El consejero de Seguridad señala al grupo Iraultza 1921 del Deportivo Alavés por generar problemas “de orden público”
El consejero de Seguridad, Bingen Zupiria, ha acusado al grupo de animación del Deportivo Alavés, Iraultza 1921, de “convertir cada una de sus actuaciones en el estadio en un problema para el club”, así como en “un problema de orden público”. Se refería a una actuación policial del pasado sábado, horas después de los sucesos de Loiu, en la que se emplearon botes de humo y bengalas “prohibidas” durante el recibimiento al equipo antes del último partido de liga celebrado en Mendizorroza.
Según el consejero de Seguridad, existe “un problema en el fútbol” y ha puesto sobre la mesa que el comité antiviolencia tiene catalogado a Iraultza 1921 como “una organización que incumple la Ley Antiviolencia”. Respecto a los incidentes en el recibimiento al equipo, que acabaron con una carga policial y dos detenidos, ha explicado que responsables de la Ertzaintza y de seguridad del club acordaron en una reunión previa que “está estrictamente prohibido el uso de tubos de humo y bengalas en espacios que no cumplan determinados requisitos”, informa Europa Press.
Asimismo, ha expuesto que la Ertzaintza advirtió también de que había “un alto riesgo de incendios”, debido a la temperatura y la existencia abundante de polen en el lugar. “Como siempre, hubo gente que se sintió incómoda por la presencia policial y hubo gente, poca, perteneciente al grupo Iraultza 1921, que incumplió lo acordado, con bengalas y botes de humo, y se saltó los cordones de seguridad”, ha manifestado. Ante este incumplimiento, ha justificado que los agentes de la Ertzaintza tuvieron que “reforzar su presencia y actuar”, además de proceder a detener a dos personas. “Éstos son los hechos principales que se han visto sometidos a múltiples comentarios, críticas y tergiversaciones”, ha defendido. “La Ertzaintza montó un dispositivo acordado con el club, para que las familias pudieran ir tranquilamente acompañadas de sus hijos e hijas a disfrutar del ambiente. Y los de siempre crearon una situación ante la que la Ertzaintza tuvo que reforzar su presencia y actuar”, ha argumentado.