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La Audiencia de Cáceres condena a dos años de prisión a un falso dentista de Navalmoral de la Mata

La Audiencia Provincial de Cáceres ha ratificado la condena por intrusismo profesional, estafa y lesiones imprudentes contra un hombre que ejerció como odontólogo en una clínica de Navalmoral de la Mata, donde atendió a pacientes durante aproximadamente una década sin la titulación requerida, aunque rebaja la pena inicial hasta los dos años de prisión.

Los hechos se remontan al periodo 2001-2011, durante el cual el acusado realizó tratamientos dentales completos, incluyendo extracciones, implantes y prótesis, pese a no estar habilitado como odontólogo ni colegiado. En concreto, se le condena a cuatro meses por intrusismo y por cinco estafas a 20 meses, mientras que las lesiones imprudentes se sustituyen por multa.

La sentencia considera probado que el acusado se hacía pasar por profesional cualificado, lo que llevó a varios pacientes a contratar tratamientos y abonar distintas cantidades económicas. El tribunal subraya que los perjudicados actuaron bajo una apariencia de profesionalidad, ya que lo hicieron en “la creencia de que el acusado contaba con la cualificación profesional correspondiente”, lo que determinó la contratación de los tratamientos y el pago de los importes presupuestados.

Parte de los tratamientos no se completaron por el cierre de la clínica y otros resultaron defectuosos, lo que obligó a los afectados a acudir a nuevos profesionales.

El tribunal aprecia la “existencia de engaño” para sostener el delito de estafa, al entender que se produjo un desplazamiento patrimonial basado en una “confianza viciada por la falsa condición profesional del acusado”.

Asimismo, se mantiene la condena por lesiones imprudentes en uno de los pacientes, tras acreditarse secuelas derivadas de una intervención odontológica, según informes forenses que concluyen que las actuaciones “no cumplieron las mínimas normas exigidas por la lex artis”. Además, deberá abonar una responsabilidad civil superior a 40.000 euros, más intereses, por los perjuicios causados a los pacientes.

En materia de responsabilidad civil, la sentencia mantiene las indemnizaciones por los tratamientos abonados y no finalizados o defectuosos, y confirma las compensaciones por lesiones, que incluyen más de 24.000 euros en el caso de un paciente afectado por secuelas (entre días de curación, incapacidad y daños), además de otras cantidades por tratamientos no completados.

Solo se introduce una modificación puntual, reduciendo a 300 euros la indemnización de uno de los perjudicados al acreditarse únicamente ese importe como efectivamente abonado.

La Audiencia, no obstante, ha estimado parcialmente el recurso y ha rebajado algunas de las penas impuestas inicialmente por el Juzgado de lo Penal de Plasencia, aunque mantiene la condena por todos los delitos.

La pena, tras la apelación, queda fijada en dos años de prisión, además de una multa de 60 días con cuota diaria de seis euros y la inhabilitación para el ejercicio de la odontología y la prótesis dental durante cuatro meses.

La resolución no es firme y puede ser recurrida en casación ante el Tribunal Supremo.