Por qué los políticos sólo convencen a los convencidos
Íñigo Sáenz de Ugarte
El vídeo de la FAES tiene una importante diferencia con el famoso anuncio del dóberman con el que el PSOE quiso meter el miedo en el cuerpo a los españoles en la campaña electoral de 1996: no han utilizado animales domésticos en el montaje.
Estos dos interesantes capítulos de la historia de la propaganda en España sí cuentan con algo en común: el primer mandamiento de los políticos es convencer a la gente que sus adversarios son la encarnación del mal y el deshonor.
Lo que no está tan claro es si ese mensaje llega a todo el mundo o únicamente a los que están dispuestos a creérselo antes de ver un solo fotograma.