Agreden a un sindicalista de la CIG que colocaba una pancarta de huelga: “Rojo de mierda, acabaré con vosotros”
Luis Castro, el único liberado en la comarca de As Pontes (A Coruña) por la central nacionalista CIG –el principal sindicato de Galicia– fue agredido en la mañana de este martes mientras colocaba una pancarta frente a un supermercado de la localidad en el arranque de la jornada de huelga en el sector de la alimentación en la provincia. Según denunció ante la Guardia Civil, se le acercó un hombre reivindicándose como ultraderechista y, al grito de “rojo de mierda” y “nacionalista de mierda”, lo amenazó diciéndole que iba a “acabar con vosotros” antes de asestarle varios puñetazos. Castro sufrió la rotura de un diente y contusiones en la mandíbula y la zona lumbar por lo que tuvo que acudir al centro de salud, donde lo derivaron al hospital de Ferrol.
“Estoy bien, estoy bien”, relata Castro por teléfono a elDiario.es tres días después de lo sucedido y después de que la CIG hiciese pública la agresión y mostrase su “total condena y repulsa” al ataque sufrido por su compañero. El sindicato “alerta” del incremento de este tipo de agresiones, que no duda en calificar como “fascistas”, y que se han repetido en los últimos tiempos en la comarca de Ferrolterra. Señalan, entre otros, las pintadas xenófobas en las instalaciones de Cruz Roja o las sufridas en su propio domicilio por un “conocido activista”. En agosto, también fue vandalizada la sede del PSOE en la ciudad departamental.
En As Pontes, una localidad con larga tradición industrial y obrera, “no se veían actitudes así desde hace mucho tiempo”, cuenta Castro, que sí nota últimamente un “caldo de cultivo extraño”. “Nunca nadie me había dicho nada antes por mi trabajo sindical, pero ahora se detectan unas actitudes envalentonadas. No digo que antes no hubiese gente que pensase estas mismas cosas, pero no se atrevían a decirlas y, mucho menos, llegar a la violencia física”.
El martes, a las 8:30 de la mañana, Castro estaba colocando la pancarta ante uno de los supermercados de As Pontes mientras esperaba la llegada de los piquetes. Fue entonces cuando se le acercó su agresor, un individuo “de aspecto pintoresco” al que conocía “de vista” aunque nunca habían hablado. “Esto es As Pontes [un municipio que no llega a los 10.000 habitantes] y él no pasa desapercibido”.
El hombre llegó insultando –“rojo de mierda, nacionalista de mierda”–, reivindicándose como ultraderechista y añadiendo: “Voy a acabar con vosotros”. El sindicalista le contestó que se fuese, que allí “no pintaba nada” y fue entonces cuando el otro lo golpeó, en la cara y la espalda, antes de irse. Mientras se marchaba, Castro, dolorido, le llamó “facha”. El agresor volvió sobre sus pasos, se quitó la camiseta “en plan Rambo” y le dio otros dos puñetazos antes de meterse en un portal a escasos metros de allí.
Para la CIG, se trata de “un ejemplo más” del “incremento de la violencia física y verbal contra la izquierda y, en concreto contra el sindicalismo nacionalista por todo lo que representa de resistencia y lucha frente a la derecha más españolista y reaccionaria”. La central acusa a PP y Vox de “fomentar los discursos de odio y los mensajes racistas, machistas y antinacionalistas mientras promueven una exaltación aberta del franquismo y la represión”.