Rajoy: mejor vago que cómplice
Hagan como Mariano Rajoy: no se metan en política, que sólo trae problemas. El presidente del PP ha tardado dos semanas en atreverse a responder a las preguntas de los periodistas sobre el escándalo de los espías de Madrid. Y cuando por fin se ha animado, ha sido para decir que no sabe, no contesta. “Jamás he visto un dossier de esos”, ha asegurado Rajoy. Es la opción menos mala que le quedaba: mejor negar tener constancia de ese informe donde se acusa de corrupción a Ignacio González –a pesar de que circuló por Génova durante casi dos años– que admitir que lo sabía y no hizo nada. Con esta respuesta, Rajoy se cubre: si las sospechosas adjudicaciones de la Comunidad de Madrid acaban finalmente ante un juzgado, nadie podrá pedir responsabilidades al indolente líder del PP; mejor vago que cómplice.
El drama de Rajoy es el de siempre: que los problemas no se arreglan solos, que los dinosaurios no desaparecen ni después de una siesta de dos semanas. La crisis interna a la que se enfrenta el PP es la más grave desde que preside el partido, que ya es decir. Y eso que todos los actores políticos que participan en el juego, incluida la oposición, limitan el escándalo al espionaje, sin preguntar, por ejemplo, qué hace el vicepresidente de Madrid pagando dos billetes de avión con más de ocho mil euros en efectivo (¿acaso tiene un bar?, ¿un taxi?, ¿una lavandería?) O para qué necesita el Gobierno de Aguirre cambiar de teléfono móvil cada dos semanas, como en la serie The Wire.
Las respuestas no saldrán de la recién aceptada comisión de investigación de la Asamblea de Madrid, ese paripé del que ya está pactado el resultado político. Según fuentes del PP, Esperanza Aguirre ha acordado con Mariano Rajoy entregar en un mes la cabeza de Francisco Granados y más tarde, en julio, la de Ignacio González, que abandonará la política alegando motivos personales. La trampa para Rajoy es que julio no es que esté lejos, es que queda al otro lado del futuro. Y que para entonces, tras las europeas, es Mariano Rajoy quien tiene más papeletas para dejar la política.