Santa Eulària planta cara a la crisis de vivienda para retener el talento joven ibicenco
“La preocupación número uno de los residentes de toda la isla es la vivienda. A partir de ahí se articula todo y, desde el Ajuntament de Santa Eulària, llevamos años ofreciendo alternativas que sean viables y fiables”, explica Miguel Tur Rubio, teniente de alcalde y concejal de Promoción económica, Hacienda y Economía de un municipio que ya supera los 40.000 habitantes. Este político fue, en su momento, uno de los muchos jóvenes que regresaron a la isla después de estudiar una carrera en la península.
Ese camino de regreso es más complicado de recorrer desde que los precios del metro cuadrado se dispararon, especialmente, después de la pandemia. Santa Eulària des Riu, de hecho, suele encabezar los ránkings nacionales de los municipios donde más cuesta comprar o alquilar una vivienda.
“No podemos permitirnos el lujo”, reflexiona Tur, “de desaprovechar la formación y el conocimiento de todas las personas que, después de haber nacido y haberse criado en Santa Eulària, quieren volver a desarrollar su proyecto de vida aquí y no pueden independizarse de casa de sus padres. Aquí tienen sus raíces y aquí deben mantenerlas, si es lo que desean”. Esa es la idea central de una serie de políticas que este ayuntamiento ibicenco ha puesto en práctica a lo largo de la última década.
La más evidente es el Retorn del Talent Jove. Esta línea de ayudas económicas premia a quien elige volver tras sus estudios y trabajar en una empresa local. O constituir su propia sociedad. “La subvención es todavía más alta, y alcanza los 5.000 euros, si esa persona crea un negocio en Santa Eulària”, especifica el concejal. En un entorno tan dinámico y puntero como Santa Eulària, no faltan oportunidades para emprender si se salta el muro del acceso a la vivienda. Un handicap que también desemboca en la falta de profesionales de nivel y mano de obra cualificada.
“Quizás el proyecto más ilusionante que tengamos en marcha ahora mismo”, explica el concejal, “sea la promoción de 94 viviendas de precio limitado en es Puig d’en Valls. Todas con su correspondiente garaje y trastero. Es una idea pionera en Balears, pero con bastante recorrido en comunidades como Catalunya. Serán pisos de una, dos y tres habitaciones, a un precio asequible y respetuosas con el medio ambiente: contarán con la calificación energética A, la máxima certificación de sostenibilidad.
Ya está en fase de ejecución: la empresa adjudicataria ha presentado los planos y nuestros técnicos los están revisando. ¿Qué vamos a conseguir? Ofrecer una alternativa realista a quien quiera vivir y trabajar durante todo el año en Santa Eulària. Igual que se pide unas rentas máximas y mínimas para acceder a estas viviendas, también solicitamos diez años, como mínimo, de empadronamiento en el municipio. Ayudará a fomentar la natalidad y dará una oportunidad a muchas personas que, teniendo un buen trabajo, no pueden permitirse vivir solas o en pareja. Creo que es un buen complemento a las VPO“.
El problema de la vivienda
El Ajuntament de Santa Eulària considera que estas acciones guardan relación. “Quien abre una empresa, necesita una vivienda y, también, personal. Por eso, además de las VPL, dentro del plan Santa Eulària Crea Futur, llevamos años ofreciendo ayudas en la compra de una nueva vivienda o para el alquiler de los pisos y casas que se pueden encontrar en el mercado libre. En ese concepto, tenemos a más de 150 beneficiarios anuales que reciben entre 1.600 y 1.800 euros por cabeza. En total, la inversión municipal es de 250.000 euros, que no está nada mal. Todo suma”, defiende Tur.
En un contexto de aceleración tecnológica y alta inversión de capitales extranjeros, el verano ibicenco es también un hábitat en el que prolifera “la economía sumergida”. El concejal de la Villa del Río no elude hablar de “esta lacra que acaba condicionando todo lo demás”. “No podemos acostumbrarnos a que cualquier empresa o autónomo pase las de Caín para tener en regla todos sus papeles y vea que a su lado alguien le está haciendo la competencia sin tener nada registrado ni pagar los impuestos que le corresponden”. Por ese motivo, explica Tur, el consistorio santaeulariense se ha lanzado a combatir el intrusismo con todas sus fuerzas. “Igual que ocurre con la vivienda”, dice el teniente de alcalde, “nosotros no tenemos la competencia directa, pero creemos que podemos ayudar a administraciones como el Consell d’Eivissa o el Govern balear porque estamos más cerca del ciudadano”.
De esa voluntad nace la labor de los agentes de Policía Local. Beneficiados “por unas subvenciones europeas” que han permitido “la compra” de herramientas tecnológicas “como drones o cámaras”, el Ajuntament de Santa Eulària se ha puesto las pilas para cazar piratas en diferentes sectores de la economía de proximidad. Especialmente, dentro del turismo. Así lo explica Miguel Tur: “Ahora, quien quiera desarrollar una actividad económica no permitida o sin tenerlo todo en regla tendrá que pensárselo dos veces. Las multas que estamos imponiendo no son ninguna broma. Alcanzan los 200.000 euros”.