Un policía municipal de Madrid decora con simbología nazi su taquilla de la unidad antidisturbios: “Hitler fans”
Nueva evidencia de fascismo en la Policía Municipal madrileña. elDiario.es ha tenido acceso a la fotografía de la taquilla de un agente del Cuerpo decorada con pegatinas nazis. “Hitler fans”, “El fascismo es alegría” o “Zona fascista ¡¡Atención!!”, son los lemas de esos adhesivos. Un agente distinto al dueño de la taquilla colgó las fotos en un chat con otros policías y la conversación llegó hasta los mandos del Cuerpo. El Ayuntamiento de Madrid solo confirma la apertura de un “expediente informativo” y alega que las tomas de declaración de Asuntos Internos y el resto del desarrollo de la instrucción tienen carácter secreto.
La taquilla pertenece a un agente de la Unidad Central de Seguridad (UCS-2), el grupo especial de la Policía Municipal con sede en la Casa de Campo. Las fotos fueron volcadas el 8 de junio en un chat de agentes donde se debatía sobre la infiltración del fascismo en las filas del Cuerpo local. Frente a quienes lo ponían en duda, uno de los participantes aportó la captura. En pocas horas, las pegatinas fueron retiradas, informan las fuentes consultadas.
elDiario.es lleva preguntando por este asunto desde el 25 de junio pasado a la Delegación de Seguridad del Ayuntamiento de Madrid, de quien depende la Policía Municipal. La Delegación, a cargo de Inma Sanz –número dos de Almeida– se limita a confirmar que hay un “expediente informativo” abierto por los hechos y añade que si los agentes de Asuntos Internos detectan alguna falta abrirán un “expediente disciplinario” para imponer las correspondientes sanciones.
Un portavoz del Ayuntamiento esgrime el secreto de la investigación interna para no aclarar si se está investigando la conducta del neonazi, del agente que tomó la foto y la difundió o la de ambos. Las fuentes policiales consultadas por elDiario.es afirman que tanto el autor de la fotografía como el policía nazi han prestado declaración ante Asuntos Internos.
La unidad en la que se han producido los hechos ya fue objeto de polémica cuando el Gobierno de Carmena decidió suprimirla por considerar que sus funciones ya las realizaba la Policía Nacional y era un nido de privilegios para sus miembros. Los conocidos como “antidisturbios” de la Policía Municipal participaban en desahucios y vigilaban manifestaciones. El Ayuntamiento progresista redujo sus efectivos y les asignó otras tareas. Los agentes que salieron de la Unidad perdieron el complemento salarial que tenían asociado a ese puesto.
El descontento de parte del cuerpo desembocó en un escrache al delegado del área, Javier Barbero. Unos 300 agentes acudieron a la salida de una Comisión de Seguridad para asediar al concejal con gritos como “rojo de mierda”, “gordo”, “perroflauta” o “dictador, hijo de puta”. Golpearon su coche oficial y agredieron a una periodista. Barbero dijo entonces que la protesta tenía tintes “fascistas”, lo que le valió una querella por parte del sindicato mayoritario, el Colectivo Profesional de la Policía Municipal (CPPM), que comandaba la oposición policial al Ayuntamiento cuando era de izquierdas. Se archivó sin más consecuencias.
El Ayuntamiento de Almeida rehizo la unidad y la ha dotado con un centenar más de efectivos. Entre sus actuaciones más destacadas, el propio Consistorio de Almeida destaca su participación en los desalojos de los centros sociales okupados de La Ingobernable, La Dragona y La Quimera. Los policías integrantes de la UCS, a través de los sindicatos, demandan ahora que se les entreguen armas largas y munición expansiva para hacer frente a “amenazas terroristas y grupos violentos” ataviados con sus uniformes negros y boinas azul oscuro.
El chat contra Carmena, los precedentes
La aparición de la parafernalia nazi en una taquilla de la UCS retrotrae a la exclusiva de elDiario.es de 2017 sobre los comentarios contra la entonces alcaldesa Manuela Carmena en un chat de decenas de agentes municipales del distrito centro. “Ojalá tenga una muerte lenta y agónica”, le deseaba un policía municipal a su máxima responsable política de entonces.
Otros se animaban en aquel chat deseando la muerte a políticos de izquierdas o independentistas o hacían loas a Hitler y el nazismo. Tras colgar una foto del dictador, un agente escribía: “Este señor sí que sabía cómo hacer las cosas, este señor es dios, ya estarían echando humo las chimeneas sin parar si estuviese al mando”. Otro agente se hacía llamar Führer y algunos compañeros se referían a él como “camarada 14/88”.
Un policía municipal incorporó entonces las capturas del chat a una denuncia por amenazas contra sus compañeros a raíz de que les reprochara el contenido de los mensajes que vertían en el foro. Comenzó entonces un periplo judicial que derivó en el archivo de la causa por un juzgado de Madrid y su posterior ratificación por la Audiencia Provincial de Madrid, que consideró que los comentarios se habían proferido en un “ámbito privado” y que no tenían carácter “amenazante”.
Con el cambio de Gobierno, el Ayuntamiento del Partido Popular y de Ciudadanos decidió archivar el expediente interno abierto contra tres policías municipales por los comentarios en el chat que había abierto el equipo de Camena. El Consistorio de Almeida concluyó que la conducta que se les atribuía no era “reprochable”.
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