Qué debes saber sobre la nueva normativa de mascotas de la UE, según un veterinario: “Hay medidas que resulta sorprendente que haya que regular”

La Unión Europea ha llegado a un acuerdo provisional histórico para establecer la primera normativa a escala comunitaria sobre el bienestar de perros y gatos. Esta legislación, que todavía debe ser adoptada formalmente, se publicará en el Diario Oficial de la UE (DOUE) a lo largo de 2026 y entrará en vigor de forma general en 2028.

“El fin último es el de proteger el bienestar de perros y gatos de forma armonizada en toda la Unión Europea”, asegura Víctor Algra, veterinario y divulgador en la cuenta @UnVeterinario. “Este acuerdo tiene como objetivo establecer unos estándares mínimos de bienestar en criaderos, tiendas y refugios, algo que favorece de forma directa la protección de los animales y de los futuros compradores, garantizando una competencia leal entre todos los estados miembros y combatiendo el comercio ilegal entre los diferentes países, algo que a día de hoy resulta difícil de trazar”, detalla.

Identificación y registro obligatorio

Uno de los pilares de la nueva normativa es la trazabilidad. Se exigirá que todos los perros y gatos cuenten con un microchip y estén inscritos en una base de datos nacional interoperable. “En nuestro país ya es obligatoria la identificación con microchip, pero desgraciadamente esto dista mucho de que se haga correctamente”, señala Algra. 

“El último informe de la Fundación Affinity apunta a que cerca del 75% de los animales recogidos sin hogar no estaban identificados mediante microchip, por lo que es algo en lo que tenemos que seguir trabajando para poder reducir las cifras de abandono, que arrojan el escalofriante dato de que son abandonados 33 animales por hora en España”, defiende el veterinario.

Esta medida se aplicará primero a cualquier perro o gato que sea comercializado y tras un período de transición, cualquier propietario de mascota que aún posea un perro o gato que no esté identificado con microchip ni registrado también estará obligado a hacerlo. “Aunque aún es pronto para saberlo con certeza, todo apunta a que una persona que convive con un perro o gato actualmente en España no va a notar grandes cambios con esta legislación”, valora el experto. 

Estándares de bienestar

Sí experimentarán más cambios los animales en criaderos, tiendas y refugios, para quienes la normativa prohíbe las jaulas, obliga a que los perros tengan acceso a espacios exteriores y fija unas dimensiones mínimas de alojamiento, así como al menos un cuidador cualificado por establecimiento y asistencia veterinaria.

“Hay medidas que resulta sorprendente que haya que regular y que no se estén llevando a cabo ya, pero que precisamente por aparecer reflejadas aquí nos hablan de la necesidad de armonizar la legislación en toda la Unión Europea”, opina Algra, en referencia al punto que establece que debe proporcionarse agua limpia y fresca en cantidad suficiente, alimento adecuado o condiciones de alojamiento apropiadas a los animales.

Fin de la cría irresponsable 

“Algunos de los avances más relevantes son los que regulan la cría, tanto con límites de frecuencia con que se puede hacer, como de edad, así como prohibir cruces de consanguinidad y mutilaciones o regular las visitas al veterinario, estableciendo que debe garantizarse una asistencia sanitaria por parte de los establecimientos”, explica el experto. 

Otro de los puntos que destacan es la protección tanto de perros como de gatos ante la búsqueda de rasgos exagerados. Los animales con este tipo de rasgos serán excluidos de la reproducción y no podrán participar en exposiciones o competiciones, debido a las repercusiones negativas de los cruces con estas intenciones estéticas en su salud y bienestar.

Contra el comercio ilegal

Para evitar el fraude en la venta de mascotas, especialmente en Internet, se implementará un sistema de verificación de anuncios online que permitirá a los compradores comprobar la legalidad del proceso. Además, las importaciones comerciales de fuera de la UE deberán cumplir normas de bienestar equivalentes a las europeas.

“Esta ley debería reducir prácticas que a día de hoy generan sufrimiento y que, aunque parecen muy evidentes y lógicas, desafortunadamente no en todos los países se realizan de la misma forma”, señala Algra. “De todas formas, tendremos que esperar a valorar la interpretación que le da el Gobierno de España, ya que el reciente Real Decreto 666/2023 sobre el uso de medicamentos veterinarios sí ha levantado una gran preocupación y reivindicaciones dentro del sector veterinario”, recuerda el experto.