Buscan a cerca de 300 víctimas de la represión franquista en Cáceres en la que puede ser la mayor fosa de Extremadura

Los trabajos para exhumar la fosa común del cementerio municipal de Cáceres han comenzado este miércoles con unas estimaciones que apuntan a la posible localización de hasta 300 cuerpos. Por la dimensión del enclave, la actuación podría convertirse en la mayor exhumación de una fosa común realizada hasta la fecha en la región.

El inicio de las labores sobre el terreno se produce tras completar la tramitación administrativa y obtener los permisos correspondientes. La intervención se enmarca en el convenio suscrito entre la Sociedad de Ciencias Aranzadi, la Asociación Memorial en el Cementerio de Cáceres (AMECECA) y la Diputación de Cáceres para investigar, localizar, exhumar e identificar a víctimas de la represión franquista, y cuenta con financiación de la propia corporación provincial y de la Secretaría de Estado de Memoria Democrática.

Debido a la envergadura del espacio, los trabajos se prolongarán durante varios meses y se ejecutarán de forma gradual por fases. Según señalan desde la Diputación de Cáceres, las fuentes documentales y los estudios históricos previos ubican los restos de varios centenares de represaliados justamente en el ámbito que hoy ocupa el Memorial dedicado a las víctimas en el propio camposanto cacereño.

El equipo técnico de Aranzadi ha arrancado las tareas con la delimitación arqueológica y la apertura de las primeras catas y áreas de excavación. A esta fase inicial le seguirá la recuperación minuciosa de los restos, su documentación científica y el posterior análisis antropológico forense. Durante todo el proceso se aplicarán los protocolos científicos para el contraste de muestras biológicas y la realización de pruebas genéticas, con el fin de avanzar en la identificación de los represaliados y posibilitar su devolución a los allegados.

Desde AMECECA han subrayado que el arranque de los trabajos supone “un paso esperado durante años” por los familiares y descendientes de las víctimas. La entidad ha participado activamente en la recogida de testimonios, el análisis de documentación histórica y la búsqueda de allegados para facilitar los cotejos de ADN. Desde la organización de las obras han precisado además que se extremarán las precauciones para no interferir en la actividad habitual del cementerio durante el desarrollo de la investigación.