Cada vez comemos más esta fruta y en estas dos provincias andaluzas se produce el 90% de la cosecha que llega a Europa

El consumo de mango en los hogares españoles ha experimentado un crecimiento notable en el último año, consolidándose como una fruta tropical preferida. Según el Panel de Consumo Alimentario del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, en 2025 los hogares adquirieron 49.857 toneladas de mango. La cifra representa un incremento del 33,4% frente a las 37.366 toneladas del ejercicio anterior. El fenómeno evidencia el interés de los consumidores por incorporar nuevos sabores a su dieta diaria.

Aunque los supermercados ofrecen mangos todo el año mediante la importación internacional, existe una ventana comercial propia de producción comunitaria. España se sitúa como el principal productor de esta fruta tropical en la Unión Europea, concentrando casi todo su cultivo en el sur peninsular. La Encuesta sobre Superficies y Rendimientos de Cultivos del ministerio indica que la superficie dedicada al mango alcanza las 6.150 hectáreas. Este mapa agrícola se focaliza fundamentalmente en dos provincias andaluzas que concentran más del 90% del volumen total de la cosecha europea.

La comarca de la Axarquía en la provincia de Málaga y la Costa Tropical en Granada constituyen el núcleo productor de esta fruta de alta calidad en Europa. Su ubicación geográfica y su microclima subtropical proporcionan las condiciones idóneas para el desarrollo de los frutales. Durante la campaña de 2025, los operadores declararon una producción conjunta de 55.500 toneladas de mango, prácticamente todas correspondientes a tierras andaluzas. Esta posición estratégica permite abastecer con rapidez al mercado nacional y a las principales cadenas de distribución de Europa.

Una de las mayores ventajas del mango producido en tierras andaluzas frente al importado de América Latina radica en su condición de producto de proximidad. Al no requerir largos trayectos de transporte marítimo a través del océano Atlántico, la fruta puede recolectarse en su punto de maduración fisiológica adecuado sobre el propio árbol. Las centrales logísticas aseguran que las piezas cosechadas lleguen a los puntos de venta en un plazo estimado de entre 48 y 72 horas. Esta reducción de los tiempos entre el campo y la mesa preserva intacto el perfil aromático y la textura.

La campaña nacional del mango se inicia a finales del verano y se desarrolla intensamente en septiembre y octubre en las plantaciones del sur. El calendario de recolección comienza con las variedades tempranas como Irwin y Tommy Atkins, dando paso después a la variedad Osteen, la más cultivada y representativa en España. Finalmente, la cosecha concluye con las variedades Kent y Keitt, esta última de ciclo tardío, lo que permite prolongar durante varias semanas la disponibilidad de género en las fruterías. Cada tipología ofrece matices característicos al paladar sin presentar molestas hebras.

“El mango ya forma parte de la cesta de muchos hogares españoles y ahora elsiguiente paso es que el consumidor pueda elegir también conociendo su origen. El mango europeo tiene una temporada propia y una ventaja muy sencilla de entender: la proximidad permite recolectarlo con una madurez fisiológica adecuada y reducir enormemente la distancia y el tiempo hasta el consumidor. Eso puede marcar una diferencia importante en la experiencia al comerlo”, asegura Antonio Carpintero, director general de Intertropic, la Organización Interprofesional del Aguacate y el Mango.

Fuera del frigorífico

De cara a la campaña de 2026 y tras sufrir ejercicios de intensa sequía, las precipitaciones de inicios de año otorgaron una tregua hídrica determinante a los acuíferos. Los embalses malagueños han alcanzado el 80% de su capacidad, garantizando el agua necesaria para los riegos. La menor carga productiva de las plantas ha permitido obtener ejemplares de buen tamaño, con un dulzor equilibrado y excelente calidad. Para promocionar el valor diferencial y las ventajas de la producción europea, la Organización Interprofesional del Aguacate y el Mango impulsa acciones de divulgación. Entre sus actividades destaca haber sido proveedor oficial de La Vuelta 2026, cuyo recorrido atravesó municipios emblemáticos como Almuñécar y Vélez-Málaga. Esta iniciativa busca concienciar al comprador sobre la importancia de mirar el origen.

Para disfrutar plenamente de esta fruta tropical, los expertos aconsejan no guiarse únicamente por el tono exterior de la piel al comprarla. La mejor forma de comprobar su estado idóneo consiste en realizar una ligera presión con los dedos y verificar que ceda de forma suave. Una vez adquirida la pieza, se debe mantener a temperatura ambiente en el hogar y evitar introducirla en el frigorífico para que no sufra daños por frío. Así se garantiza que conserve toda la jugosidad, su aroma intenso y la dulzura que recuerda al caramelo.