El Síndic de Greuges se opone a suspender excursiones escolares en Catalunya como forma de protesta
El Síndic de Greuges, el Defensor del Pueblo catalán, se muestra crítico con la huelga de excursiones escolares y colonias, una protesta extendida por los centros de Catalunya en su conflicto con el Departament de Educación. En una resolución del pasado abril, la síndica Esther Giménez-Salinas considera que estas actividades están “íntimamente relacionadas” con el derecho a la educación y pide a la Generalitat que ponga solución al conflicto para no ponerlas en riesgo.
Durante la oleada de huelgas docentes del curso 2025-2026 en Catalunya, surgió de algunos centros la iniciativa de poner fin a las excursiones escolares –sobre todo las que incluyen pernoctación– como forma de presión al Departament de Educación, dado que tampoco estaban remuneradas.
Durante las negociaciones sindicales, Educación se comprometió a pagar 50 euros por noche a los docentes –a un máximo de dos–, pero muchos lo consideran insuficiente y han mantenido el boicot. Actualmente, en la semana en la que empieza el curso escolar en Catalunya (este 8 de septiembre, con un paro laboral convocado) son más de 1.300 escuelas e institutos las que se han sumado a la iniciativa.
Sin embargo, la síndica Giménez-Salinas se ha pronunciado en contra y también ha mostrado sus reservas sobre otras formas de protesta que se han propagado en algunos claustros más allá de las huelgas convencionales. Esto es, por ejemplo, la eliminación de jornadas de puertas abiertas o la decisión de no hacer “comentarios personalizados” del alumnado en sus boletines de notas.
Sobre las excursiones escolares, reivindica que, pese a no ser “obligatorias”, están vinculadas al proyecto educativo de los centros. “Tienen una función educativa específica que difícilmente puede ser sustituida por actividades alternativas, y ofrecen oportunidades educativas, sobre todo a los niños y adolescentes de familias socialmente menos capitalizadas, de las que no siempre pueden disfrutar por las vías que tienen a su alcance”, argumenta.
En este sentido, cree que su supresión choca con los principios que rigen los proyectos educativos y defiende que su realización debe responder “solo a criterios educativos y de necesidades y composición del alumnado, y no a otras circunstancias”.
Giménez-Salinas lamenta en su resolución que a día de hoy, y con estas actividades consolidadas desde hace décadas, no se haya definido mejor su papel dentro del sistema educativo ni la participación en ellas de los docentes, puesto que su asistencia era voluntaria y no cobraban un plus por hacerlo. La síndica considera que esta actividad debería ser compensada económicamente, con medidas como la pactada de los 50 euros por noche, y asumida por “todos” los miembros del claustro.
En sus conclusiones, la síndica reitera que Educación debe promover las salidas y las colonias “especialmente” de aquellos centros más desfavorecidos. Y recuerda que el alumnado no puede ser excluido de ellas por razones económicas.
En cuanto a los boletines de notas y a las jornadas de puertas abiertas, resuelve que los centros deben informar a los progenitores de la evolución escolar de sus hijos “tras cada sesión de avaluación”, y precisa que debe ser, según decreto de 2022, con informes cualitativos escritos, entrevistas individuales, reuniones colectivas u otros medios oportunos. También pide que, en caso de no haber jornada de puertas abiertas, las familias puedan recibir la información de los proyectos educativos con reuniones antes de comenzar el curso o a través de información actualizada en las webs.
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