Protegida, pero casi en ruinas: el reto de recuperar una “joya” románica en un pueblo deshabitado sin apenas accesos
Villaescusa de Palositos, en el Alto Tajo, es un pueblo deshabitado de la provincia de Guadalajara desde la década de los 70 del siglo pasado. Su antiguo término municipal está actualmente integrado en el municipio de Peralveche, de apenas medio centenar de habitantes y gobernado por el PP, que tiene dos concejales frente uno del PSOE.
Nunca tuvo habilitada ninguna carretera, de su núcleo urbano apenas quedan restos, pero sigue albergando, además de un cementerio, una de las joyas del románico más importantes de la zona: la Iglesia de la Asunción, en el cerro de La Coronilla, que data de los siglos XI-XII y remodelada en los siglos XVI y XVII. Fue declarada Bien de Interés Cultural (BIC) en 2012.
Actualmente, el templo está casi en ruinas. Los muros principales se sostienen, pero no tiene cubierta. Además, recientemente se derrumbó parte de la espadaña. El hecho de que las comunicaciones de Villaescusa, sin habitantes, sean a través de caminos públicos, algunos “privatizados” a lo largo de los años por propietarios de fincas que lo rodean y que antes unían a los pueblos del entorno, no ha facilitado ni su conservación ni su restauración.
El templo consta de una nave única de planta rectangular con presbiterio recto sobreelevado, ábside semicircular y un pequeño edificio añadido con posterioridad, adosado a la cara sur del presbiterio y que se utilizaba como sacristía. El acceso se realiza por la cara sur, que también presenta una espadaña, parte de la cual es la que se ha derrumbado.
La Iglesia de la Asunción está incluida desde 2008 en la Lista Roja que elabora la asociación Hispania Nostra. Este colectivo detalla que, tras su abandono en los años 70 del siglo pasado, actualmente algunos terrenos del pueblo se encuentran vallados y son de difícil acceso.
Desde hace 20 años, una iniciativa civil conformada por vecinos y vecinas agrupados en la Asociación de Amigos de Villaescusa de Palositos, convoca la ‘Marcha de las Flores’, denominada así porque muchos acuden a llevar ramos a los familiares, algunos de ellos los últimos habitantes de Villaescusa, que fueron enterrados en el cementerio.
Con el tiempo, se ha convertido en una reivindicación colectiva de conservación de la iglesia románica, su “símbolo patrimonial”, y del libre tránsito por sus accesos. Porque, a pesar de haber sido declarada BIC, resulta “materialmente imposible” llegar al monumento, señala la asociación Hispania Nostra en su Lista Roja.
“Todos los caminos públicos que conducen a la iglesia están cortados por propietarios privados de algunos de los terrenos que circundan la iglesia románica, pero no de los bienes, tanto públicos como privados, que se encuentran al otro lado de las alambradas”, detalla.
En mayo de 2018, un anuncio en Idealista.com ponía a la venta gran parte de la finca en la que actualmente se ubica el despoblado. El precio de salida era de 2,7 millones de euros. Entonces, la Asociación ya se temía que un futuro comprador pudiera enajenar caminos públicos. Y así fue. Los terrenos fueron adquiridos por propietarios privados.
Hispania Nostra detalla en su ficha de la Lista Roja, que “algunos” terrenos que circundan la Iglesia de la Asunción pertenecen a una empresa denominada Villaescusa S.A. dedicada a la producción ganadera y agrícola. Otros pertenecen a particulares.
Se trata de una práctica habitual. Vías pecuarias y caminos públicos ‘semicerrados’ o ‘semiprivatizados’ en alguno de sus tramos por titulares de fincas privadas, sin que las administraciones actúen conforme a la normativa, que impide estos vallados. Este periódico se ha puesto en contacto telefónico con la mencionada empresa, pero no ha obtenido respuesta.
En el caso de los caminos públicos, la competencia es municipal, y actualmente el Ayuntamiento de Peralveche mantiene un litigio judicial abierto con la familia propietaria de uno de los terrenos, que ha vallado parte del mismo. La última 'Marcha de las Flores' hacia el despoblado, el pasado 30 de mayo, se encontró de frente con este problema. Agentes de la Guardia Civil se apostaron en el camino como respuesta a la llamada del propietario de la finca.
“Por allí no podían pasar, les dijeron”. Lo cuenta a este periódico el alcalde Peralveche, Víctor García Blanco, que afirma que la situación es “desoladora”, tanto por la situación de este camino público “privatizado” y su actual litigio judicial, como por el estado de la iglesia, una “joya” cuya propiedad el Ayuntamiento compró en 2024 al Arzobispado de Guadalajara, que “nunca hizo absolutamente nada por recuperarla”.
El alcalde ha visitado la iglesia recientemente junto con un arquitecto colaborador de la Mancomunidad del Alto Tajo y ha comprobado el estado de deterioro de la misma, sobre todo después del reciente derrumbe de parte de la espadaña. También habían saboteado la entrada al cementerio. “Lo denunciamos a la Guardia Civil, pero nos quedamos devastados. Lo que nos faltaba”, lamenta.
“Ahora queremos evitar que la iglesia se derrumbe por completo. Queremos hacer todo lo posible para que no se hunda”. Y aunque la titularidad es municipal, los recursos del Ayuntamiento son muy limitados. Por tanto, es un problema que han trasladado a la Delegación de Cultura del Gobierno castellanomanchego en Guadalajara.
La idea inicial del Consistorio de Peralveche partía de un proyecto para convertir la iglesia románica en un albergue para los peregrinos que transitan la colindante Ruta de la Lana del Camino de Santiago, que procede de Salmerón y enlaza con la Cañada Real de Madrid. Pero para ello el objetivo principal es restaurar la iglesia, empezando por la cubierta y el refuerzo de los cimientos para evitar su derrumbe total.
Una alternativa es acogerse a las líneas de ayudas del Programa ‘2% Cultural’ del Gobierno central, destinadas a financiar trabajos de conservación o enriquecimiento de bienes inmuebles del Patrimonio Histórico Español. “El problema es que esas subvenciones pueden tardar hasta dos años”, afirma el alcalde, por lo que también buscan otras líneas de financiación.
Primero, un carril de acceso, después la cimentación
Para ello, el Ayuntamiento, con asesoramiento de ese arquitecto colaborador de la Mancomunidad del Alto Tajo y de un experto en el arte románico, elabora un informe técnico con las acciones a desarrollar.
“Primero queremos arreglar el carril que comunica la Dehesa con Villaescusa de Palositos, de algo más de un kilómetro de longitud, para facilitar el acceso de la maquinaria necesaria para ejecutar las obras. Esto ya de por sí es bastante costoso, y después serían necesarios los trabajos de apuntalamiento y cimentación del templo”.
En total, el Ayuntamiento estima que necesitará alrededor de medio millón de euros. “Necesitamos ayuda de todo tipo y la buscaremos donde sea. Hay que conservar la iglesia como sea. Es un legado de nuestros antepasados”, concluye.
El Gobierno castellanomanchego tiene el ojo puesto en esta compleja situación, pero su margen de maniobra es limitado. El delegado provincial de Cultura, Ángel Fernández-Montes, detalla a este periódico que el Ayuntamiento de Peralveche se puso en contacto con la Delegación en octubre de 2025 para solicitar que la Administración autonómica realizara el proyecto de rehabilitación.
Nosotros nos encargamos de velar por el mantenimiento y la conservación del patrimonio, y en el momento que haya un proyecto en sí, los técnicos competentes tienen que revisar si está de acuerdo con la Ley de Patrimonio
El pasado mes de diciembre, este departamento contestó a esa comunicación agradeciendo el compromiso municipal con la conservación del patrimonio, pero recordando que esa petición no corresponde a las competencias de la Junta en cuestiones de patrimonio.
“Nosotros nos encargamos de velar por el mantenimiento y la conservación del patrimonio, y en el momento que haya un proyecto en sí, los técnicos competentes tienen que revisar si está de acuerdo con la Ley de Patrimonio”, explica el delegado.
Dicho esto, la Delegación ofreció al Ayuntamiento varias opciones para la recuperación de la iglesia, por ser un BIC. En primer lugar, las ayudas del mencionado Programa '2% Cultural', que permite planificar la conservación en diferentes fases y “consolidar lo que es ahora mismo la Iglesia”.
Además, también les propusieron contactar con la Diputación provincial de Guadalajara, que tiene un plan específico para el patrimonio cultural y el desarrollo rural. Y como tercera vía, una línea de financiación público-privada a través de la Ley de Mecenazgo de Castilla-La Mancha.
“Somos conscientes de que un pueblo pequeño no puede llevar a cabo grandes inversiones, pero sí puede hacerlo a través de estas ayudas. A lo mejor no se puede recuperar la iglesia en su totalidad, pero sí la consolidación de lo que queda en pie. Nuestros servicios técnicos están dispuestos para ayudarles, asesorarles y acompañarles en lo que necesiten”, señala Ángel Fernández-Montes.
En cuanto a los caminos públicos, el delegado provincial de Cultura recuerda que son “inembargables”, de titularidad municipal y “no se pueden cerrar”. Considera que el Ayuntamiento debe “hacer valer” su propiedad de los mismos “para que la gente pueda circular libremente”.
Pero actualmente no existe una cifra cerrada oficial caminos públicos. El Ayuntamiento de Peralveche tiene registrados una docena de ellos, afirma el alcalde, pero el mencionado vallado en algunas partes por parte de los propietarios de las fincas privadas que rodean el despoblado de Villaescusa, ha vuelto “insostenible” esta situación.
Con el antiguo pueblo “borrado del mapa” y solo el cementerio y parte de la iglesia en pie, el reto es “hacer lo que podamos para no perder lo poco que nos queda”, concluye el alcalde.
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