Woody Allen presenta su rodaje en Madrid junto a Ayuso: “Estoy rotundamente en contra del fascismo, ya sea en el Gobierno o en el teatro”

Francisco Gámiz

1 de octubre de 2026 14:44 h

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Tres millones de euros. Esa es la cantidad que han comprometido el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid para que Woody Allen ruede su próxima película en la capital: un millón y medio cada administración. Supone una parte considerable del presupuesto de la producción, que según Deadline ronda en torno a los 12 millones de euros, y se trata de una apuesta con la que el cineasta pretende mostrar una ciudad que describe como “preciosa y elegante”. Así lo ha explicado Allen este jueves en una presentación en la que lo han acompañado Ayuso y Almeida: “Estoy sobrecogido, si vienes de Nueva York a las ciudades europeas te das cuenta de que son muy bonitas y exóticas”.

Sin embargo, el cineasta ha evitado pronunciarse sobre la acampada actual en la Puerta del Sol, uno de los lugares más característicos de Madrid que es probable que quiera que aparezca en el filme. “Preguntas a la persona equivocada. Nunca he sido un cineasta político y no tengo la sabiduría que se requiere en asuntos sociales o políticos”, ha declarado el cineasta. “Siempre me he dedicado a las relaciones entre las personas, temas más existenciales, más románticos, y cuando me preguntan por temas sociales o políticos solo conozco lo que leo en los periódicos”, reconoce el director, que agrega que no tiene “información más profunda sobre la verdad de lo que sucede”.

“No soy la persona adecuada para preguntar este tipo de cosas, no puedo arrojar luz sobre esto. No creo que se me de muy bien, mi trabajo siempre ha sido no político. Si tenéis preguntas sobre relaciones humanas, puedo tratar de contestarlas, pero sobre otras cosas no tengo la sabiduría que se requiere”, ha insistido Woody Allen, que no ha querido tomar postura en torno al derecho a tener una vivienda. “Vivo en una casa en Nueva York pero no sé nada de vivienda. De verdad, no soy la persona adecuada para contestar. Salvo que haya algún problema del que no sea consciente, uno vive en una casa, tiene a su familia y así sucede la vida”, ha afirmado el director.

Aun así, el cineasta sí ha apostado por posiconarse con respecto al auge de los partidos simpatizantes del fascismo en Europa, pues no ha dudado en declarar que “siempre” le ha preocupado “: ”cualquier tipo de auge del fascismo“. ”Me parece terrible y el mundo está en una frase crítica ahora mismo. Siempre estoy rotundamente en contra del fascismo, ya sea del Gobierno, en el teatro, en la censura... Me preocupa mucho y estoy en contra“, ha insistido el neoyorquino.

Isabel Díaz Ayuso ha celebrado el hecho de que el cineasta vaya a estar un tiempo en la ciudad. “Somos la región capital de España, una región que ama el arte, la música y la vida. Nos hace mucha ilusión que quien ha transportado la magia de las calles de Nueva York haga lo propio ahora con esta ciudad”, ha subrayado la presidenta. “Somos una región que tiene muchas inquietudes culturales, que nos gusta vivir en comunidad, en equilibrio, y muchos aquí admiramos Estados Unidos y su arte. Gracias a esta nueva película vamos a poder disfrutar de la belleza de estas calles y de este municipio, donde están las fresas más ricas del mundo”, ha destacado.

Almeida, por su parte, ha comentado que la película “posicionará a esta ciudad aún más en el ámbito global como una de las ciudades en las que uno tiene que pensar y que de verdad merecen la pena: ”No podemos decir que Nueva York sea la ciudad de Madrid, pero sí podemos decirle [a Woody Allen] que en ninguna ciudad se va a sentir tan en casa. Se le va a recibir como un madrileño más, va a sentir que está realmente en casa y va a darse cuenta de lo que mejor hacemos los madrileños: abrazar a todos los que vienen de fuera“. Asimismo, ha alegado que ”es una oportunidad única en un ámbito cinematográfico“.

“Las ventajas que va a tener Allen es que va a tener el mejor escenario: una ciudad como esta, que está viviendo su mejor momento”, ha afirmado el alcalde de Madrid. “Gracias al genio de Woody, tantos y tantos espectadores van a disfrutar de una ciudad como la de Madrid. Gracias a Woody por confiar en la ciudad de Madrid, le puedo garantizar que no le vamos a defraudar. Esta película va a ser para Madrid un antes y un después desde el punto de vista de la imagen y de marca, de una ciudad que en estos momentos es una de las grandes ciudades del mundo”, ha añadido Almeida.

Madrid financia gran parte de la película

Los tres millones de euros que Madrid destina a la cinta son una cifra relevante dentro de la política ordinaria de apoyo al cine de la Comunidad, pues esa es también la cifra que ha destinado a toda la convocatoria general para la producción de largometrajes, siendo la ayuda máxima para una película de ficción de 250.000 euros. El proyecto de Allen se ha articulado, en cambio, como un patrocinio desde las áreas de Turismo de ambas administraciones y ligado a la promoción de Madrid.

El dinero llega después de que la productora planteara un problema de financiación: según cuenta Miguel Morales en la presentación, máximo responsable de Wanda Visión —productora y distribuidora que ya había distribuido en España la anterior película de Allen, Golpe de suerte, y que ahora participa en la producción de su nuevo filme junto a la compañía del propio director, Gravier Productions—, el equipo de Allen quería rodar en Madrid, pero la producción partía con desventaja respecto a otras comunidades con mayores incentivos fiscales, como Canarias, Navarra o el País Vasco. Las dos administraciones madrileñas se ofrecieron entonces a aportar la diferencia que, según el productor, hacía falta para poder sacar adelante el rodaje en la capital.

El rodaje comenzará el 5 de octubre y se desarrollará íntegramente en la Comunidad, con Madrid como principal localización y Aranjuez también dentro de las localizaciones previstas. La película todavía no tiene título definitivo, aunque el contrato de patrocinio establece que deberá incluir la palabra “Madrid”. La apuesta tanto de la Comunidad como del Ayuntamiento pasa por el impacto económico y la proyección internacional que puede proporcionar una película de Allen. El Ayuntamiento calcula unos 1.200 empleos directos y 2.300 indirectos y defiende que el rodaje permitirá asociar el nombre de Madrid a una producción con distribución internacional.

Otra película rodada en Europa

La llegada de Allen a Madrid se produce, además, en un momento particular de su carrera, pues el director ha rodado buena parte de sus últimas películas en Europa al haber tenido más dificultades para encontrar financiación en EEUU. Se trata de una situación que Variety vincula, entre otros factores, con la polémica alrededor de las acusaciones de abuso sexual de Dylan Farrow y con las consecuencias que tuvo para Allen la reaparición del caso durante el movimiento #MeToo. El director, sin embargo, ha dado otra explicación, sosteniendo que conseguir financiación siempre ha sido complicado y que no quiere que los inversores intervengan en decisiones creativas como el argumento o el reparto.

Dylan Farrow acusó a Allen en 1992 de haber abusado sexualmente de ella cuando tenía siete años. Allen siempre ha negado la acusación. La investigación realizada entonces por especialistas de Yale-New Haven concluyó que no había habido abuso y no hubo procesamiento penal; el fiscal de Connecticut Frank Maco declaró posteriormente que consideraba que existía causa probable, pero decidió no presentar cargos para evitar a la menor el trauma de un juicio. El caso nunca terminó en una condena penal contra Allen y las acusaciones han seguido formando parte del debate público alrededor del director.

Esta no es la primera vez que Allen graba en el país con condiciones similares. En 2008 rodó Vicky Cristina Barcelona con apoyo económico del Ayuntamiento de Barcelona y la Generalitat, que aportaron conjuntamente 1,5 millones de euros. En esta ocasión, la productora sostiene que Madrid era la ciudad que quería el director y que el respaldo económico de las administraciones permitió cubrir la diferencia de financiación frente a otras localizaciones españolas.

El reparto protagonista de la nueva película de Woody Allen sobre Madrid está encabezado por Alexi Wasser, Jemima Kirke, Marton Csokas, Jakob Oftebro y el actor español Peter Vives. Miguel Morales, productor de Wanda Visión, apunta que esta cinta es una gran noticia. “Esta maravillosa aventura empezó hace tres años en el Festival de Venecia. Allí, mi hermano y socio José María le comentó a Woody que nos encantaría producir su próxima película. Unos meses después, en Berlín, su equipo nos dijo que tenía un guion”, ha explicado Morales. “Desde Wanda estamos muy contentos de haber hecho posible uno de nuestros sueños”, ha contado.

Además, Woody Allen ha afirmado que la película será una comedia con romance, intriga e infidelidades. “Tiene todos los ingredientes que me gustan y que hacen una buena historia. Ahora viene la parte dura, la de montar la película. Tiene que estar a la altura de mis expectativas, no significa que llegaré pero haré todo lo que esté en mi mano”, ha asegurado. “Cuando era más joven, era mucho más convencional. A medida que me he hecho mayor, cada vez soy más vago y mis tomas son cada vez más largas. Los actores lo agradecen porque no tienen que repetir una y otra vez sus escenas”, ha explicado el director, añadiendo que se ha convertido en su “estilo cinematográfico”.

Asimismo, y aunque en el pasado ya ha habido rumores sobre la posibilidad de que Allen se retire como cineasta, este ha alegado que todavía habrá que esperar. “Sí que dije que me iba a retirar y quiero hacerlo, es agotador hacer películas, es un trabajo muy duro y difícil. El cine ya se ha pasado a televisión, antes hacías una película e iba al cine y duraba allí meses, ahora pasan muy rápido a la televisión y no vuelves a oír hablar de ella. No estoy tan entusiasmado, pero la idea de esta historia y de Madrid no podía rechazarla”, ha declarado, subrayando que la idea de la película era “demasiado emocionante como para no llevarla a cabo”.