La primavera fue la más cálida de las últimas décadas en Extremadura y deja el abril más caluroso desde que hay registros
La primavera de 2026 ha sido “muy cálida” en Extremadura, con una temperatura media de 16,5 grados, 1,6 grados por encima del valor normal para este periodo, situado en 14,9 grados. Además, abril se convirtió en el mes más caluroso de la serie histórica disponible, según ha explicado el delegado territorial de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) en Extremadura, Marcelino Núñez.
Durante una comparecencia para analizar el comportamiento meteorológico de los últimos meses, Núñez ha señalado que los tres meses de la primavera registraron temperaturas superiores a las habituales, aunque fue abril el principal responsable de este carácter excepcionalmente cálido.
En concreto, la temperatura media de abril alcanzó los 17,4 grados, lo que supone 3,1 grados más respecto a los valores normales para ese mes. Este dato convierte a abril de 2026 en el más cálido desde que existen registros meteorológicos en la comunidad autónoma.
La tendencia se ha mantenido durante junio, que hasta el momento está siendo considerado un mes cálido en comparación con los valores habituales. A ello se suma la actual ola de calor que afecta a gran parte de la región y que, según las previsiones de la Aemet, podría remitir entre el miércoles y el jueves, cuando se espera una moderación de las temperaturas.
Verano más cálido
De cara a los próximos meses, las previsiones apuntan a un verano más cálido de lo normal. No obstante, Marcelino Núñez ha insistido en que las predicciones estacionales deben interpretarse con cautela debido a la incertidumbre inherente a los pronósticos realizados con semanas o meses de antelación.
El responsable de la Aemet en Extremadura ha reconocido que resulta “muy difícil predecir” si durante este verano se registrarán más olas de calor que en años anteriores, aunque ha señalado que el progresivo aumento de las temperaturas favorece la aparición de este tipo de episodios extremos.
Segunda primavera más seca del último lustro
Además del calor, la primavera también estuvo marcada por la escasez de precipitaciones. Entre marzo y mayo se acumularon 88,2 litros por metro cuadrado en Extremadura, una cifra muy inferior a los 147,3 litros por metro cuadrado que constituyen la media habitual para este periodo.
De este modo, la primavera de 2026 se sitúa como la segunda más seca de los últimos cinco años, únicamente por detrás de la registrada en 2023, cuando se contabilizaron 76,1 litros por metro cuadrado.
Los tres meses primaverales cerraron con precipitaciones por debajo de la media climática. Abril volvió a destacar por la intensidad de esta anomalía, aunque durante los últimos días del mes se registraron diversos episodios de tormentas y chubascos que tuvieron continuidad durante los primeros compases de mayo.
Pese a esta falta de lluvias durante la primavera, el año hidrológico, que se contabiliza entre octubre y septiembre, mantiene por ahora un carácter húmedo gracias a las abundantes precipitaciones registradas durante el invierno.
Hasta la fecha se han acumulado 666,3 litros por metro cuadrado en la región, una cantidad que supera en casi 140 litros los valores medios para este periodo y que explica la buena situación hidrológica actual.
Respecto a los próximos meses, las previsiones estacionales apuntan a que las precipitaciones podrían situarse ligeramente por encima de la media durante el verano. Sin embargo, la Aemet recuerda que este incremento tendría una incidencia limitada debido a que los meses estivales son tradicionalmente los más secos del año en Extremadura.