La Guardia Civil mantiene blindada la rave ilegal de La Granja, donde hay 3.000 personas desde el viernes
La Guardia Civil mantiene activo un dispositivo de seguridad en el término municipal de La Granja (Cáceres) con motivo de una multitudinaria fiesta rave no autorizada, que se celebra desde la noche del pasado jueves. La concentración reúne a unas 3.000 personas en las inmediaciones de una piscina natural de esta pequeña localidad del norte de la provincia, ubicada entre los montes de Trasierra y el cauce del río Ambroz.
El instituto armado ha precisado que el operativo permanecerá desplegado de forma permanente en la zona hasta que finalice el evento y los asistentes abandonen completamente el recinto. El objetivo prioritario de los agentes es vigilar el perímetro, garantizar el orden público y controlar las vías de acceso para impedir la llegada de nuevos participantes.
Durante el desarrollo del dispositivo, la Guardia Civil ha realizado diversas intervenciones de auxilio sanitario, entre las que destaca el traslado involuntario de un hombre a un centro hospitalario debido al consumo de sustancias estupefacientes. Asimismo, se han formulado múltiples denuncias administrativas por tenencia ilícita de drogas e infracciones de tráfico.
En el marco de estos controles, los agentes han detenido al conductor de un vehículo por presuntos delitos de desobediencia, resistencia a la autoridad y un delito contra la seguridad vial al carecer de permiso de conducir, tras hacer caso omiso a las indicaciones de alto y darse a la fuga antes de ser interceptado.
Aunque el acceso de vehículos permanece bloqueado, la intensa acumulación de tráfico registrada durante la jornada del viernes obligó a dar paso controlado a un convoy de turismos y camiones para evitar el colapso de las vías de comunicación y reducir riesgos en la circulación. La zona ocupada cuenta con áreas delimitadas, puestos de comida, artesanía y un escenario de baile equipado con un gran sistema de sonido.
Preocupación municipal por el riesgo de incendio
El alcalde de La Granja, Óscar Martín, quien ha interrumpido sus vacaciones tras el inicio de la acampada, ha recordado que el municipio dispone de una ordenanza que prohíbe expresamente la acampada libre. No obstante, el regidor ha señalado que un desalojo forzoso resultaría “contraproducente” por motivos de seguridad dada la alta concentración de personas, por lo que confía en que los participantes, procedentes de diversos países europeos como Francia, abandonen el área de forma paulatina.
La principal preocupación del Ayuntamiento radica en el elevado riesgo de incendio forestal que genera esta afluencia masiva en un entorno natural en pleno verano. Martín ha recordado que la localidad ya vivió un precedente similar hace entre 15 y 20 años en un embalse próximo.