Guardiola pide a sus consejeros de PP y Vox que huyan del “insulto” y las “provocaciones”
La presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, ha marcado la hoja de ruta de la legislatura durante la toma de posesión de sus consejeros en Mérida. Su nuevo gabinete está formado por ocho perfiles del PP y dos de Vox (seis hombres y cuatro mujeres), pero Guardiola ha subrayado que se trata de un “único gobierno” diseñado para esquivar el ruido político.
“No vamos a perder el tiempo en provocaciones ni en debates importados”, ha aseverado la jefa del Ejecutivo autonómico, aunque también ha pedido huir del “insulto y del desprecio” para construir “desde la unidad”, con “sensibilidad y cercanía”, en una nueva etapa que ha definido como la de “la ambición, estabilidad y responsabilidad”.
La presidenta extremeña ha asegurado que van a escuchar “al que piensa diferente” y se van a centrar en “defender lo que somos y todo aquello que queremos en Mérida, en Madrid, en Europa y donde haga falta”. En este sentido, ha recordado a sus consejeros que gobernar implica “dar la cara” y no esconderse tras expedientes administrativos, enfatizando la necesidad de una administración que no confunda “la prudencia con la resignación”.
Entre las caras nuevas del consejo de gobierno, el foco estaba en los dos representantes de Vox, Óscar Fernández Calle, el líder del partido en la comunidad, y Juan José García, que han asumido sus carteras con el compromiso de lealtad a la presidenta y la intención de ejecutar el pacto de coalición de forma inmediata.
Fernández Calle es vicepresidente de la Junta de Extremadura (el PP tiene otra vicepresidencia) y consejero de Desregulación, Servicios Sociales y Familia, y ha destacado el buen acogimiento recibido en la sede de la Presidencia. Sobre sus futuras medidas, ha sido tajante: “Habrá pocas sorpresas; vamos a cumplir lo que venimos diciendo desde la oposición y en campaña”.
Por su parte, Juan José García ha tomado las riendas de una de las consejerías de mayor peso económico. García ha fijado como prioridad absoluta el regadío de Tierra de Barros, proyecto que considera vital para la riqueza de la región. El nuevo consejero ha prometido trabajar “desde el minuto uno” escuchando a los profesionales del sector primario.
El Ejecutivo liderado por María Guardiola queda compuesto por diez consejerías, con dos vicepresidencias integradas. Además, la Secretaría General de Igualdad y Conciliación mantiene su rango de consejería, aunque queda adscrita directamente a Presidencia.