El Supremo anula la suspensión a la 'jueza del tarot' al considerar que había prescrito la infracción
Ella misma se encargaba de repartir pequeños pasquines en los parabrisas de los vehículos estacionados en el centro de Lugo para anunciar sus servicios: “Tarotista y vidente con gran experiencia echa las cartas del tarot en persona”. Cobraba 20 euros por sesión. Cuando su segunda ocupación trascendió la prensa pronto la etiquetó como “la jueza del tarot”. Esa doble condición, la de jueza encargada del Juzgado de Violencia sobre la Mujer en Lugo y la mística de vidente y visionaria le acarrearon a María Jesús García (así se llama) una suspensión de un año para ejercer la judicatura. Ahora, el Supremo levanta la sanción, argumentando que la infracción ya no está en plazo para ser penalizada.
El Tribunal Supremo ha anulado la suspensión disciplinaria de 12 meses impuesta por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) a la llamada 'jueza del tarot' durante su etapa como titular del Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 1 de A Coruña al considerar que la infracción ya había prescrito. En una sentencia fechada a 8 de julio, el Supremo recuerda que la Comisión Disciplinaria del CGPJ consideró probado que la actividad de la magistrada durante su desempeño profesional en este órgano quedó por debajo de los indicadores fijados como criterio técnico, por lo que fue suspendida 12 meses.
Ahora, el Supremo estima el recurso contencioso-administrativo de la jueza, declarando la prescripción de la infracción muy grave, por lo que anula y deja sin efecto la suspensión, incluida la improcedencia de la pérdida del destino. Se da la casualidad que la jueza ya había sido expedientada en su etapa como titular del juzgado de Vigilancia Penitenciaria número 3 de Lugo por anunciarse como tarotista y vidente y llevar a cabo estas prácticas al ser “actividades incompatibles con el cargo de juez o magistrado”.
1