortitas queden crujientes, deshidrata el calabacín y la zanahoria en el horno a 100 grados durante unos 20 minutos.
- Mientras las hortalizas pierden la humedad, pica la cebolleta y ralla el queso pecorino. Reserva los ingredientes.
- Prepara la masa, para ello, mezcla los huevos con la harina en un bol grande con ayuda de unas varillas. Si ves que la mezcla queda demasiado espesa, añade un chorrito de leche, hasta conseguir la consistencia deseada. Sabrás que la masa está perfecta cuando la masa se suelte con fluidez de las varillas, pero cree una película. Integra a la mezcla la sal, la pimienta, el queso y el ajo en polvo.
- Añade las hortalizas a la masa. Si las has deshidratado en el horno, deja que atemperen antes de añadirlas al conjunto.
- Calienta en un fondo de aceite en una sartén grande y fríe la masa en tandas. Para que las porciones queden uniformes, mídelas y deposítalas en la sartén con la ayuda de una cuchara de cocina. Aplasta las tortitas un poco contra el fondo de la sartén para que queden más crujientes.
- Cuando doren, retira las tortitas de la sartén y deposítalas en una fuente con papel absorbente. De esta forma, las tortitas no quedarán aceitosas.
Puedes acompañar esta receta junto a un plato principal, como pollo, o servirla de aperitivo con una deliciosa salsa. Recomendamos que prepares una salsa con un yogur griego sin azúcar, sal, pimienta, el zumo de medio limón y eneldo. El ácido de la salsa contrastará a la perfección con el umami del pecorino y la dulzura de la zanahoria y el calabacín.