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Alfredo Ruiz del Castaño, dirigente del PNV y creador de las “escuelas de Euzkadi” y de la Universidad vasca

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El dirigente nacionalista Alfredo Ruiz del Castaño nació en Santurtzi en 1892 y pudo regresar para morir también allí en 1957, aunque llevaba dos décadas en el exilio después de la Guerra Civil. Hablante de cuatro idiomas, castellano, euskera, inglés y francés, estuvo ligado siempre al mundo de la enseñanza. En el Gobierno de Euzkadi fue secretario general de Cultura en el área mixta de Justicia y Cultura de Jesús María de Leizaola, aunque sus funciones reales eran las de organizar el sistema de enseñanza propio vasco.

Ruiz se afilió al PNV antes de la II República y formó parte de la corriente Aberri, el ala más radical del partido. Defendió “en toda su integridad” el legado 'en JEL' de Sabino Arana. “Sin Jaungoikua no queremos nada, porque nos faltaría lo más esencial. Y sin Lege Zarra, tampoco, porque nuestras viejas leyes son algo consubstancial con nuestro pueblo”, pensaba.

A nivel político, fue concejal en Santurtzi, presidente del Bizkai Buru Batzar y miembro del Euzkadi Buru Batzar, la dirección nacional de su organización. A nivel profesional, sin que lo uno estuviese separado de lo otro, fue director del Ondarreta'ko Euzko-Ikastetxia, único centro de enseñanzas medias que seguía la línea confesional y nacionalista del partido y que daba continuidad a las “escuelas vascas” elementales impulsadas por EAB, las “emakumes” del PNV. En ese colegio de Getxo colaboraba también el propio José Antonio de Aguirre. El “euzkera” era considerado allí el “verbo de la raza” y era la lengua de “uso corriente” en las “relaciones internas”. Se creó un “ambiente vasco”.

Tras la sublevación y la aprobación del Estatuto, Ruiz, en su condición de dirigente del PNV, fue uno de los artífices del diseño del Gobierno de Euzkadi. Actuó, por ejemplo, como secretario en la elección del lehendakari, su amigo Aguirre. A sus 44 años, fue designado por Leizaola como secretario general de su departamento, con la misión de dirigir la política educativa. Se crearon las “escuelas de Euzkadi” a imagen y semejanza de las “escuelas vascas” del PNV y se sentaron las bases de la Universidad vasca, aunque se limitó a la facultad de Medicina en el breve período de duración del Gobierno autonómico.

Tras la conquista de Euzkadi por parte de los sublevados, escapó a Francia, donde se mantuvo muy activo. De hecho, llegó a entrar en España en 1946 para realizar actividades clandestinas en plena dictadura y acabó detenido, encarcelado y desterrado en Asturias, aunque pudo escapar y regresar a Francia, hasta que optó por irse a México. En 1956, en el congreso mundial vasco de París, representó a los exiliados mexicanos y defendió “el derecho del pueblo vasco a expresar su voluntad”. En 1957 enfermó, pero Aguirre logró que pudiera pasar sus últimos días en casa, en Santurtzi.