Unas obras aprobadas por el PP y Vox “arrasan” con el ecosistema y patrimonio de un jardín histórico de Guadalajara
El Parque de las Cuatro Estaciones de Guadalajara tiene más de 150 años de historia. Ha sido un pequeño “pulmón” de la ciudad, un sitio de recreo “intimista” que cuenta además con su propio ecosistema de avifauna y plantas, único en la ciudad. De hecho, está ubicado en la zona del depósito de aguas, junto a la extinta fábrica procesadora de pollos y piensos Avicu.
Este rincón verde ha funcionado históricamente como espacio de esparcimiento para los vecinos y destaca por sus valores naturales y patrimoniales, según el Gobierno regional. Alberga árboles centenarios como acacias de Japón, enormes pinos de Monterrey y ginkgo bilobas, además de sus singulares pájaros, como el autillo.
Ahora está cerrado con motivo de las obras de una actuación urbanizadora que prevé la construcción de 450 viviendas en los terrenos de la ya extinta empresa. Se trata del Plan Especial de Reforma Interior de Mejora (PERIM) de la calle Zaragoza, la vía que da el único acceso al jardín, y ya se han realizado algunas actuaciones como la demolición del muro en forma de ‘L’ de parte del jardín y la construcción de una nueva fuente.
El PERIM data de 2022, cuando gobernaba el PSOE en la ciudad, pero fue la alcaldesa quien firmó en febrero de 2025 el convenio del proyecto con High Innovation Green, S.L (empresa filial del grupo guadalajareño Hercesa), el agente urbanizador de esta planificación, mediante una fórmula que materializa la colaboración público-privada para recuperar este espacio de la ciudad.
Fue el paso definitivo para iniciar la urbanización de este nuevo sector residencial, aprobado por el pleno del Ayuntamiento en abril de 2024, siendo el ámbito del PERIM una manzana de una superficie de casi 76.000 metros cuadrados incluida en el actual casco urbano de Guadalajara.
Y ha sido el inicio de las obras y los últimos detalles conocidos del plan urbanizador lo que ha hecho saltar las alarmas en un asunto muy sensible que parecía haberse solucionado cuando el Gobierno de Castilla-La Mancha inició los trámites para proteger este jardín como bien integrante del Patrimonio Cultural de Castilla-La Mancha.
Una declaración institucional aprobada por consenso
Además, cuando se aprobó el PERIM con el PSOE en el Ayuntamiento, el pleno municipal también sacó adelante por unanimidad una declaración institucional para su conservación. Entonces, el PP votó a favor. El texto pedía “tener en cuenta la integración de este parque, que debería ser tratado como jardín histórico en el que existen elementos a conservar”.
Pero desde la Asociación Dalma, que lleva años luchando por la conservación del jardín, han puesto el grito en el cielo cuando han conocido los últimos detalles del PERIM de los que les ha informado el concejal de Parques y Jardines, José Luis Alguacil (PP). “No tienen absolutamente nada que ver con lo prometido en la declaración, van a cargárselo, a arrasar con todo”, afirma Juan José Calvo, portavoz de este colectivo ecologista.
Considera que debe pararse cualquier trabajo que se esté realizando actualmente que pueda suponer “un daño para sus valores”. “Este jardín es una joya, no puede estar integrado como algo más del proyecto urbanizador”, subraya muy indignado.
En concreto, se refiere a la mencionada demolición de parte del muro de ladrillo, destruyendo con ello parte el seto de plantas arizónicas que albergaba una caja-nido de autillos. Dalma quiere que sea sustituido por especies autóctonas y que además el muro no sea sustituido por uno de hormigón, que “rompería con la estética actual”.
En cuanto al cerramiento del jardín que había junto al proyecto urbanizador, este colectivo considera que el Ayuntamiento debería levantar uno propio del parque, independientemente de lo que haga la constructora en sus terrenos para viviendas. “Así no habría que haberlo mantenido cerrado, como está, desde hace tiempo”.
Tres puertas nuevas que harán que sea “una simple zona de paso”
Pero la cuestión más “preocupante” en la que pone el foco es la proyección de tres puertas de acceso. Actualmente, solo hay una, la que permanece cerrada. Eliminar esa y poner otras nuevas “rompería su singularidad” convirtiéndose el jardín “en una simple zona de paso” que haría que perdiera “su intimidad”.
Algo similar ocurre con la rampa interior del jardín. En el PERIM se proyecta la construcción de una nueva. “Es enorme, serviría incluso para camiones, y no tiene ningún sentido”, afirma Juan José Calvo.
Otro elemento polémico es la fuente que se está construyendo en el interior del jardín. Inicialmente, existía un diseño de 1880, con una estatua de Neptuno, ya desaparecida. La que ahora están reformando es “una aberración”. “Es un simple cubo con luces y chorritos a la que no tienen acceso las aves y con una caja de registros hecha a base de ladrillos en todo el centro del jardín, en vez de hacerlo subterráneo. Horrible”, apunta el presidente de Dalma.
“Nuestra alternativa era recuperar la biodiversidad en base a la eliminación del césped, sustituyéndolo por plantas incluso de floración nocturna, para generar un ecosistema de insectos voladores que promoviera la conservación de los autillos”, añade.
No obstante, lamenta que el colectivo no haya podido detallar ni esta ni otras propuestas al equipo de Gobierno municipal. Sí han enviado la documentación tanto al Ayuntamiento como a Hercesa, y han preguntado en el pleno municipal, pero no han obtenido respuesta.
Ahora, esta asociación mantiene sus esperanzas en el trámite del Gobierno regional para que el Parque de las Cuatro Estaciones sea bien integrante del Patrimonio Cultural de Castilla-La Mancha. Pero ocurre que el inicio del expediente no supone la paralización de las obras por lo que están “desolados” ante “un despropósito de estas características”.
Desde el Gobierno autonómico, el delegado provincial de Cultura en Guadalajara, Ángel Fernández-Montes, ha avanzado a este periódico que efectivamente el expediente para la protección del jardín está en curso y ya se ha elevado a la Viceconsejería de Cultura. La propuesta no incluye solo este espacio verde, sino todo el conjunto hidráulico de la zona, por su “alto valor histórico, arquitectónico, paisajístico y patrimonial”.
“El Ayuntamiento tendría que ser sensible y tener cuidado con todo ello, y no llevar a cabo acciones que luego repercutan o que hagan que se deteriore el espacio y su valor histórico-artístico. De lo contrario, correría peligro”, ha remarcado.
De hecho, ha coincidido con la asociación Dalma en que este jardín es un “refugio de biodiversidad” y eso también “debe respetarse”. Este periódico se ha puesto en contacto con el Gobierno municipal para conocer su versión.
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