El BNG, socio de investidura de Sánchez, pide la dimisión o cese de Puente por su “responsabilidad política” en el accidente de Urda

La portavoz nacional del BNG, Ana Pontón, ha reclamado este lunes la dimisión del ministro de Transportes, Óscar Puente, por el accidente ferroviario ocurrido en Urda (Toledo), en el que murieron 69 personas tras la colisión de un AVE con un tren Iryo. Considera que, si el ministro no presenta su renuncia, debería ser cesado, al entender que el siniestro exige “asumir responsabilidades políticas”.

En declaraciones en Lugo este lunes, Pontón ha justificado su petición de dimisión o cese de Óscar Puente en la necesidad de asumir responsabilidades democráticas y éticas. A su entender, la sucesión de dos accidentes en menos de un año en la red ferroviaria de alta velocidad del Estado obliga a analizar posibles fallos que van más allá de una persona concreta. La dirigente nacionalista ha reconocido que se trata de una situación compleja en la que deben estudiarse numerosas causas, pero que esa complejidad no puede servir para eludir las responsabilidades políticas. “Si el ministro Óscar Puente no quiere dimitir, debería ser cesado”, avisa.

La líder nacionalista ha trasladado su preocupación por las consecuencias del accidente y ha defendido la necesidad de revisar y mejorar las condiciones de seguridad del ferrocarril. Para ello, ha pedido que se esclarezca lo sucedido mediante una investigación “independiente, rigurosa y exhaustiva” que llegue “hasta el final” y determine las causas del siniestro.

Pontón considera que conocer con precisión qué ocurrió es imprescindible para evitar que una tragedia de estas características vuelva a repetirse. Además, ha reclamado una serie de medidas, como una auditoría sobre las condiciones de seguridad de toda la red ferroviaria, completar la instalación del sistema ERTMS en las líneas donde todavía no está operativo y acelerar la aplicación de las medidas pendientes del plan de seguridad ferroviaria.

La portavoz del BNG también ha puesto el foco en la necesidad de depurar responsabilidades políticas. “Cuando sucede un accidente de estas características, hay que asumir responsabilidades”, ha afirmado, antes de advertir que no se puede volver a “cerrar en falso” una tragedia como, a su juicio, ocurrió con el accidente de Angrois. En este sentido, ha recordado que las víctimas del siniestro ferroviario de Santiago, ocurrido hace 13 años, siguen teniendo “una herida abierta” porque, según ha señalado, no han obtenido “justicia, verdad y reparación”. Pontón ha pedido que no se repitan los errores cometidos entonces y que la respuesta institucional al accidente de Toledo tenga en cuenta también “el sufrimiento de las víctimas y sus familias”.

“Un Gobierno tiene que asumir responsabilidades”, ha insistido, al considerar que se trata de una cuestión de respeto hacia las personas afectadas y hacia una sociedad, “que continúa conmocionada por un segundo accidente ferroviario en menos de un año con consecuencias muy graves”.