Talgo anuncia un acuerdo con Renfe sobre las entregas de los trenes Avril tras la multa de 116 millones

El presidente del fabricante ferroviario Talgo, José Antonio Jainaga, ha anunciado este martes que en las próximas semanas la empresa cerrará un acuerdo con Renfe sobre las entregas de los trenes Avril, cuyo retraso llevó al operador ferroviario a imponerle una multa de 116,6 millones de euros.

Jainaga ha anunciado este acuerdo durante su intervención en la Junta General de Accionistas celebrada hoy en Vitoria, la primera ordinaria desde que el grupo vasco encabezado por el también presidente de Sidenor se hizo con el control de la compañía, informa EFE.

El presidente ha afirmado que el acuerdo que se firmará con Renfe “dejará totalmente despejada cualquier incertidumbre financiera”.

Renfe retuvo a Talgo al menos 22 millones por los retrasos en la entrega de los trenes Avril, por la que además le sancionó con 116,6 millones.

Mensaje al gobierno para los futuros contratos

Jainaga no ha dado más datos sobre el desbloqueo del conflicto con Renfe, aunque sí ha tenido otro mensaje para el operador y el Gobierno en un momento en el que el ministerio de Transportes estudia nuevas adjudicaciones para la alta velocidad española, a las que quiere optar Talgo.

Jainaga ha defendido que los trenes Talgo son extraordinariamente ligeros, con lo que contribuyen a la sostenibilidad de las infraestructuras ferroviarias.

“Tras el terrible accidente de Adamuz, no cabe ninguna duda de que los trenes de Talgo representan, por su estructura ultraligera y el diseño de su sistema de rodadura, una solución tecnológica de primer nivel para garantizar la pervivencia de la red ferroviaria”, ha agregado el industrial vasco.

Por ello, ha opinado Jainaga, “los ciudadanos no entenderían que el regulador, el operador, y en última instancia el Gobierno, no consideren las soluciones tecnológicas de Talgo como las mejor adaptadas a las prioridades de la sociedad española”.

Plan estratégico tras el verano y alianzas locales

Talgo, que perdió el año pasado 100 millones, dispone ahora de una cartera de pedidos “en máximos” por valor de 6.300 millones y este verano presentará el plan estratégico.

Este plan incluirá los productos que serán la base del negocio de Talgo en la próxima década, los mercados a los que se va a dirigir de manera preferente, con la vista puesta específicamente en el Centro y Este de Europa, y las capacidades industriales necesarias, y eventualmente las alianzas puntuales a desarrollar para poder acceder a ciertos mercados.

Las nuevas inversiones en las fábricas de Rivabellosa y Las Matas permitirán acelerar los ritmos de entrega de los trenes y aunque los detalles de las inversiones industriales están aún en fase de definición, el objetivo es doblar la capacidad productiva antes de finales de 2028.

Como novedad, Jainaga ha anunciado la creación en el País Vasco de una unidad corporativa de investigación, integrada en la Red Vasca de Ciencia, Tecnología e Innovación. Bajo el nombre de 'Talgo TeknoRail', este centro será el eje para desarrollar las capacidades tecnológicas que impulsarán la próxima generación de soluciones ferroviarias.

Por último, tras conseguir la estabilidad tras el cambio accionarial y la reestructuración financiera, “Talgo cuenta ahora con una dotación de liquidez muy significativa, con una estructura financiera muy diversificada que le permitirá acometer con garantías su política de crecimiento a través de los numerosos contratos que se ejecutarán en los próximos años”, ha descrito Jainaga.

“Ustedes han vivido muchos años llenos de incertidumbres y a pesar de ello siguen confiando en nuestra compañía; quiero transmitirles un mensaje de optimismo, y mi serio compromiso de trabajar sin descanso para elevar el valor de la acción, y para que esta compañía recupere la retribución al accionista”, ha concluido al interpelar a los accionistas.

Precisamente las preguntas de los pequeños accionistas han estado dirigidas a valor de la acción -2,70 euros hoy-, recordando que la oferta de la OPA húngara rechazada era de 5 euros por acción. Estos minoritarios han pedido que se busque “una salida digna -a la venta de las acciones- a un precio adecuado”.