“Ya está bien de convertir esto en un fango”: el PSOE exige a la Mesa de la Asamblea de Extremadura un código ético contra los insultos
El Grupo Parlamentario Socialista ha movido ficha en la Asamblea de Extremadura para frenar el tono de los debates parlamentarios. Los socialistas han registrado un escrito dirigido al presidente de la cámara, Manuel Naharro, en el que le exigen que vele por el “normal funcionamiento” de la institución, ponga fin a las faltas de respeto y cortesía y promueva la creación de un código de conducta y ético.
“Ya está bien de convertir en un fango el debate y la conversación política en Extremadura”, ha sentenciado en rueda de prensa la portavoz socialista, Isabel Gil Rosiña, quien ha advertido de que si el PP considera que su mayoría parlamentaria junto a Vox es “un instrumento para arrasar a los demás, nosotros no nos vamos a callar nunca”.
En el documento remitido a la Presidencia, el PSOE solicita que se dicte una resolución orientada a aplicar y hacer efectivo el régimen disciplinario durante las intervenciones, garantizando así los principios normativos de disciplina y cortesía parlamentaria. Los socialistas piden que esta exigencia de decoro no recaiga únicamente sobre los diputados de la cámara, sino que se extienda de forma expresa a los miembros del Consejo de Gobierno, a los altos cargos de la Administración autonómica y al resto de comparecientes en sede parlamentaria.
Asimismo, la formación ha reclamado la convocatoria urgente de la Comisión del Reglamento para poner en marcha una ponencia de trabajo centrada en actualizar el régimen disciplinario de la Asamblea y desarrollar un código ético y de conducta similar al que ya aplican otros parlamentos autonómicos. “El insulto no puede ser una parte del debate político en esta región”, ha zanjado la portavoz socialista.