De las aulas al emprendimiento: las diez iniciativas con las que Extremestiza conecta Extremadura e Hispanoamérica

Extremestiza nace como la primera apuesta transversal del Gobierno de María Guardiola para repensar la relación entre Extremadura y América desde una mirada multidisciplinar, con el mestizaje como hilo conductor. La iniciativa despliega diez áreas de actuación que van desde la educación y la investigación hasta la economía, la gastronomía, el patrimonio, el arte, la música o el liderazgo femenino. El objetivo es trasladar al presente más de cinco siglos de intercambios y herencias compartidas, transformándolos en oportunidades de conocimiento, cooperación y crecimiento para ambos lados del Atlántico.

Aula Extremestiza: aprender una memoria común

La educación ocupa un lugar central dentro de la iniciativa. La idea de partida es ambiciosa: acercar a las nuevas generaciones una historia que a menudo se ha estudiado de forma fragmentada y convertir a los y las estudiantes en protagonistas activos de esa relación entre Extremadura y América.

Para ello se ha desarrollado Aula Extremestiza: puente entre Extremadura y América, una materia optativa destinada al alumnado de tercero y cuarto de ESO e impulsada para su incorporación al currículo educativo extremeño en 2026.

La asignatura ha sido diseñada por un comité científico integrado por catedráticos, doctores y profesorado universitarios y se plantea desde una óptica transversal. El alumnado aborda cuestiones relacionadas con la historia, la lengua, la literatura, la ciencia, la gastronomía, la biodiversidad, el patrimonio o la cultura como elementos de una realidad compartida entre ambos territorios.

La propuesta pretende superar la visión tradicional del mestizaje como un fenómeno exclusivamente histórico para mostrarlo como una realidad viva que sigue presente en ámbitos tan diversos como la arquitectura, la producción artesanal, las expresiones artísticas, el paisaje, las tradiciones culinarias o la investigación científica.

El proyecto pone el foco tanto en la huella de América en Extremadura como en la herencia extremeña en el continente americano, entendiendo ambos procesos como parte de un intercambio continuo que sigue ofreciendo oportunidades de desarrollo, cooperación y crecimiento. A esta dimensión educativa se suma Extremestiza Podcast, un concurso internacional dirigido a estudiantes de entre 12 y 14 años de Extremadura y América. La iniciativa nació el año pasado con un planteamiento innovador: fomentar la investigación colaborativa entre alumnos de ambos continentes y convertir los resultados de ese trabajo en productos radiofónicos.

La primera edición tuvo como país invitado a Perú y eligió la gastronomía como hilo conductor para explorar las conexiones históricas y culturales entre uno y otro territorio. Los trabajos recibidos procedieron tanto de centros educativos extremeños como peruanos.

Los ganadores fueron el CEIP San Gregorio de Guareña y el IE 81025 José Antonio Encinas de Trujillo, Perú. El premio fue mucho más que un reconocimiento académico: incluyó una experiencia de inmersión cultural mediante viajes de intercambio que permitieron a los estudiantes conocer de primera mano la realidad social y cultural de la otra orilla.

Investigar América desde Extremadura

La segunda gran área de Extremestiza está dedicada a la investigación histórica y los estudios de América. La propuesta considera que el conocimiento científico resulta imprescindible para comprender la complejidad de las relaciones forjadas durante siglos entre ambos territorios. Por ello se impulsa una red de colaboración con universidades, academias, investigadores y centros especializados para promover estudios americanistas, becas de investigación, recuperación documental, congresos internacionales y nuevas líneas de trabajo sobre los procesos de intercambio cultural.

Dentro de este ámbito se sitúan las jornadas conmemorativas organizadas con motivo del V Centenario de los viajes de Francisco Pizarro.

En 2024 Extremestiza promovió el encuentro Un viaje de ida y vuelta. V Centenario del I Viaje de Francisco Pizarro. Dos años después, la hoja de ruta volvió a reunir a especialistas internacionales de España, Perú y Francia para analizar el segundo viaje del explorador.

Las sesiones se desarrollaron simultáneamente entre el Palacio del Marqués de la Conquista de Trujillo y el Teatro Municipal Manuel Ascensio Segura de Lima, configurando un espacio académico transatlántico donde historiadores, investigadores y expertos abordaron las dimensiones históricas, políticas, expedicionarias y geoestratégicas de aquellos viajes.

La programación investigadora ha incluido además este año la celebración en Trujillo de la Conmemoración del V centenario del II Viaje de Pizarro. El proyecto incorpora también una revisión del papel desempeñado por las mujeres que contribuyeron a construir esa cultura compartida y cuyo protagonismo ha quedado frecuentemente eclipsado por los relatos tradicionales.

Uno de los campos más novedosos de esta área es el estudio del denominado mestizaje jurídico.

La primera jornada Hacia el Mestizaje Jurídico, reunió a especialistas para analizar la evolución de las tradiciones jurídicas entre España y América y examinar la influencia de juristas extremeños en la configuración de las Leyes de Indias.

La iniciativa continúa con la celebración de las II Jornadas de Mestizaje Jurídico, en Cáceres el 10 de diciembre, consolidando una línea de investigación que explora cómo determinados principios desarrollados durante aquel periodo influyeron en la evolución de conceptos vinculados a los derechos y la organización institucional.

Cuando el mestizaje se convierte en motor económico

Si hay un ámbito en el que Extremestiza se aparta de los proyectos culturales tradicionales es el económico. La estrategia no se limita a revisitar una historia compartida sino que pretende traducir ese legado en oportunidades tangibles para el presente: atraer talento, impulsar el emprendimiento, abrir nuevas vías de innovación, favorecer la inversión y consolidar redes profesionales capaces de conectar los dos territorios.

Esa vocación económica ya se hizo visible con la participación de Extremadura en el VII Foro Iberoamericano de la Mipyme, celebrado en Canarias y en el que estuvieron representados veintidós países. La presencia extremeña permitió incorporar a la región a espacios internacionales de reflexión y cooperación centrados en el emprendimiento, la empleabilidad, la empresa y la circulación del talento en el ámbito iberoamericano.

En esa misma línea se enmarca el diseño del I Foro Económico y de Emprendimiento Extremestiza, concebido como un gran punto de encuentro entre administraciones públicas, empresas, inversores, profesionales y emprendedores de ambas orillas, con la intención de fortalecer alianzas y generar nuevas oportunidades de colaboración.

Pero el proyecto más ambicioso desarrollado hasta ahora dentro de esta área es el I Mapa de Talento Iberoamericano en Extremadura, una iniciativa pionera presentada en Mérida que busca identificar, caracterizar y visibilizar la contribución de la comunidad iberoamericana al desarrollo económico, social y cultural de la región.

Impulsado en colaboración con Conecta Iberoamérica, el estudio parte de una idea sencilla pero hasta ahora poco explorada: conocer quiénes son, dónde están, qué aportan y cuáles son las necesidades de los profesionales hispanoamericanos asentados en Extremadura para convertir esa información en una herramienta estratégica al servicio de las políticas públicas, la empresa y la atracción de talento.

Durante la presentación del proyecto, el consejero de Economía, Empleo y Transformación Digital, Guillermo Santamaría, subrayó el valor de esta herramienta para conectar capacidades, generar redes profesionales y reforzar los vínculos económicos. Junto a él participaron Yohannía de Armas, directora de Conecta Iberoamérica, y Carmen Sánchez Risco, directora de Extremestiza y presidenta de la Fundación Extremeña de la Cultura, configurando una alianza entre administración pública, agentes culturales y plataformas internacionales de conexión profesional.

El mapa aspira a convertirse en una verdadera herramienta de inteligencia territorial. Para ello analiza siete grandes dimensiones que permiten radiografiar la realidad de este colectivo. Estudia su presencia en la economía y la actividad empresarial, su capacidad emprendedora y generadora de empleo, su nivel de cualificación profesional, su participación en ámbitos académicos y de investigación, su aportación a los sectores culturales y creativos, su grado de integración en el tejido asociativo y, finalmente, las redes internacionales que mantienen activas con sus países de origen y con otros espacios globales.

Además de la fotografía cualitativa, el informe revela una tendencia especialmente significativa para comprender la evolución reciente de la economía extremeña. Los datos de la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos muestran que entre julio de 2022 y julio de 2026 el número de trabajadores autónomos extranjeros creció un 35,7 %, con 936 nuevas afiliaciones. En el mismo periodo, el colectivo de autónomos españoles experimentó un descenso neto de 195 personas.

Las cifras reflejan un fenómeno relevante: el crecimiento registrado en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos se sostiene íntegramente sobre la aportación del emprendimiento extranjero. Gracias a esa evolución, Extremadura pasó de 81.002 a 81.743 trabajadores autónomos. Sin la incorporación de nuevos profesionales procedentes de otros países, la región habría registrado una caída neta del empleo autónomo.

También resulta reveladora la evolución del peso específico de este colectivo. En apenas cuatro años, los trabajadores autónomos extranjeros pasaron de representar el 3,2 % al 4,4 % del conjunto del RETA extremeño, consolidándose como uno de los principales factores de dinamización empresarial de la comunidad.

La trascendencia de estos datos adquiere una dimensión aún mayor cuando se observa la realidad del medio rural. El estudio señala que, de mantenerse la tendencia actual, Extremadura podría aproximarse a los 5.000 autónomos extranjeros en el horizonte de 2031. Su presencia resulta especialmente estratégica en municipios afectados por el envejecimiento demográfico y la pérdida de población, donde contribuyen a mantener abiertos negocios, sostener servicios básicos, favorecer el relevo generacional y preservar actividad económica.

El proyecto incorpora también una importante dimensión formativa. La integración plena de este talento pasa por reforzar sus competencias digitales y facilitar su adaptación a los nuevos desafíos económicos. Para ello se ha diseñado un ecosistema de colaboración en el que participan instituciones como la Universidad de Extremadura, las Cámaras de Comercio, EBS Business School y el Centro de Demostración de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, generando itinerarios que van desde la alfabetización digital hasta la formación tecnológica avanzada.

En el fondo, el I Mapa de Talento Iberoamericano en Extremadura representa una expresión muy ambiciosa de la filosofía que inspira Extremestiza. Si durante siglos el mestizaje describió el encuentro entre culturas, hoy la estrategia pretende trasladar esa misma lógica al ámbito económico y profesional: combinar conocimientos, experiencias, capacidades y redes internacionales para transformar ese legado acumulado durante siglos en una ventaja competitiva.

El patrimonio que permanece en las manos

La artesanía ocupa un lugar singular dentro de Extremestiza porque constituye una de las expresiones más tangibles de la historia compartida entre Extremadura y América. En los oficios, las técnicas, los materiales y los objetos elaborados a ambos lados del Atlántico perviven huellas de siglos de influencias culturales que permiten rastrear cómo las dos tradiciones se han aportado mutuamente, generando formas de creación propias nacidas del mestizaje.

La artesanía se aborda aquí como un patrimonio vivo, entendido no como una herencia estática vinculada únicamente al pasado, sino como un espacio donde convergen conocimiento tradicional, identidad cultural, innovación y desarrollo económico. El objetivo es estudiar las conexiones existentes entre las técnicas artesanales extremeñas y americanas, documentar los procesos de colaboración que han enriquecido ambas tradiciones y favorecer nuevos espacios comunes entre artesanos, creadores y profesionales.

Esta línea de trabajo se relaciona además con otras áreas estratégicas de Extremestiza, como el patrimonio, el arte, la gastronomía y el emprendimiento, al considerar que los saberes transmitidos de generación en generación forman parte de un legado cultural que no solo merece ser conservado e investigado, sino también reinterpretado y proyectado hacia el futuro como una oportunidad de creación, innovación y crecimiento compartido.

Gastromestiza: cocinar una historia común

La gastronomía constituye una de las huellas más visibles de la influencia mutua entre Extremadura y América. Durante siglos, productos, semillas, técnicas culinarias y saberes vinculados a la cocina cruzaron el Atlántico en ambas direcciones, modificando recetarios, paisajes agrícolas y costumbres alimentarias. Pocas realidades ilustran mejor la profundidad de ese intercambio que una mesa compartida.

Con esa filosofía nació Gastromestiza, una de las acciones más ambiciosas impulsadas por Extremestiza dentro de su área de gastronomía. El proyecto parte de una idea sencilla: estudiar, visibilizar y actualizar la herencia culinaria nacida de siglos de mestizaje, entendiendo la cocina no solo como patrimonio cultural, sino también como un espacio de investigación, creación e intercambio profesional.

Su primera fase se celebró este año en la Escuela Superior de Hostelería y Agroturismo de Extremadura, en Mérida, donde cocineros, investigadores y especialistas procedentes de Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela, Chile, México y Extremadura participaron en un amplio programa de actividades que incluyó ponencias, laboratorios gastronómicos, sesiones de trabajo, demostraciones culinarias y espectáculos de showcooking a cuatro manos. El encuentro sirvió para poner en diálogo productos, técnicas y saberes procedentes de distintas tradiciones culinarias unidas por una misma historia.

Uno de los principales objetivos de la iniciativa es la elaboración del I Recetario Mestizo entre Extremadura y América, una obra concebida no simplemente como un libro de recetas. La publicación aspira a reunir productos, elaboraciones tradicionales, técnicas culinarias e historias de intercambio cultural que permitan reconstruir el viaje de los alimentos y de los conocimientos gastronómicos entre ambas orillas del Atlántico. Se trata, en definitiva, de mostrar cómo las cocinas tradicionales de Extremadura y las de países como Perú, Ecuador, Chile, Venezuela, Colombia o México comparten una historia común construida a través del mestizaje.

La iniciativa busca además impulsar la investigación gastronómica, favorecer el intercambio entre profesionales, estimular procesos de cocreación contemporánea y reforzar la proyección internacional de unas cocinas que, pese a la distancia geográfica, conservan profundas conexiones históricas y culturales. No en vano, la gastronomía aparece aquí como uno de los lenguajes más vivos y cotidianos de ese patrimonio compartido que Extremestiza pretende recuperar, estudiar y proyectar hacia el futuro.

Arquitecturas para dos orillas

Bajo el programa Patrimonio Compartido. Arquitectura común, paisajes familiares, Extremestiza ha reunido a especialistas de distintos países para analizar las conexiones arquitectónicas, urbanísticas, paisajísticas y patrimoniales que unen a Extremadura y América. Las primeras jornadas se celebraron con participación de expertos de Perú, México y Ecuador, mientras que la segunda edición, celebrada en mayo de 2026, amplió la presencia internacional a Chile y Colombia. Además del intercambio académico, estos encuentros han impulsado nuevas líneas de cooperación, entre ellas la creación de un grupo de trabajo entre la Universidad de Extremadura y la Universidad de La Serena (Chile) centrado en la recuperación y puesta en valor del patrimonio común.

Adelantadas: rescatar el liderazgo femenino

El proceso histórico compartido entre Extremadura y América también tiene rostro de mujer. Sin embargo, su protagonismo ha quedado con frecuencia relegado a los márgenes de los relatos históricos. Con el propósito de recuperar ese legado y proyectarlo hacia el presente, Extremestiza ha puesto en marcha Adelantadas, el primer Círculo de Talento Femenino.

La iniciativa establece un diálogo entre las mujeres que contribuyeron a tejer los vínculos históricos entre ambas orillas y referentes contemporáneos que hoy destacan en ámbitos como la empresa, la ciencia, la innovación, la comunicación o el liderazgo institucional. Entre las primeras integrantes del círculo figuran Ana Muñoz; Dulce Muñoz del Rey, vicepresidenta de Airbus; y Cruz Sánchez de Lara, vicepresidenta ejecutiva de El Español, abogada y activista por los derechos humanos.

Además de la visibilización de referentes, el programa aspira a generar nuevas oportunidades para las próximas generaciones mediante becas, programas de mentoría y acciones de acompañamiento profesional que refuercen el liderazgo femenino y favorezcan la creación de redes de talento entre Extremadura y América.

La música como puente atlántico

La música ocupa también un lugar destacado dentro de Extremestiza como uno de los lenguajes más universales del mestizaje. En abril, la Orquesta de Extremadura protagonizó uno de los hitos más simbólicos al cruzar por primera vez el Atlántico para participar en el Festival Internacional de Música Renacentista y Barroca Americana Misiones de Chiquitos, en Bolivia. La gira incluyó actuaciones en Santa Cruz de la Sierra y en varias localidades vinculadas a las históricas misiones jesuíticas, llevando el nombre de Extremadura a uno de los principales encuentros musicales de América.

La participación coincidió además con la concesión a la Fundación Orquesta de Extremadura del Premio Iberoamericano de Música de la Fundación Carlos III y se completó con la donación de instrumentos y materiales destinados a apoyar proyectos educativos y artísticos bolivianos.

A esta experiencia se sumó Extremestiza Estival, una propuesta que reunió a músicos extremeños y peruanos en torno al jazz mestizo y a la reinterpretación conjunta de repertorios andinos y extremeños, explorando nuevos diálogos sonoros nacidos de siglos de intercambios culturales a los dos lados del océano.

El arte nacido del encuentro

El área de Arte explora cómo siglos de intercambios entre Extremadura y América dieron lugar a nuevos lenguajes estéticos, patrimoniales y culturales que aún perviven. A través de esta línea de trabajo, Extremestiza analiza las conexiones artísticas nacidas de esa memoria común, desde la obra de figuras como Zurbarán hasta la huella del arquitecto trujillano Francisco Becerra en numerosas ciudades americanas.

Uno de los símbolos más elocuentes de ese encuentro cultural se encuentra en el Palacio del Marquesado de la Conquista de Trujillo, donde los bustos de la ñusta inca Quispe Sisa y su hija Francisca Pizarro Yupanqui ocupan el lugar más noble y destacado de la fachada, constituyendo un ejemplo singular del mestizaje artístico que caracteriza la relación entre los dos territorios. Sobre este legado compartido, la estrategia prevé impulsar exposiciones, mesas de trabajo y programas de creación e investigación destinados a estudiar la evolución de estas manifestaciones artísticas y su permanencia en la cultura contemporánea de Extremadura y América.

Los caminos del mestizaje

Y, por último, la décima área busca identificar los corredores histórico-culturales que, desde el siglo XVI, han tejido una red de conexiones entre Extremadura y América. Son rutas de ida y vuelta por las que no solo transitaron personas, sino también conocimientos, tradiciones, sabores, formas de nombrar el territorio y maneras de comprender el mundo.

La iniciativa busca identificar, estudiar y poner en valor los distintos itinerarios como un patrimonio inmaterial vivo que aún conecta las dos orillas del Atlántico. Más allá de su dimensión histórica, Extremestiza entiende estos corredores como espacios de encuentro llamados a abrir nuevas oportunidades culturales, educativas y turísticas, transformando la memoria compartida en una herramienta de cooperación y desarrollo futuro.

Diez áreas de actuación, decenas de proyectos y cientos de profesionales implicados articulan una estrategia que busca reinterpretar la relación entre Extremadura y América desde el presente. Desde las aulas hasta los centros de investigación, desde la empresa hasta la cultura, Extremestiza plantea el mestizaje no como un episodio cerrado, sino como una realidad viva con capacidad para generar conocimiento, innovación y oportunidades compartidas.

En un momento en que los territorios compiten por atraer talento, construir redes internacionales y reforzar su identidad en un contexto global, la iniciativa propone convertir una herencia de más de cinco siglos en una ventaja de futuro. No se trata únicamente de recordar lo que las unió durante siglos, sino de explorar todo lo que aún pueden construir juntas.