La inflación en Estados Unidos baja al 3,5% por la caída de los precios de la energía
El Índice de Precios de Consumo (IPC) de Estados Unidos bajó siete décimas hasta el 3,5 % en junio tras la caída en los precios de la energía, por debajo del 3,7 % pronosticado de los analistas, que ya preveían una moderación del repunte inflacionario impulsado por el alza del combustible debido a la guerra con Irán.
Pocos minutos antes de que se diera a conocer la cifra, el nuevo presidente de la Reserva Federal (Fed), Kevin Warsh, destacó que no está dispuesto a aceptar “una inflación persistentemente elevada” y prometió trabajar para estabilizar precios tras lo que volvió a calificar como un último lustro en que la entidad fracasó en su misión. “La alta inflación ha sido una carga excesiva para los hogares y las empresas estadounidenses”, ha dicho. Según el máximo responsable de la Fed, la inflación fue el foco absoluto de la reunión del FOMC en junio pasado, cuando el órgano mantuvo los tipos de interés en la horquilla del 3,5 % y el 3,75 %, un movimiento contrario a las exigencias del presidente, Donald Trump, que ha presionado al banco central y a su expresidente, Jerome Powell, por una bajada agresiva de las tasas. “Si acertamos con la política, y lo haremos, el auge de la inflación de los últimos cinco años quedará atrás”, advirtió.
“Los miembros de nuestro Comité (el Comité Federal de Mercado Abierto o FOMC) no tienen ninguna tolerancia con una inflación persistentemente elevada. Y compartimos un compromiso firme de restaurar la estabilidad de precios”, dijo el economista en la sesión, donde se espera que sea interrogado sobre las garantías de independencia de la entidad.
El IPC estadounidense, al detalle
La inflación subyacente, que excluye los volátiles índices de energía y los alimentos, bajó al 2,6 %, tres décimas menos que en mayo, informó este martes el Buró de Estadísticas Laborales (BLS).
En términos mensuales, la inflación decreció un 0,4 % en el sexto mes de 2026, después del incremento del 0,5 % anterior, en la mayor caída registrada desde abril de 2020, cuando este índice bajó ocho décimas.
Por otro lado, el dato subyacente intermensual se mantuvo estable tras el 0,2 % anterior.
El portavoz de la Casa Blanca, Kush Desai, recordó en X que el presidente, Donald Trump, “afirmó reiteradamente que, a medida que se normalizara el tráfico en el estrecho de Ormuz, los precios del petróleo - y, por ende, la inflación general- se desplomarían drásticamente”.
“El informe del IPC de junio, que superó todas las expectativas, demuestra que el presidente Trump tenía razón”, escribió Desai, sin referirse a la reciente escalada en la guerra iniciada el 28 de febrero por EE.UU. e Israel contra Irán, que ha vuelto a declarar “cerrado” el tráfico por el estrecho de Ormuz como represalia.
El índice de energía cayó un 5,7 % en junio, en coincidencia con la entrada en vigor de un alto el fuego y la firma de un memorando de entendimiento entre Washington y Teherán con garantías para restablecer el tránsito por la vía clave de crudo.
Esta moderación fue la que más contribuyó a la disminución del índice general, compensando con creces los aumentos en otros índices, como los de vivienda y alimentos, según el BLS.
La caída de junio tuvo lugar después de subidas en mayo (3,9 %), abril (3,8 %) y marzo (10,9 %), que golpearon el bolsillo de los estadounidenses, en vilo ahora por la posible alza en los precios del combustible tras la reciente ruptura de la tregua y la disputa por el control del paso marítimo.
El índice de alimentos aumentó un 0,2 %, al igual que los índices de alimentos para consumo en el hogar y alimentos fuera del hogar.
En términos interanuales, el componente de energía subió un 15,7 %, mientras que el de alimentos aumentó un 3 %.
La recreación, el mobiliario y operaciones del hogar y el cuidado personal estuvieron entre los índices que crecieron en junio.
Entre los que disminuyeron se incluyen los seguros de vehículos de motor, las comunicaciones, la ropa, la atención médica y los automóviles y camiones usados.
La inflación, junto a los datos de desempleo y el producto interior bruto (PIB), es clave para evaluar la salud de la economía y sirven a la Reserva Federal para tomar decisiones en materia de política monetaria.
La publicación de este nuevo informe coincide con el testimonio del nuevo presidente de la Fed, Kevin Warsh, en el Congreso, su primera aparición ante legisladores desde que asumiera el cargo.