El Tribunal Supremo confirma la pena de 25 años cárcel por un asesinato al acusado de las muertes de hombres en Bilbao en 2021
La sala de lo penal del Tribunal Supremo ha confirmado la condena de 25 años y medio de prisión a Nelson David Moreño Bolaños por delitos de asesinato, robo y estafa como autor de la muerte por estrangulamiento por el método del 'mataleón' de un hombre en Bilbao el 17 de octubre de 202. Es algo que ya declaró probado un tribunal del jurado de la Audiencia de Bizkaia y posteriormente el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco. Y es solamente una de las muchas causas que tiene abiertas la misma persona.
El alto tribunal desestima íntegramente el recurso de casación del acusado contra la sentencia de segunda instancia, la del Tribunal Superior de Justicia. Así, Moreno Bolaños es condenado como responsable de un delito de asesinato doblemente cualificado con alevosía y ejecución del hecho para facilitar la comisión de otro delito, en concurso medial con un delito de robo con violencia en casa habitada y de un delito continuado de estafa con la agravante de reincidencia.
La Audiencia Provincial de Bizkaia condenó en junio de 2025 a Nelson David Moreno Bolañps, acusado de la muerte de un hombre con el que se citó a través de una aplicación en Bilbao en 2021, a 23 años de cárcel por un delito de asesinato doblemente cualificado con alevosía y ejecución del hecho para facilitar la comisión de otro delito y a 2 años y 6 meses de cárcel por un delito continuado de estafa con la agravante de reincidencia, debido a que ya ha sido previamente condenado a 10 años de cárcel por intento de homicidio de un hombre que logró escapar con el mismo modus operandi. En concepto de responsabilidad civil, el acusado deberá indemnizar con un total de 156.740 euros a los hermanos y herederos de la víctima.
Según los hechos probados, el ya condenado, sobre las 16:00 horas del día 17 de octubre de 2021, acudió al domicilio de la víctima situado en Bilbao, lugar donde, actuando con ánimo de acabar con su vida, o, en todo caso, asumiendo plenamente el riesgo y la consecuencia de muerte de aquel, procedió a estrangularle mediante una técnica letal de estrangulación antebraquial de presa carotídea conocida como ‘mataleón’ que hizo que este falleciera. El relato de la sentencia confirmada añade que “el acusado, siendo plenamente consciente de ello y queriéndolo, actuó de forma sorpresiva e inesperada prevaliéndose de la situación de confianza en la que se encontraba (la víctima) por la expectativa de mantenimiento de relaciones sexuales generada previamente por el acusado, lo que le situó en un estado de plena indefensión y, asimismo, empleó la técnica de estrangulación indicada determinando la pérdida de conocimiento de la víctima en un breve lapso de tiempo y su fallecimiento sin que pudiera oponer resistencia alguna y en un estado, igualmente, de plena indefensión”.
Asimismo, mató a la víctima con la finalidad de obtener acceso a sus datos y a su cuenta bancaria y llevar a cabo operaciones patrimoniales ilícitas a su favor, así como hacerse con sus bienes patrimoniales, dinero y tarjetas bancarias para la utilización posterior de estas en su beneficio, como así hizo a continuación, y también con la finalidad de dificultar el conocimiento de su participación en las operaciones patrimoniales ilícitas que llevó a cabo a continuación, extrayendo fondos de su cuenta bancaria y utilizando la tarjeta bancaria con la que realizó diversas extracciones y compras en comercios.
Según destaca la sentencia, dos pruebas periciales fueron fundamentales para declararle culpable: la primera, que el teléfono móvil prueba que el acusado estuvo en la vivienda y la segunda, la identificación de su voz cuando llamó a la entidad bancaria para hacerse con la clave de acceso a la banca digital del fallecido. Cuestiones que en todo momento fueron negadas por el ahora condenado.
Esa fue Moreno Bolaños se sentó en el banquillo acusado de un asesinato, pero no la última, puesto que existen otras investigaciones que le relacionan con la muerte de otros cinco hombres. Este mayo se ha enfrentado a otro juicio acusado de la muerte de un hombre de 73 años en Bilbao en octubre de 2021. Tras el juicio, del que aún no se conoce la sentencia, la Fiscalía pidió 16 años por homicidio y estafa continuada, mientras que la acusación particular elevó a definitiva su petición de 30 años por asesinato y robo con violencia con agravante de reincidencia. El jurado lo ha declarado culpable de asesinato por unanimidad.
Nelson David Moreno Bolaños, más allá de por este delito, está siendo investigado por la muerte de un total de siete personas y el intento de homicidio de otras dos. Por el momento se han resuelto los procesos judiciales de uno de los intentos de homicidio y de uno de los asesinatos. Los procedimientos restantes se llevarán a cabo en distintos juzgados y se encuentran en distintas fases. Está previsto que el entre el 21 y el 28 de septiembre se celebre un juicio por la muerte de un varón en la madrugada del 27 al 28 de julio de 2021 en Bilbao por el que el Ministerio Fiscal le acusa de delitos de homicidio, estafa continuada y hurto y otro juicio del 19 al 27 de octubre por la muerte de otro varón el 2 de septiembre de 2021 también en Bilbao, por el que, del mismo modo el Ministerio Fiscal le acusa de delitos de homicidio, estafa continuada y hurto.
Las claves del caso
El mayo de 2022 salió a la luz el caso de un hombre que en 2021 presuntamente había intentado asesinar a varias personas con las que contactaba a través de una aplicación de citas. Las pocas informaciones que habían sido confirmadas en aquel momento apuntaban que se investigaba un único caso de presunto homicidio consumado con demostración de prueba toxicológica y positivo en GHB. Además de este, se investigaban otros dos casos de presunto homicidio en grado de tentativa, es decir, frustrados, y se había abierto una línea de investigación en tres fallecimientos más que, en ese momento estaban certificados como muerte natural.
Tras semanas de investigaciones, en las que se contó con el trabajo de otros cuerpos policiales tanto de España como de otros países, principalmente de América Latina, y en las que el que por aquel entonces era vicelehendakari y consejero de Seguridad, Josu Erkoreka y el jefe de la Ertzaintza, Josu Bujanda, realizaron varias comparecencias tratando de aclarar lo ocurrido, el sospechoso, al ver que su imagen estaba siendo distribuida por las redes sociales, se presentó de forma voluntaria en una comisaría de la Ertzaintza en Irún. Días después el juez titular del el Juzgado de Instrucción número 6 de Bilbao, José María Eguia, decretó prisión provisional. Desde entonces se encuentra cumpliendo condena en la cárcel de Basauri y acumula penas de 37 años de cárcel.