Una explicación
Estoy contento, normalmente los directores suelen recibir más llamadas de apoyo cuando los nombran que cuando los destituyen. Y a mí, en estos últimos días, me han llegado tantos mensajes con cariño que voy a perder un montón de amigos por no poder responder a todos. Desde aquí, gracias otra vez por vuestros ánimos.
Siento que os debo una explicación, más aún cuando leo conspiraciones judeomasónicas –y nunca mejor dicho– sobre los motivos de mi cese. Al igual que hice cuando os presenté Público, os propongo hoy también una nueva entrevista. Dejad vuestras preguntas en los comentarios y mañana las contestaré lo mejor que sepa.