Una ONG ceutí denuncia la presión de militares a migrantes para llevarlos en camiones a la frontera: “No son retornos voluntarios”
Unos gritos interrumpen la tranquilidad del té en el pequeño cafetín que se encuentra junto a la frontera del Tarajal. Vienen de uno de los camiones en los que el Ejército lleva a migrantes que han entrado en los últimos días a Ceuta de vuelta a la zona limítrofe. Varios bañistas se asoman al paseo a mirar, los militares los bajan y estos cruzan la frontera por su propio pie. La situación se repite pocos minutos después: otra vez gritos y un vehículo de la típica tonalidad verde camuflaje que llega de nuevo al paso hacia el país fronterizo. Los migrantes que van dentro son dirigidos de regreso al lugar por el que cruzaron en los últimos días.
Las Fuerzas Armadas desplegadas en las calles de Ceuta han transportado de vuelta a la frontera del Tarajal a centenares de personas magrebíes en la mañana de este lunes, según ha informado la agencia Europa Press. Centenares de migrantes continúan en la carretera de Benítez, que conduce al Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) y en la carretera de la pedanía de Benzú, próxima a la otra frontera de la ciudad autónoma con Marruecos, la de Beliones.
Las unidades de Regulares y de La Legión del Ejército de Tierra se han dirigido este lunes a la pedanía de Benzú, donde han retenido a un grupo de más de 50 migrantes. A las 12.00 horas, han llegado a la zona dos furgones militares donde han metido al medio centenar de personas, a las que han dirigido hacia la frontera del Tarajal, para que retornen a Marruecos por su propio pie.
“Una actuación mucho más insistente, dura y contundente”
Este domingo por la noche, la Cadena SER informaba también de que, en la playa ceutí de Benítez, efectivos del Ejército español estuvieron interceptando a jóvenes migrantes para su devolución a Marruecos, trasladándolos en camiones militares hasta la frontera del Tarajal, donde estaban siendo entregados a las autoridades del país vecino. Según el mismo medio, se vieron un total de cuatro vehículos.
La asociación Elin de Ceuta ha dado la voz de alarma sobre estas prácticas, publicando una serie de vídeos en las redes sociales en los que denunciaron “devoluciones forzosas”. “Vinieron camiones de los militares y se llevaron a los marroquíes que voluntariamente quisieron montarse. Los marroquíes que no quisieron montarse salieron corriendo hacia la ciudad, porque la única alternativa que le daban los militares era volver o volver: les decían que si esperaban más, la vuelta sería peor”, confirma a elDiario.es el portavoz de la organización local, Ramsés Mohamed.
“Los retornos que se están dando ahora claramente no son voluntarios”, remarca Mohamed, quien relató también a la Cadena Ser que la idea de los militares en el episodio de este domingo era deportar a todos, también a los procedentes de países de África Subsahariana, y trajeron camiones para ello. Entonces, varias personas saltaron de estos para escapar. El portavoz de Elin indicó al mismo medio que, tras recibir las indicaciones de los militares algunas personas saltaron al mar y otras esperaron en las piedras con la esperanza de que no llegaran hasta ellas, una situación que el activista tildó de “dramática”.
La delegación de Gobierno en Ceuta asegura a elDiario.es que “no se están produciendo devoluciones, porque no se puede devolver”. Agregan que lo que hacen los miembros de las Fuerzas Armadas es lo mismo que hicieron “desde un inicio”, cuando el jueves comenzaron a mostrar el camino de regreso a quienes llegaban a la playa. “La gente que llega no conoce la ciudad y si se quieren ir pues les dirigen”, insisten fuentes oficiales de la delegación, que recalcan que quienes cruzan a territorio marroquí lo hacen por su propio pie y sin ser acompañados ni por agentes ni por soldados.
“Obligar no se puede obligar a nadie”, insisten también fuentes de la Guardia Civil consultadas por este medio –desde Defensa dicen que se limitan a cumplir órdenes del Instituto Armado–. El gabinete de la Guardia Civil en Ceuta sí reconoce que los militares están diciendo a las personas migrantes que lo mejor es que se marchen. “Les dicen que aquí no van a hacer nada y aceptan irse. Sin embargo, cuando están llegando a la frontera, se lo replantean y saltan del camión”, justifica un portavoz –un vídeo que circula en redes sociales parece mostrar a un joven bajando de una camioneta en marcha–.
En su visita a Ceuta, Pedro Sánchez habló de una “labor de información” por parte de las fuerzas de seguridad y también remarcó el carácter “voluntario” del retorno de decenas de miles de personas a Marruecos.
Muchos migrantes contaron en su camino de regreso por la mañana del viernes que volvían por las duras condiciones que encontraron a su llegada junto a decenas de miles de personas el día anterior, mientras en la ciudad autónoma se observaban dispositivos incitando a los recién llegados a volver por donde han venido.
“No es fácil saber lo que pasa en la frontera. Sí resulta evidente que en los últimos días se ha desplegado una actuación de la Policía y el Ejército mucho más insistente, dura y contundente para incentivar la salida sobre todo de adultos”, dice a elDiario.es José Miguel Morales, de Sur Acoge. “No accedemos al espacio formal de frontera porque está supercontrolado y nuestros equipos están muy centrados en atender situaciones de vulnerabilidad extrema que nos encontramos por zonas de la ciudad”.
“Abstenerse de realizar expulsiones colectivas”
“La Policía y la Guardia Civil nos pararon. Devolvían a todos hasta Marruecos. Nos golpeaban con porras”, asegura un chico en un testimonio recogido por el colectivo No name Kitchen en un vídeo publicado este domingo. La organización también ha denunciado que se han utilizado vehículos blindados y unidades militares para “devolver por la fuerza a la mitad” de las personas que habían cruzado la frontera en los últimos días. “El despliegue de estos aparatos de seguridad fronteriza y fuerzas represivas envió un claro mensaje político: en lugar de priorizar la protección de las personas (incluidos niños y familias), el Estado respondió con disuasión, militarización y expulsiones colectivas”, señala la ONG.
Las entidades especializadas han exigido que el procedimiento de devolución de las personas que llegaron la ciudad autónoma se desarrolle con garantías, atendiendo a las personas de manera individualizada para garantizar el derecho de asilo y otras situaciones de vulnerabilidad.
“Las autoridades españolas y marroquíes deben garantizar el acceso al sistema de asilo a quienes lo soliciten, abstenerse de realizar expulsiones colectivas, que siempre son ilegales, proporcionar asistencia humanitaria urgente a quienes la necesiten y defender sus derechos humanos, independientemente de su modo de llegada, sin discriminación”, recuerda en un comunicado este lunes Amnistía Internacional.
En declaraciones a elDiario.es, el portavoz de Elín añade que en la playa situada bajo el CETI hay muchas personas con “un alto perfil de solicitantes de protección internacional, que proceden de contextos bélicos de violencia y guerra”. “Hablamos de gente de Yemen, Sudán o Mali, que requieren unas garantías, unos trámites y una serie de protecciones dentro del marco de la de los convenios internacionales de los que España es parte. Se están vulnerando sistemáticamente los derechos humanos de estas personas”.
Más de 200 migrantes, muchos de ellos de origen subsahariano, se encuentran retenidos por el Ejército y la Policía Nacional en la playa del Trampolín, a escasos metros del CETI. El objetivo de los cuerpos de seguridad es que los migrantes no se desplacen al centro, a las barriadas de la ciudad o al centro de acogida, saturados con más de 1.000 residentes pese a sus 512 plazas.
El presidente de Ceuta, Juan Vivas, ha cifrado a primera de este lunes en una entrevista concedida a 'Telecinco' que eran “entre 3.000 y 5.000” los migrantes que continúan en la ciudad tras la entrada del pasado jueves. A mediodía, el delegado del Gobierno en la ciudad, Miguel Ángel Pérez Triano, ha rebajado a mediodía esa cifra a 2.500, según ha actualizado en 'TVE'. El consejero de Presidencia y Gobernación del Gobierno citado, Alberto Gaitan, ha informado además en la Cadena SER de que son más de 800 los menores extranjeros no acompañados acogidos en estos momentos por la ciudad.