Una confesión
“El mercado actualmente penaliza la calidad, porque los clientes contratan a las agencias basándose en cuál está dispuesta a darles la máxima calificación, no en cuál es la más honesta. Esta oculta competición, con estas bases, puede poner en riesgo el sistema entero –lo ha puesto ya–. La calidad de los rating tiene, sorprendentemente, pocos amigos: los emisores quieren altas calificaciones; los inversores no quieren degradaciones, los banqueros miopes juegan con las agencias para ganar unos puntos extra en sus objetivos”.
Raymond McDaniel, consejero delegado de Moody’s –una de las tres grandes agencias de calificación de riesgos que garantizaban la solidez de las subprime o los bonos de Madoff–, en un memorando interno escrito en octubre de 2007 y que se ha conocido recientemente. Lo explica Amparo Estrada.