Los jóvenes accedieron a más contratos indefinidos, más días de trabajo y más salario con la reforma laboral
La reforma laboral de 2021 elevó sustancialmente las probabilidades de los jóvenes de acceder a un contrato indefinido en España, que además se acompañó de un aumento de los días de trabajo de estos primeros empleos, así como de una mayor ganancia salarial, según un estudio presentado este martes por el think tank Fedea.
La reforma laboral de 2021 ha desplomado la tasa de trabajadores temporales en España a mínimos históricos, a algo menos del 12%, en una “auténtica transformación de la contratación”, ha señalado el economista Marcel Jansen, uno de los autores de la investigación.
Los autores indagan en este aumento de los contratos indefinidos, especialmente en el grupo de jóvenes, así como en indicadores de calidad de estos primeros empleos.
Mucha más probabilidad de ser indefinidos
Sus resultados indican que la reforma produjo un “cambio muy sustancial en la contratación”. Para el estudio, Marcel Jansen ha explicado que comparan el comportamiento en el empleo de aquellas provincias con mayores índices de empleo temporal antes de la reforma legislativa respecto a aquellas con menor tasa de temporales.
Con el cambio normativo, el acceso de los jóvenes a contratos indefinidos aumentó de forma intensa, especialmente en las provincias donde antes de la reforma existía un mayor exceso de temporalidad.
“Las estimaciones muestran que la reforma elevó en 6,4 puntos porcentuales adicionales la probabilidad de acceder a algún tipo de contrato indefinido en estas provincias, lo que supone eliminar aproximadamente el 87% de la brecha previa respecto a las provincias menos expuestas”, indican en Fedea.
“Está claro que la reforma ha reducido los márgenes de discrecionalidad que permitían a las empresas ofrecer contratos peores de lo que correspondería”, ha sostenido Marcel Jansen, también profesor en la Universidad Autónoma de Madrid.
Mejora también la calidad del empleo, pero con menos intensidad
En cuanto al análisis de calidad de ese primer empleo de los jóvenes (centrado en su duración, la probabilidad de superar los seis meses y las ganancias salariales), el estudio recoge mejoras en todas las variables, pero con menor intensidad. “Los efectos sobre la duración del empleo y los ingresos son positivos, pero más modestos”, indica el think tank.
La duración del primer contrato aumentó en 8,2 días de media en los nuevos indefinidos de las provincias antes más expuestas a la temporalidad, lo que “redujo aproximadamente un 40% de la brecha previa en la duración del primer empleo” respecto a las otras regiones con empleos más estables.
Por otro lado, se redujo en “un 32% de la brecha en la probabilidad de que el primer empleo durase al menos seis meses” y “un 14% de la brecha en los ingresos acumulados durante ese primer empleo”. Este aumento de los ingresos salariales se atribuye principalmente al alza de los días trabajados tras la reforma, no a un incremento del salario por hora, han explicado los autores en la rueda de prensa de presentación del estudio.
Fedea también lanza una mirada a medio plazo, que abarca dos años y medio de reforma laboral (30 meses) y que compara nuevos trabajadores indefinidos justo antes del cambio normativo con los nuevos contratos firmados justo después. En este escenario, se detecta un “mayor impacto” en el aumento de días de trabajo de los indefinidos post reforma laboral, ha explicado Sergi Jiménez Martin, investigador de Fedea y de la Universitat Pompeu Fabra.
La investigación analiza un grupo de trabajadores jóvenes, con un aumento de 11,5 días adicionales, un 9% más que el grupo de control, y otro de los trabajadores mayores (de 52 a 60 años) que “es sustancialmente mayor”, ha subrayado Jiménez Martín, de 54,4 días adicionales, un 24% más que grupo de control.
Los nuevos contratos indefinidos son 100 días más cortos
Pese a estas mejoras, el estudio refleja que la duración media de los nuevos contratos indefinidos disminuyó en más de 100 días tras la reforma laboral. El principal motivo es justamente el trasvase de lo que antes eran empleados temporales a nuevos indefinidos. “La reforma te obliga a ofrecer un contrato indefinido en situaciones en las que antes no se hacía”, ha recordado Marcel Jansen, también en “tareas menos estables intrínsecamente, no todo es abuso”.
Por tanto, los nuevos contratos indefinidos son más cortos que antes de la reforma, “pero hay muchas más personas y muchos más jóvenes que ocupan estos contratos”, ha explicado el economista. Entre los motivos de cese de los contratos, Florentino Felgueroso –también autor del estudio– ha señalado que no se registra un aumento de los despidos, mientras que sí se ha producido un notable auge de las salidas voluntarias de trabajadores y de la no superación del periodo de prueba.
Acerca del debate sobre el coste del despido, Marcel Jansen ha apuntado que en contratos indefinidos de corta duración “es relativamente barato”, pero ha apostado por un sistema de incentivos bonus malus (que castigue a las empresas de más rotación y premie a las más estables) frente a una legislación que endurezca por ley el despido, como pretende el Ministerio de Trabajo y los sindicatos.