Análisis
Cinco claves por las que 'La bola negra' puede hacer historia para España en los Oscar
Pocas horas antes de que Alejandro Amenábar anunciara que La bola negra era la elegida por la Academia de Cine para representar a España en la lucha por el Oscar a la Mejor película internacional, el equipo de la película, con Javier Calvo y Javier Ambrossi al frente, recibían una de las ovaciones más grandes que se han oído en el Festival de Toronto. El pase de La bola negra en el certamen confirmaba las buenas sensaciones que se tenían. Se repetía lo ocurrido en Cannes, y demostraba que el público y la crítica ama la película.
La decisión de la Academia este año parecía obvia. El ruido del filme de los Javis desde que se presentara en el certamen francés el pasado mayo no ha hecho más que crecer. Ya allí se dieron los primeros pasos hacia una carrera al Oscar que, con el apoyo de España como su representante, se solidifica y amplifica.
España se encuentra con una oportunidad única de hacer historia. Hacía mucho tiempo que no se estaba tan cerca de conseguir ese quinto Oscar a la Mejor película internacional (tras los logrados por Garci, Trueba, Almodóvar y Amenábar) y parece que todo está a favor para romper nuestro propio techo y lograr, por primera vez, una nominación al Oscar a la Mejor película y quién sabe si incluso superar a Emilia Pérez como el filme internacional más nominado. Estas son las claves por las que La bola negra tiene mucho a favor para hacer historia para España.
Netflix
Tras la locura provocada por la película en Cannes se desató una guerra de ofertas para hacerse con los derechos de distribución del filme en EEUU. Esta figura es clave para el éxito de una película no solo comercialmente, sino también en los Oscar. Finalmente, fue Netflix, quien ya ha dejado claro que La bola negra es su gran apuesta para los premios de la Academia de Hollywood. La campaña ha comenzado. Han hecho coloquios, el filme ha estado en Telluride, en Toronto…
La efectividad de las campañas de Netflix está más que comprobada. No van solo a por la nominación de Mejor película internacional, sino que van a por todas. Solo hay que ver lo ocurrido en años anteriores con otras de sus apuestas. Netflix compró Emilia Pérez en Cannes. El resultado fueron 13 nominaciones de las que se llevó dos. Sin novedad en el frente logró nueve candidaturas y cuatro Oscar, y Roma ganó tres de 10.
La apuesta por la película está superando la realizada con títulos anteriores en un aspecto clave: la permanencia en salas. La bola negra ha logrado una presencia histórica en cines: 47 días. Más que películas de estudios tradicionales. El récord anterior pertenecía a Historia de un matrimonio de Noah Baumbach, que estuvo en cines 30 días antes de incorporarse a Netflix en 2019. El gesto es importante. La gran crítica a Netflix, y el motivo por el que muchos creen que todavía no tiene el Oscar a la Mejor película, es que no protege las salas. Ahora lo hará. Esto ha hecho que muchos gurús de EEUU den a La bola negra como una segura candidata no solo en Mejor película internacional, sino en todo, pudiendo incluso superar las diez nominaciones.
El premio en Cannes
Cannes se ha convertido en el gran festival para que el cine no hablado en inglés entre en los Oscar. El año pasado, Valor sentimental logró el Oscar a la Mejor película internacional y nominaciones en las categorías más importantes después de enamorar en el festival francés. En la categoría de Mejor película también entró El agente secreto, otro filme presentado allí.
Pasó lo mismo con Emilia Pérez o Drive My Car. El recibimiento que se tiene en Cannes es clave. En muy pocas ocasiones una película gana el Oscar a Mejor película internacional y se cuela en más categorías sin haber pasado con éxito (y premio) por un festival de clase A. Especialmente Cannes.
La presencia de La bola negra en Cannes fue única. Los Javis entraron como unos desconocidos en el pase de gala y salieron como dos cineastas con futuro, con una película que enamoraba y una ovación histórica. Los 20 minutos de aplausos que recibió reflejaban que la gente había caído rendida a sus pies. En los corrillos del festival no se habló de otra cosa en los dos días siguientes hasta el palmarés.
Las críticas de EEUU
De ese recibimiento bestial en Cannes hubo uno que destacó. El de la crítica de EEUU. Era normal que la película calara entre la prensa española, al abordar su historia y un mito como Lorca. Sin embargo, los medios claves en la carrera para los Oscar como New York Times, Variety o el periodista Matt Neglia, para la web especialista en los premios Next Best Picture, tuvieron claro que acababan de ver un filme importante y que debería tener un hueco en la carrera por los premios.
No hay que desdeñar la importancia de los gurús de los Oscar en la carrera. Aunque sean los académicos quienes votan, ellos colocan títulos en el imaginario de la gente. Colocan el foco en películas que podrían pasar desapercibidas y reflejan el momento álgido de algunas de ellas. Con La bola negra lo tuvieron claro desde el primer momento y lo han defendido desde entonces. Ahora mismo, Next Best Picture la coloca incluso por encima de La odisea en sus predicciones.
Lorca
La figura de Lorca es el hilo vertebrador de La bola negra. Sus tres historias están atravesadas por la ausencia del escritor y las heridas que eso deja en una España que tiene “historias de amor enterradas”, como se oye en un momento del filme. Lorca aparece en un momento mágico del filme —interpretado por el poeta y performer Alberto Cortés—, pero sus versos y su obra resuena en todo el metraje.
La obra del escritor es mundialmente conocida, y la película llega en el momento del 90 aniversario del asesinato del escritor. Una efeméride perfecta para reivindicar a Lorca, y para hacer brillar aún más a La bola negra.
Los Javis (y Penélope)
Hollywood ha descubierto a Javier Calvo y a Javier Ambrossi. Su carisma, naturalidad y personalidad son otra arma perfecta para utilizar en esta campaña. Se van a dejar la piel. Son jóvenes, frescos y representan el futuro. Un futuro que pasa por la visibilidad de las historias queer, y que no pide permiso para entrar en espacios hasta ahora reservados para los hombres blancos.
En EEUU les encanta la gente que disfruta de cada momento de esta carrera de obstáculos que son los Oscar, y ellos están dispuestos a hacerlo. Ojalá Los Ángeles diciendo frases de Paquita Salas o de Veneno, o descubriendo La Mesías. Nadie duda de que en Hollywood van a caer rendidos a la personalidad y la gracia de los directores, y que ellos son, además de Penélope Cruz, la cara más visible de La bola negra.