El Parlamento Vasco fiará al decreto del Gobierno el control de los organizadores de campamentos de verano
La comisión de Juventud del Parlamento Vasco ha visado también este miércoles la modificación legislativa para endurecer el control de los campamentos de verano. Finalmente, no introduce cambio alguno con respecto al texto acordado la pasada semana en la ponencia, en la que los partidos del Gobierno, PNV y PSE-EE, acordaron dos enmiendas con el PP para incrementar las sanciones hasta los 600.000 euros y que se acompasaran con las existentes en la ley vasca de Infancia y Adolescencia.
A pesar de que los 'populares' querían negociar más ajustes en lo tocante a la declaración responsable que habrán de presentar antes de las actividades los organizadores -es algo que volverán a plantear de cara a la votación definitiva del pleno-, fuentes parlamentarias indican que la ley se aprobará el 11 de junio tal como está ahora y que esos requisitos previos se fijarán 'a posteriori' en un decreto que se aprobará inmediatamente después de la promulgación de la ley. La firmará la consejera Nerea Melgosa.
Es más, la votación del articulado ha sido tan confusa que ha dado la sensación de que EH Bildu, que no ha negociado nada con el Ejecutivo, ha apoyado más apartados que el propio PP. Como anécdota, los 'populares' incluso se han opuesto a la exposición de motivos, sin contenido jurídico y meramente simbólica.
El portavoz del PNV, Ander Añibarro, ha insistido en que la reforma impone más “mecanismos de control” y mayor garantía de “protección de menores de edad”. La propuesta, tramitada por la vía de urgencia, surgió tras la acumulación de denuncias por violencia sexual en la colonia de Euskal Udalekuak en la localidad alavesa de Bernedo.
La portavoz de EH Bildu, Edurne Benito del Valle, ha manifestado que todos los grupos apoyan el objetivo de garantizar el “bienestar” de los menores, pero ha criticado la forma en que se ha tramitado la reforma legislativa. Ha mencionado las “prisas” -aunque finalmente no se hizo por la vía de la lectura única-, los “procedimientos poco garantistas” e incluso las “chapuzas” y “errores jurídicos”. Ha ironizado que el Gobierno ha necesitado las correcciones del PP para evitar el entuerto de tener dos tipos de sanciones diferentes para las mismas conductas. Además, ha apuntado que los grandes cambios llegarán “vía decreto” y no en la ley, aunque ha concedido que el actual reglamento, de la década de 1980, ha de ser actualizado.
El socio minoritario del Gobierno, el PSE-EE, ha defendido la “necesidad” de la reforma porque en Bernedo se vivieron “momentos complicados” y “esto no debe volver a ocurrir”. Itxaso Asensio ha destacado que, con la nueva ley, la entidad organizadora asumirá la plena responsabilidad de lo que pueda suceder. Asensio ha asegurado que el PP ha “enriquecido” la ley, pero ha indicado que no comparten el tono de la justificación de esas enmiendas.