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El sindicato de limpieza CUT denuncia a Osakidetza por incumplimientos en el contrato de la empresa ISS Facility en la OSI Álava

El sindicato de limpieza CUT ha denunciado a Osakidetza por reiterados incumplimientos del contrato de la empresa ISS Facility en la OSI Araba, la comarca que aglutina los hospitales y centros de salud de Vitoria y de buena parte de Álava. Se señala la falta de control que se ha realizado por parte de los responsables del Servicio Vasco de Salud sobre la empresa adjudicataria. En concreto, la denuncia penal se personaliza en Carlos Lorenzo, director de Servicios Generales de la OSI Álava, para que sea “el órgano judicial quien determine si su actuación o inacción en el control del contrato tiene alguna relevancia penal”, señalan desde el sindicato. Desde la CUT alertan además de que, pese a los incumplimientos en el pliego de contratación, exista la posibilidad de que esta misma empresa vuelva a ser adjudicataria de una nueva concesión, ya que vuelve a presentarse a las licitaciones valoradas en 77 millones de euros.

El contrato vigente, que data de enero de 2022, está en situación de prórroga forzosa desde el inicio de este año. El sindicato, que tiene una representación del 60% en el sector de la limpieza de la OSI de Álava, denuncia que se han incumplido “obligaciones concretas” contenidas en el contrato, como contar con una maquinaria específica en las instalaciones, sin que se haya realizado ningún tipo de fiscalización por parte de Osakidetza. La adjudicataria del contrato fue la empresa Garbialdi, aunque lo está ejecutando ISS Facility tras comprar la compañía en octubre de 2025.

Según denuncian, en el Pliego de Prescripciones Técnicas (PPT) vigente se establece que “toda la maquinaria mínima debe encontrarse en perfectas condiciones de uso, ser propiedad de la adjudicataria y estar a disposición del contrato en un plazo máximo de un mes desde su firma”. Por ejemplo, para el hospital de Txagorritxu se detallan expresamente decenas de máquinas y equipos, como el tren de lavado, lavadoras y secadora industrial, desinfectacuñas, fregadoras, máquina mopeadora eléctrica, barredora, limpiadores de vapor, hidrolimpiadoras, aspiradores y otros equipos. En la oferta por la que Garbialdi obtuvo el contrato se establecía que toda la maquinaria requerida en el pliego estaría disponible “en el centro” como máximo en el plazo de un mes desde la firma. Si embargo, desde el CUT denuncian que Txagorritxu no dispone de esa maquinaria. “O no está incorporada o no puede ser localizada o acreditada”, afirman.

Los representantes sindicales han planteado la denuncia a través de varios escritos remitidos a la dirección Económica de la OSI Araba, que dirige Fernando Encinar, y a la subdirección de Servicios Generales especificando y enumerando la falta de esa maquinaria y la falta de calidad de los medios y, por lo tanto, el incumplimiento del contrato, y cuantificando las carencias de maquinaria y medios en más de 200.000 euros en los distintos centros de la OSI Álava.

El sindicato recuerda que la subdirección de Servicios Generales, que dirige Carlos Lorenzo, era la que tenía la responsabilidad de controlar el cumplimiento de los pliegos de contratación y que además existía una Comisión de Seguimiento integrada, entre otros, por Dirección Económica, Medicina Preventiva, Servicios Jurídicos, Subdirección de Servicios Generales, Jefatura de Limpieza y representantes de la contratista que “perdió durante la ejecución del contrato su funcionamiento efectivo y que las reiteradas advertencias sobre maquinaria, materiales y otras deficiencias no dieron lugar a una comprobación integral y documentada de lo realmente aportado”, denuncian. Carlos Lorenzo era la persona encargada del seguimiento del cumplimiento del contrato y de la interlocución con trabajadores y empresa, pero fue sustituido en esta función en el mes de mayo de este año por Alberto Ruiz de Alda, Responsable de Limpieza de la OSI Araba.

Tras los continuos requerimientos por parte del sindicato, el pasado mes de julio la dirección de la OSI trasladó que el PPT no exigía necesariamente que todas las máquinas permanecieran físicamente de manera ininterrumpida en cada centro, sino que “estuvieran efectivamente disponibles para prestar el servicio”, pese a que la CUT insiste en que la oferta adjudicada dice que la maquinaria requerida estaría “disponible en el centro” en el plazo máximo de un mes.

Ante las contradicciones, el CUT ha pedido “una comprobación física y documental para conocer dónde se encuentra cada máquina, su marca y modelo, número de serie, titularidad, factura o documento de adquisición, fecha de adscripción al contrato, estado de funcionamiento y el tiempo necesario para trasladarla al centro cuando se requiera”, así como comprobar que los mismos equipos no estén siendo utilizados de forma incompatible para cumplir simultáneamente otros contratos de ISS“. Sin embargo, ”hasta la fecha no consta que se haya realizado una verificación presencial integral que despeje estas cuestiones“, señalan desde la CUT. ”Ya no es simplemente si una máquina está hoy dentro o fuera del hospital. La pregunta es si existieron realmente durante la ejecución del contrato los medios por los que la adjudicataria se comprometió a prestar el servicio, si estuvieron efectivamente disponibles cuando debían estarlo y qué comprobaciones hizo Osakidetza para asegurarse de ello“.

Ante esta situación, y “tras meses de escritos y requerimientos”, la CUT ha decidido presentar una denuncia penal contra Osakidetza en la persona de Carlos Lorenzo “para que el órgano judicial sea quien determine si su actuación o inacción en el control del contrato tiene alguna relevancia penal. La denuncia plantea investigar su responsabilidad funcional, el conocimiento de los posibles incumplimientos, el funcionamiento de los mecanismos de seguimiento y la documentación relativa a la maquinaria efectivamente incorporada”.

“Nuestra posición no es afirmar que exista un delito ya acreditado. Eso tendrá que determinarlo, en su caso, la Justicia. Lo que afirmamos es que existe documentación suficiente para plantear una pregunta de evidente interés público: cómo puede ejecutarse durante años un contrato de limpieza hospitalaria con obligaciones tan detalladas sobre maquinaria y materiales y que, después de numerosas denuncias, siga sin existir una comprobación física y documental capaz de acreditar dónde están todos esos medios y desde cuándo han estado realmente disponibles”, señalan.

De forma paralela a la denuncia penal, la CUT ya se ha puesto en contacto con representantes parlamentarios para trasladarles toda la documentación, con el objetivo de que, si lo consideran procedente, el Parlamento Vasco o su Comisión de Salud pueda analizar si han existido deficiencias en la supervisión del contrato o algún tipo de responsabilidad en la actuación de Carlos Lorenzo y Fernando Encinar, dentro de sus respectivas funciones de control y gestión.

Nuevo contrato en concurso cuestionado

Por otra parte, el CUT ha impugnado el concurso para el nuevo contrato de limpieza de la OSI, valorado en 77 millones de euros cuyo pliego se publicó en febrero de este año para la limpieza para los hospitales de Txagorritxu y Santiago, sus consultas externas, y los centros de salud de buena parte de Álava. Además de varias cuestiones técnicas, el sindicato CUT cuestiona que el nuevo contrato sea alrededor de 14 millones de euros superior al anterior. Aseguran que desde dirección Económico-Financiera se les ha trasladado como uno de los elementos justificativos de esta subida el coste de la carrera profesional de las trabajadoras, pero el sindicato asegura que el coste de la carrera profesional está entre 1,5 y 2 millones de euros, si que se justifique el incremento restante, aseguran.

“No pedimos que se paralice un contrato público porque no nos guste su contenido. Pedimos algo mucho más básico: que antes de comprometer más de 77 millones de euros durante los próximos años pueda explicarse con precisión qué se está contratando, qué medios son necesarios, qué tareas corresponden realmente a la empresa adjudicataria y de dónde sale cada parte del incremento del precio”.

El sindicato denunció primeramente el pliego de contratación ante la OARC, que acordó cautelarmente suspender el procedimiento de adjudicación. Posteriormente, según la resolución definitiva el recurso no llegó a ser examinado materialmente porque el organismo entendió que CUT “carecía de legitimación activa suficiente para impugnar los pliegos”. Por ello, el sindicato optó por la vía la vía judicial y ha trasladado el tema al contencioso-administrativo, “para que sea un tribunal quien examine las cláusulas cuestionadas”, que identifican “25 bloques de posibles contradicciones, indeterminaciones o deficiencias, relacionadas con el objeto del contrato, maquinaria, residuos, delimitación de zonas, funciones profesionales, plantillas y formación del precio”.

Las empresas que han presentado ofertas para hacerse con el contrato son ISS Facility Services, Acciona, Ilunion Limpieza y Medio Ambiente, Lacera Servicios y Mantenimiento, Serveo Servicios Auxiliares y Zaintzen.